Mi amigo, mi hermano

A veces la gente irresponsablemente, utiliza mucho este término de amigo-hermano, sin interiorizar la connotación y el compromiso que el mismo conlleva

Juan Juan lleva más de cincuenta días en huelga de hambre. Ese joven jovial, alegre y amante de la vida, ha llegado a esta última opción, en vista de que no han escuchado su justa petición: salir del país para atender su extraña enfermedad y reunirse con su esposa e hija, de quienes lleva separado más de dos años. El ha enviado cartas acompañadas de su historia clínica, a todas las instancias del país: la callada ha sido la respuesta. Ha desfilado solo, portando carteles donde pedía se respeten sus derechos. No ha querido involucrar a nadie, ni involucrarse el mismo con otra cosa que no sea su problema personal. Ha estado preso, en diferentes oportunidades, por este motivo. Todos parecen entender su justa petición, pero nadie, excepto una sola persona, puede darle la autorización de salida del país.

Señores, yo soy madre y adoro, como toda madre normal, a mis hijos. Si a alguien se le ocurriera decir que soy su amiga, su hermana, y a pesar de ello, maltratara a alguno de mis hijos, sería más que una burla, una traición a nuestra amistad.