Ahora si vamos .

De nuevo se repiten los discursos, las críticas se diluyen, sin nombre y apellidos, pero implicándonos a todos, es decir excepto a algunos. En fin lo de siempre.

Oyendo estos últimos llamamientos a la austeridad, a la lectura de los lineamientos, a las inminentes cesantías, etcétera, vino a mi mente algo muy antiguo que dijera el gran filósofo Cicerón:

“El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los altos cargos públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del del Estado.”
Año 55 a.C.

Yo me pregunto, ¿ahora a quien vamos a culpar?