Entrevista imaginaria a un ex-ministro.

Periodista: Señor ex ministro, ¿cree usted que es más fácil dirigir un paladar que un ministerio?

Ex ministro: No crea usted, la diferencia no es mucha salvando las distancias. En el paladar los que comen vienen de afuera, y cuando terminan se van. En un ministerio los que comen están adentro y no se van hasta que se jubilan o los botan.

Periodista: ¿Pudiera usted nombrar algunos de los trabajos u oficios que ha realizado?

Ex ministro: Bueno, como usted posiblemente conozca, yo fui un joven militante, por tanto tuve que guataquear mucho en campos de caña y café, usted sabe, para eliminar las malas hierbas. También fui dirigente juvenil y especialista en saltos, yo hice brincar a mucha gente, recuerde aquello de el que no brinca es yanqui- después fui cuidador de parque, pintor autodidacta y ahora dirijo un paladar.

Periodista: Entonces usted es un hombre que ha cambiado mucho. Por tanto se deduce que usted cree en los cambios.

Ex ministro: Efectivamente, mi vida ha cambiado mucho. Por ello, no solo creo en los cambios, ¡los apoyo!