Con el fin de que no se sigan perdiendo, por falta de insumos ó lo difícil que se nos hace a los de aquí dentro conseguirlos, pongo a vuestra consideración esta receta, con la esperanza de que los aficionados al arte culinario la practiquen.
Coca catalana (receta de familia)
Antes de comenzar el procedimiento encender el horno.
Para la masa:
1 libra de harina de trigo (4 tazas)
½ libra de azúcar blanca refino (2 tazas)
¼ libra de manteca pastelera (1/2 taza)
2 cucharadas de mantequilla
½ cucharadita de sal
2 cucharadas de Royal (polvos de hornear)
2 cucharadas de vino seco
3 huevos
Hasta aquí la cosa va más o menos bien.
Para el relleno:
1 lata de bonito en aceite
1 lata pequeña de petit pois (escurrirlos antes de usarlos)
1 lata de pimientos rojos en conserva (utilizar aproximadamente dos)
¼ libra de camarones sin cabeza
2 huevos hervidos para adornar
1 cebolla grande picada
4 hojitas de cilantro bien picadas
Los primeros cuatro ingredientes son lo más difícil de conseguir para nosotros, pero si alguien de los que me sigue aquí, en mi planeta, tiene FE (Familia en el Exterior), entonces podrá darse el gustirrindín de hacer esta receta.
Procedimiento para hacer la masa:
Cernir en un recipiente los ingredientes secos y añadirle la grasa, uniéndola con el estribo o un par de cuchillos hasta que se hagan pequeños grumos.
Agregar en el centro de estos ingredientes los tres huevos batidos con el vino seco.
Extender la masa con el rodillo hasta hacer un rectángulo de aproximadamente el diámetro del molde a utilizar. Colocar esta masa en un molde rectangular, engrasado. Separar una pequeña porción, para hacer las tiras del enrejado.
Colocar el atún mezclado con la cebolla, el cilantro y los petit pois por toda la masa. Extender la porción extra de masa para cortarla en tiras, y proceder al cuadriculado del pastel. Colocar en cada cuadrado una rodaja de huevo duro, un camarón y dos tiritas de pimiento rojo, cruzados. Barnizar el enrejado con huevo batido.
Ponerlo al horno, aproximadamente 35 minutos.
En estos tiempos de tantos conflictos bélicos, no hay nada que relaje más que la práctica de una buena receta de cocina para compartir con la familia. ¡Bon appetit!









