Foto de archivo
Mucho se ha hablado en mi planeta de males o hechos delictivos, donde se ven involucrados niños, ocurridos en el mundo, excluyendo de hecho, con esta frase, cualquier alusión a los nuestros.
Sin embargo, al parecer no han tenido en cuenta lo mucho que se ha insistido, por los organismos internacionales dedicados a velar, por la salud física y mental de los niños, mantener a estos alejados de la política y mucho menos utilizarlos con estos fines.
Parece que el director de La Colmenita ha obviado este precepto, incluyendo en el programa de gira del grupo por Estados Unidos, una obra llamada Abracadabra donde utiliza a estos actores niños, con fines altamente políticos.
De continuar este quehacer artístico por esos rumbos, pronto las inocentes avejitas terminarán convirtiéndose en avispitas. No creo que los niños merezcan pasar por esta desagradable metamorfosis.
