La última sombra.

En la cuadra donde vivo, que en otra época fue un remanso de paz caminar por ella, protegida por la sombra que propiciaban sus árboles, todos, uno a uno fueron víctimas de algunos vecinos, a los que molestaba sobremanera las hojas secas que éstos desprendían, sin importarles para nada las latas y cartuchos vacíos, colillas y cajetillas de cigarros, que ellos mismos arrojan en las aceras y parterres.

Hace un par de días cayó el último árbol que nos daba su sombra, que aunque no se encontraba en la acera sino próximo a la misma, pero dentro de los predios de un Jardín Infantil, fue agredido en diferentes ocasiones por el petróleo que un vecino arrojaba sobre el mismo, con la clara intención de secarlo. El árbol sobrevivió, porque su savia siguió circulando por la cara del tronco que quedaba fuera del alcance de este depredador. Pero, debilitado como estaba por el otro extremo, finalmente cayó sobre la cerca perimetral, causando deterioro en la misma y obstaculizando el paso, en su gran inclinación hacia el pavimento. El autor intelectual de este destrozo, buscó la manera de que una brigada de la Compañía de Electricidad viniera a cortarlo, ya que el mismo en su caída afectaba un cable.

Este árbol pudo haber sido salvado, colocándole unos tensores y volviéndolo nuevamente a su posición, pero esto hubiera sido en un país civilizado y por tanto organizado, donde existen instituciones que se ocupan de protegerlos, no en el nuestro. Este simplemente fue macheteado y dejado en la misma posición peligrosa. Hoy finalmente llegó una brigada con una sierra eléctrica a cortarlo en piezas. La brigada que vino a aserrarlo ya se retiró, como siempre, se llevaron las piezas grandes de troncos, pero han dejado gran cantidad de ramas y hojas regados sobre la acera.

Otro árbol menos, en un país donde el sol nos castiga a todos por igual. Ya nadie más podrá cobijarse bajo su sombra.

Racismo a la inversa.

Foto del libro de O. Matussiere.

Me cuenta un amigo que trabaja en un lugar donde está muy bien informado, que tanto él como sus compañeros de trabajo, están desconcertados porque hay oficinas de Inmigración, donde solo trabajan personas de la raza negra y, que al esto llamarles la atención y averiguar al respecto, pudieron enterarse que por resolución, fue dada la orden, debido a que la tasa de afrocubanos en esas oficinas era muy baja. Ya esto sucedió hace algunos años con el partido comunista.

Como bien dijera Máximo Gómez al referirse a nosotros los cubanos, o no llegamos, o nos pasamos. Esto no es más que una nueva modalidad de racismo. Esta vez, afectando a los blancos, a los chinos y a los mulatos, que también son integrantes importantes de nuestra sociedad.

¿Hasta cuando vamos a seguir repitiendo los mismos errores? El ocupar o no un puesto de trabajo, debiera ser únicamente por la capacidad para realizar el contenido que este implique, nunca por el color de la piel del aspirante. Es vergonzoso que, a más de medio siglo de estar proclamando la igualdad, sigamos marcando este tipo de diferencias, que solo sirven para profundizar más la desigualdad.

Requiem por Oswaldo.

En el día de ayer, cerca de las cuatro de la tarde llegó a la Capilla de la Parroquia San Salvador del Mundo, en la calle Peñón, en el Municipio Cerro, el féretro con el cuerpo de Oswaldo Payá, después de haber pasado por los trámites de medicina legal.

La antigua iglesia del Siglo XIX, recién restaurada, estaba literalmente abarrotada. Algunos de los asistentes permanecieron en los alrededores, pues no se cabía dentro, a pesar de los múltiples asientos extras que se colocaron.

Al llegar el ataúd, bendecido antes de penetrar al sagrado recinto, fue recibido con cánticos que le acompañaron hasta que fue colocado frente al altar. Entonces la muchedumbre estalló en fuertes aplausos, que se extendieron cerca de diez minutos.

Familiares, amigos, y muchos de los allí presentes, se quedaron velándolo y en espera de la misa que se oficiaría a las ocho de la noche, dedicada a Oswaldo Payá, persona muy querida por su comunidad.

Hoy en la mañana el Cardenal Jaime Ortega ofició una misa en dicha parroquia a la memoria de Payá, ponderando la magnitud de sus cualidades como ser humano, religioso y ciudadano cívico.

El cortejo partió de la parroquia acompañado por gran cantidad de religiosos, laicos, amigos, conocidos, y admiradores del finado, además de la prensa extranjera y una buena representación del cuerpo diplomático, así como pueblo emocionado, y curiosos.

Pasadas las diez y treinta de la mañana llegó el carro fúnebre a la Necrópolis de Colón, seguido por carros particulares, diplomáticos y de alquiler, descendiendo de ellos sus ocupantes, para incorporarse al numeroso grupo de los que estábamos allí esperando desde horas muy tempranas, conformando una masa, que superaba las mil personas. Todos en silencio caminamos detrás del carro, hasta la Capilla donde se le hizo un responso y fue bendecido nuevamente.

Conversando con algunos amigos de los que habían estado en la misa del Cerro, me pude enterar que a la salida hacia la Calzada, se produjeron algunos gritos de libertad, libertad, y según me informan hubo empujones y algunos empellones, llevándose detenidos a Antonio Rodiles, su esposa y a Coco Fariñas.

Por lo demás, toda la ceremonia y el entierro, fueron acompañados por cánticos religiosos, momentos de silencio, mucho sol, mucho calor, y mucho respeto al fallecido. En total aproximadamente unas ochocientas personas nos quedamos hasta el final de la ceremonia

Los segurosos con sus motos Suzuki, se mantenían a la expectativa, bajo la sombra de los laureles. Otros se movían entre nosotros. Todo transcurrió en aparente paz y normalidad.

Breve crónica de una recarga.

Letrero colocado hacia la calle, en una oficina estatal en Ayestarán.

Ayer, finalmente, después de un mes concluyó el trámite misterioso de una recarga telefónica, que me hicieran y, al parecer, despertó mucha inquietud por parte de una empresa, que más que comercial, parece digna de un buró de investigaciones.

Ya les había comentado que un buen día recibí un recadito en mi móvil, en un tono un tanto amenazador al estilo adivinanza.

En ese mensaje, que finalmente me fue enviado diez y ocho veces, con intervalos de media hora, decían que yo debía llamar a un número tal para que pudieran efectuar la susodicha recarga. Cuando llamé, según les conté, me hicieron un interrogatorio que consistió en dar mi nombre y apellidos, la dirección de mi hogar, el número de mi celular (al que ellos me estaban enviando el mensaje), el número de mi carné de identidad y, lo mejor de todo, el nombre de quien me había hecho la recarga; cosa esta que yo ignoraba, según les dije. La señorita que me atendió las dos primeras veces, no me quiso decir de cuánto era la recarga ni de dónde venía. Me dijo solamente que era de un hombre. Yo, siguiéndole el juego, di los nombres de mis hijos, pero me dijo que esos no eran, que se me iba a retener la recarga hasta que yo diera ese dato; de lo contrario reintegrarían el dinero al que la puso.

Como quiera que yo no deseaba que se perdiera ese dinero, llamé al día siguiente y afortunadamente me atendió al teléfono el operador número… (más amable que la sin nombre) y éste, para ayudarme, me dijo que la recarga venía de Miami y que el nombre del que la había puesto empezaba con B. Yo le contesté, que no tenía ni idea de quién podía ser y que esos mensajitos ya me estaban molestando. Entonces, en muy buen tono, me respondió que ellos harían el reintegro y que no recibiría más esos mensajes, que tanto me habían molestado.

Pasó el tiempoy pasó un águila por el mar. Como no tengo Internet, y solo accedo a ella cuando me hacen el favor de regalarme un par de horas, hice por mi cuenta las averiguaciones pertinentes, pues yo estaba esperando una recarga de un premio.

El lunes, finalmente, averigüé quien es el señor B. Llamé al misterioso número y procedí a darles el dato. Inmediatamente me pusieron la recarga, pero me advirtieron que ese señor había pagado con tarjeta de crédito, que iban a investigar, y si había fraude, yo tendría que devolverles el dinero. Como ven, me mintieron al decirme, hace casi un mes, que devolverían el importe al señor B.

Es obvio que en ningún momento devolvieron la recarga al señor que la puso, y todo esto no fueron más que amenazas. Díganme ustedes si este modus operandi es propio de una empresa comercial, cuyo principal objetivo es recaudar divisas.

Animales, ¿para qué?

Me he enterado por la prensa y la radio nacionales, que el gobierno de Namibia va a obsequiar al de “mi planeta”, nada más y nada menos, que ciento cincuenta animales para el Zoológico Nacional, ubicado en las afueras de nuestra capital: elefantes, leones, tigres, panteras, grandes simios y otras muchas especies, que irán llegando a nuestro país por vías marítima y aérea, a partir del mes de octubre.

Mucho se ha publicado últimamente en el Diario Juventud Rebelde, en la sección Acuse de recibo acuse cartas de ciudadanos, expresando su consternación y disgusto, por el grave estado de abandono en que se encuentran los animales y las instalaciones, en el emblemático zoológico de la Avenida 26, en el Nuevo Vedado. También yo he escrito en mi bitácora (blog) sobre el tema.

Esto ocurre en el parque más céntrico y accesible de la ciudad, por la buena ubicación que disfruta, donde a diario cientos de visitantes acuden, no tanto ya a ver a los fatigados y hambrientos animales, como para comprar las golosinas que ofertan en sus bien abastecidos kioscos.

Si esto está aconteciendo en esta céntrica instalación, que es observada por tanto público, ¿qué no estará pasando en ese otro gigantesco parque en las afueras de la ciudad, donde el acceso al mismo cada vez se dificulta más, debido al casi inexistente transporte colectivo, y al altamente costoso (para el bolsillo del ciudadano de a pie) el transporte alternativo, compuesto por viejos autos, bautizados “almendrones” por la población, cuya tarifa es de veinte pesos por persona?.

Yo le aconsejaría, con todo respeto, al gobierno de Namibia y a las organizaciones protectoras de animales en cautiverio, como la www.tarongafoundation.com , que se asesoraran bien de las condiciones en que van a vivir esos animales, antes de enviarlos a un triste destino, donde la mayoría estarán condenados a morir de hambre, ya que el país no está en estos momentos apto para cuidar los que ya posee, debido al escaso suministro de alimentos y medicamentos en estas instalaciones.

Más valdría que los retuvieran allá en sus lugares de origen, y si es posible se pusieran de acuerdo con las autoridades cubanas, para tratar de dar asilo a los que aún quedan con vida en nuestros dos parques.

Medio año.

Con solo seis meses de inaugurado, en el restaurante privado La Rosa Negra, el lleno total ha sido el denominador común de todo este medio año.

En los inicios Pedrito, el joven propietario, ha debido enfrentarse a muchas trabas burocráticas y otras tantas ocasionadas, lamentablemente, por la incomprensión de algunos vecinos: que si el aire acondicionado hace ruido, que si los olores penetran en las casas vecinas, que si el agua del tanque se siente cuando cae al llenar a éste, en fin, cosas normales que suceden en cualquier comercio estatal, y las que ningún buen vecino hasta ahora se había atrevido a cuestionar. ¿A que se debe esta reacción hacia los negocios privados? Lamentablemente es la frustración acumulada y cautiva, a la que solo parecen darle rienda suelta, cuando se trata de un particular, olvidando que no es más que su semejante. No hay peor astilla que la del propio palo -solía decir mi abuela.

Afortunadamente, este joven empresario ha logrado sortear, con diplomacia e inteligencia, todos estos obstáculos, y ha logrado mejorar cada día, no solo las condiciones de un cada vez más agradable local, sino también las ofertas siempre mejores y más variadas, a precios considerablemente más razonables que la mayoría de sus competidores. La Rosa Negra se ha convertido en poco tiempo, en uno de los restaurantes más exitosos de la capital, siendo ya un punto de referencia.

Es agradable ver el desarrollo de la iniciativa privada, que es en definitiva la que impulsa el crecimiento. No es más rico el país que más millonarios tiene, sino aquel que más clase media incrementa.

Muchos pueden pensar, que me mueven intereses personales para escribir sobre este nuevo restaurante. Les aseguro que nadie me paga por esto, lo hago sencillamente por la satisfacción, que me produce observar el desarrollo de la incipiente empresa privada. Estos pequeños establecimientos; negocios, montados con gran esfuerzo, contra viento y marea, en condiciones nada favorables, con buen gusto, y capital, claro está, han ido cambiando poco a poco la imagen descolorida y monótona del socialismo que conocemos. Nuevos colores, más iluminación, arreglo de jardines y áreas circundantes al establecimiento, más higiene, más variedad y calidad, son los elementos mágicos que han incidido en el triunfo de los mismos.

Si quieren conocer más sobre este restaurante, pueden entrar en su página de FB larosanegradelahabana.

Más sobre el Zoológico de 26.

Hice mi entrada al Parque cuando aún el sol brillaba.

En mi recorrido pude ver al león dormitando o fatigado, indiferente ante los estímulos de un público, que deseaba verlo de pie y rugiendo.

Fui hasta la fuente de mi niñez, pensando que iba a encontrar agua para refrescar mis manos.

No solo estaba vacía, también muy maltratada. Pasaré por la Isla de los monos, me propuse

La isla ya no tiene monos y sus aguas están pútridas.

Entonces pensé en ir a ver las hermosas aves de diferentes países que se exhiben, en enormes jaulas y aquellos pavo-reales que se pasean entre los visitantes; pero desistí, pues un veterinario que trabaja ahí, con el que me cruce en el camino, y al que pregunté, me dijo: Ya casi no quedan especies

importantes y las jaulas están rotas y oxidadas. Los pocos pavo-reales que han sobrevivido, los hemos tenido que enjaular para que no se los roben.

Desilusionada, emprendí mi camino de regreso; preferí recordar a aquellas bellas criaturas emplumadas, como las había dejado de ver hace ya muchos años atrás. Solo alcancé a ver a una solitaria especie australiana, que estaba sin el correspondiente letrero con su nombre.

Ahora se rumora que van a cerrar el parque por reparaciones. Espero que esta vez no sea simplemente cosmética y valga la pena. Sería muy triste perder este zoológico, que en sus tiempos fue una joya arquitectónica, que nos hizo felices a varias generaciones de niños y adultos y que, por méritos propios, se convirtió en un lugar emblemático de la ciudad.

¿Tope o tupe?

Viendo los encuentros de baseball entre la selección de Cuba (todos profesionales) y los universitarios norteamericanos, adolescentes, donde solo unos pocos pasan de los veinte años, sentí vergüenza ajena. ¿Cómo es posible que no hayan puesto en ese tope, justamente a los novatos de nuestra pelota, para que adquieran fogueo, como se dice aquí?

Además, en un estadio casi vacío, unos pocos jóvenes con camisetas de un mismo color (posiblemente sacados de algún centro estudiantil), más algunos mayores con caras de militantes del partido y, si acaso algún que otro familiar de los cubanos, y otras, muy pocas, caritas de norteamericanos, ocupamdo apenas unos asientos. ¿Cómo es posible que estos encuentros, que han despertado tanta expectativa entre nuestros fanáticos, no hayan llenado el Latinoamericano? Todo parece indicar que las entradas son selectivas.

¿Hasta cuando vamos a estar engañándonos nosotros mismos, enfrentando completos profesionales, hechos y derechos con muchachos que, en su mayoría son menores de edad? Aún así, a pesar de haber utilizado a nuestros mejores lanzadores, los muchachos les están haciendo sudar la gota gorda.

La prensa comenta solapadamente , entre líneas, que el segundo encuentro que se definió siete a seis, los nuestros lo ganaron casi de casualidad, pues en honor a la verdad los jovencitos USA, jugaron mucho mejor. También justifican el hecho de haberlos enfrentado con profesionales cujeados y no con iguales, porque: estos muchachos tienen más experiencia de juegos que los del patio, porque están jugando desde que son niños. ¿A que se debe esto?

Entre otras causas, a que aquí apenas quedan terrenos donde practicar pelota. Los antiguos terrenos de Bohemia, los sembraron de plátano y cercaron, porque están muy cerca del MINFAR y del Comité Central; en el terreno de pelota de la maderera Orbay y Cerrato, construyeron un edificio multifamiliar de micro-brigada, y así sucesivamente por solo citar algunos. También es de notar que antiguamente, antes del año cincuenta y nueve para ser más exactos, una pelota Wilson profesional costaba un peso cincuenta centavos de la moneda en que se pagaban los salarios, ahora cuesta varias veces ese valor, en una moneda casi inalcanzable para la mayoría de los cubanos (CUC). Lo mismo ocurre con los guantes y los bates, lo que hace imposible para cualquier muchacho practicar este deporte.

Pero, lo que a mi juicio es más lamentable aún, es ver cómo un encuentro deportivo, en mi planeta se convierte, como por arte de magia en un tope político.

¿Inspectores o depredadores?

Eran cerca de las diez de la mañana, el calor se hacía insoportable, la calle reverberaba reflejando el sol abrasador. El vendedor ambulante se refugiaba bajo uno de los árboles que adornan la calle Tulipán, para poder ofrecer sus ricos pasteles de guayaba, que el mismo confecciona y, por ende, le permite venderlos más baratos: un peso cada pastel.

Este señor tiene más de setenta años y, como su jubilación apenas le alcanza para cubrir sus necesidades básicas, sacó una licencia de vendedor ambulante.

Estaba rodeado de posibles clientes, cuando de pronto, se acerca una voluminosa señora y, dirigiéndose a él le dice: Soy supervisora estatal (inspectora) y llevo más de veinte minutos observándole por el reloj, y veo que usted no se ha movido del lugar en todo ese tiempo; por tanto debo ponerle una multa de doscientos cincuenta pesos, y no se me queje, porque es la mínima.

Los allí presentes protestaron ante tamaña injusticia, pero aún así la multa no le fue retirada.

Es cierto que la licencia que ampara este tipo de actividad, implica que el vendedor debe estar en movimiento, cosa esta que llevada, como en este caso, a extremos dificulta la venta misma, pero no es menos cierto, que esa señora inspectora, mostró carecer de sensatez y sensibilidad, pues pudo haber sido más flexible y haberle llamado la atención, apenas transcurrido los primeros cinco minutos para evitar el daño, pero no, ella estaba agazapada, como ave de rapiña hambrienta, para caer sobre su presa.

Esto es solamente uno de los tantos casos de abuso de poder, que a diario se suceden en esta ciudad y en este país. Este pude presenciarlo por haber ocurrido a solo unos bloques de mi casa. Es una vergüenza ver como, personas que carecen hasta de la más mínima educación, ostentan esa pequeña cuota de poder, que sin escrúpulos de ninguna índole, se placen en hacerla caer sobre sus semejantes, que están posiblemente tan o más obstinados que ellos mismos.

Pie (pastel) de limón.

Ya les he comentado muchas veces lo mucho que me gusta la cocina, sobretodo la repostería y la pastelería. Ultimamente he dejado de poner recetas, pues ya existe en nuestro portal un blog muy profesional que se ocupa de ello: Voy caliente, se los recomiendo.También les he dicho lo difícil que es aquí, en mi planeta, realizar cualquier plato que se aparte de la rutina, debido a los escasos ingredientes y al alto precio de los mismos. Aún así, de vez en cuando me entusiasmo para hacer algo diferente, pues no quiero en modo alguno, que esas maravillosas recetas que hacían nuestras

madres y abuelas, se pierdan.

Para los que gustan como yo de este arte, aquí va una deliciosa.

Masa para el pie:

2 tazas colmadas de harina

½ cucharadita de sal.

3 yemas de huevo.

3 cucharadas de mantequilla.

¼ taza de leche.

Poner en un tazón la harina con la sal. Añadir las tres cucharadas de mantequilla y cortarlas con un estribo o valiéndose de dos cuchillos, hasta que la mantequilla quede hecha pequeños grumos en la harina. Añadir poco a poco las yemas, alternando con la leche. Unir bien los ingredientes, sin amasar.

Natilla para el relleno:

3 yemas de huevo.

1 ½ taza de agua caliente. ¼ taza de jugo de limón.

1 ¼ taza de azúcar blanca. 1 cucharadita de ralladura de limón.

7 cucharadas de maicena. 1 cucharada de mantequilla.

½ taza de agua fría.

Poner a fuego bajo el agua caliente con el azúcar. Cuando rompa el hervor, añadir la maicena disuelta en el agua fría. Cocinar a fuego lento revolviendo constantemente, hasta que espese y esté transparente. Batir las tres yemas y añadirlas poco a poco, y agregar el zumo de limón, la ralladura y la mantequilla. Dejar refrescar y verter en la concha, ya previamente horneada, y cubrir con el merengue.

Merengue:

6 claras.

12 cucharadas de azúcar.

2 cucharadas de jugo de limón y ralladura.

Apagar entonces el horno y dejar el pastel dentro hasta que el merengue de la cubierta se dore parejo.

Precios de los principales ingredientes en los mal llamados pesos cubanos y pesos convertibles (CUC). Ambas monedas son cubanas por tanto solo tienen valor en nuestro territorio:

Harina pastelera, paquete de 1/2 Kg. 0.50 CUC

Maicena, cajita de 80 grs. 0.50 centavos CUC

Mantequilla, 1/8 libra, 0.50 centavos CUC

Limones, 10 pesos cubanos la libra (0.50 centavos CUC)

Huevos, 6 unidades a 1.50 pesos cubanos (0.40 centavos CUC)

Azúcar, 0.10 centavos CUC

Teniendo en cuenta que el salario medio de un trabajador en nuestro planeta es de 300.00 pesos cubanos (aprox. 15 US dolares), esto equivale a casi un 25% del mismo. Para hacerlo tiene que ir ahorrando en una alcancía. ¿Dígame usted si puede estarse dando este tipo de gustos con relativa frecuencia?