Una vez más, la oscura nube de la intolerancia se cierne sobre nuestra cultura.
La vÃctima, en esta ocasión, ha sido Opera de la Calle, un magnÃfico y novedoso espectáculo musical, dirigido por Ulises Aquino, quien al igual que sus más de sesenta componentes, lo ha entregado todo, para poner muy en alto la cultura de nuestro paÃs.
La primera vez que supe de ellos, fue precisamente por un documental exhibido en la televisión. Desde ese mismo instante quedé atrapada por la originalidad y la altÃsima calidad del espectáculo.
Como sede para los ensayos y puesta en escena, les entregaron un local casi en ruinas, en el municipio Playa: el antiguo cine Arenal. Con esfuerzos y recursos propios de todos sus integrantes, motivados por el empuje dinámico y el carisma de su director, se dieron a la tarea de ofrecer espectáculos gratis a los transeúntes, mientras acometÃan las obras de restauración del inmueble. Los peatones, ómnibus y autos que pasaban por la avenida, se detenÃan para observar aquel espectáculo tan novedoso. Todos en traje de faena, pero cantando, bailando y ejecutando novedosas coreografÃas, que se confundÃan con el trabajo. Era algo nunca visto.
AsÃ, poco a poco, fueron llamando la atención de un público cada vez más numeroso, y de la prensa nacional e internacional. Posteriormente, les facilitaron un local abandonado también en ruinas, en el mismo municipio, en la calles 4 casi esquina 7ma. Allà repitieron las labores de restauración como anteriormente hicieran en el antiguo local, pero esta vez introdujeron lo que llamaron El Cabildo, un modesto restaurante cafeterÃa, cuyas ganancias servÃan para autofinanciarse. Pronto comenzaron a llegar las invitaciones de algunos paÃses europeos, que conocÃan del espectáculo y estaban cautivados por la calidad y originalidad del mismo. Cada vez más contaban con el éxito y la aprobación del público.
Ya la compañÃa podÃa sufragar los gastos del costoso vestuario, luces, escenografÃa, asà como los salarios de sus miembros. Pero esto llamó la atención de la mediocridad burocrática, que se abalanzó sobre ellos, como si de un enemigo se tratara, dañando más a la cultura cubana que a sus propios integrantes y su director, irrumpiendo y allanando la sede, cuando se encontraban en plena función, sin el menor respeto a sus integrantes y al público, que se encontraba disfrutando del magnÃfico espectáculo.
Es absolutamente inaceptable que estos hechos se repitan, como en los años más grises de la cultura en nuestro paÃs. Es deber de todos exigir al Consejo de las Artes Escénicas la reparación de tan bochornoso hecho.
Urge se esclarezcan ante la opinión pública estos acontecimientos, que hasta hoy solo se conocen sus detalles, como ya es costumbre, por los rumores callejeros. El señor Ulises Aquino, asà como todos los integrantes de la compañÃa Opera de la Calle, son dignos de que lo acontecido sea pública y ampliamente esclarecido, con toda la transparencia que este lamentable hecho requiere.
Otorgar potestad y mando a la mediocridad, para actuar impunemente, y asestar golpes como este, es repetir los tristes acontecimientos ya vividos, que solo sirven para herir de muerte a la cultura y la identidad nacionales.

REBECA MONZO. TODA OPOSICION A EL GOBIERNO DE LOS CASTRO, ES MINUCIOSOMANTE VIGILADA, OSTIGADA Y ELIMINADA, EL PUEBLO DEBE OONVOCAR UN MALECONAZO, EN TODOS LOS PUEBLOS DE ‘LA ISLA Y SI TRATAN DE AGREDIRLOS CONTESTEN Y REPELEN LAS, AGRESIONES CON COCTELES MOLOTOV. HAY QUE DARLES DURO CON FUEGO. .DESDE LAS AZOTEAS Y EDIFICIOS Y GRABARLOS.
DIOS LES BENDIGA Y LES CUIDES A TODOS
GUILLERMO LUIS PEREZ PERCAS37@YAHOO,COM
________________________________
Todo tiene que estar en manos de la cúpula para destruirlo y vejar a las personas que mediante la creación se les salen del redil.