La otra tarde en casa, conversando con una amiga, me contaba muerta de risa, que cuando iba para el Parque Central, casi al lado de ella, venía un hombre joven, bien vestido, con un niño pequeño cogido de la mano. Con nosotros, me dice, se cruza un policía de a pie, y el niño en cuanto lo ve, le dice: ¿policía tú eres mi amigo? El padre reacciona airado, y le dice al niño, en voz alta, ya te he dicho mil veces que los policías no son tus amigos que son unos. Dice mi amiga que ella lo escuchó claramente, que por tanto el policía también, pero éste siguió su camino sin darse por enterado. Entonces el joven padre, dirigiéndose a ella le dijo: Disculpe señora, pero es que en el Círculo Infantil y en la televisión le enseñan esas cosas, y yo estoy cansado de explicarle. Imagínese, yo administro una panadería y, de vez en cuando, me tengo que hacer el chivo con tontera con mis empleados, pues un panadero lo que gana no llega a doscientos pesos mensuales. Yo les he dicho, que ellos lo que tienen que hacer es cumplir con el trabajo, producir la cantidad de panes que exige el plan, y que lo que sobre es cuestión nuestra. El otro día, uno de mis empleados salió con una bolsita con más o menos cinco libras de harina para resolver, un policía lo vio, se lo llevó para la estación, a pesar que yo salí a defenderlo. Pues bien, para allá fui a tratar de sacarlo. No me hacían caso, pero al rato de estar insistiendo, el carpetero me llamó aparte, y me dijo al oído. Si me das cinco cuquitos (CUC) te lo puedes llevar ahora mismo. Así fue como logré sacarlo.
Mi amiga le dijo: No se preocupe, que yo se lo que es eso, mi marido tiene un carro de los años cincuenta y sacó licencia para taxiar. Yo quisiera que usted viera como los policías lo paran por cualquier cosa, y finalmente lo que hacen es tumbarle dinero o una merienda. Ya mi esposo lo sabe y siempre va preparado. Dice que el otro día vio como uno de ellos, se daba un trago de ron que le ofreció otro taxista ¡y eso que el policía estaba de servicio y en moto!

No sé si al cabo de prontamente cumplir 54 años en el poder sigan criticando la supuesta “corrupción”, inventada, de la Policia en el Gobierno de Batista. Pero sabes qué, es bueno que eso pase, así se debilita más la moral debilitada del régimen castro-comunista y su baluarte de “honradez y moral socialista” de la Policia castrista.
La policía castrista es represiva. Su objetivo es más reprimir a la oposición que a la delincuencia.