cubanos por el mundo

Al llegar a este rincón de Francia para reencontrarme con mi familia, a quien no veía desde hacía siete años, tuve la gran alegría de recibir la visita del hijo que vi nacer, de una muy querida amiga. Enseguida, como es de suponer, surgió el tema de la patria lejana y de los problemas y frustraciones que significan abandonar, prácticamente contra tu voluntad, la tierra que te vió nacer. Ese es su caso.

Este cubano no se resigna a permanecer en su exilio forzado, que además aquí, por jugarretas de la vida, es aún un indocumentado, al que no pueden repatriar como el quisiera, pues las autoridades cubanas se niegan reiteradamente a recibirlo. La última vez que estuvo en Cuba, permaneció cuatro meses en prisión, por negarse a abandonar el país.

Este hombre, joven aún, que tiene dos nombres y una cabeza, que no deja de pensar en las penurias a las que está sometida su querida patria,  se ha dedicado en su tiempo libre, que lamentablemente es todo lo que le sobra, pues al no poseer documentos, sólo puede realizar trabajos esporádicos, a investigar a profundidad los asuntos cubanos.

Quedé verdaderamente impresionada, cuando me mostró con fotos, informes y lujo de detalles, a los que los cubanos de la isla no tenemos acceso, todo lo relacionado con el extraño accidente donde murieran Oswaldo Payá y Harold Cepero.

Por este motivo estoy subiendo el video que mi amigo me facilitara para consideración de ustedes.