Tergiversaciones vergonzosas.

La gran noticia para todos los cubanos, sin lugar a dudas, ha sido la del restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos de Norteamérica, soñada por más de tres generaciones en nuestra isla cautiva, aunque fuera y dentro de ella tenga opositores entre algunos compatriotas. La otra, la de la liberación de los tres espías de la Red Avispa que, por negarse a colaborar con las autoridades norteamericanas, pasaron a ser convertidos por obra y gracia del gobierno cubano en “héroes anti terroristas”, aún después de éstos haber asumido ante los tribunales su condición de espías, resulta una cuestión secundaria, aunque haya tenido un alto costo económico para nuestro país en gastos de abogados, propaganda y viajes de familiares.
Desde luego, la inmensa mayoría de los cubanos, sin acceso a Internet ni a ningún otro medio informativo como no sea la televisión cubana o la Tele Sur venezolana (más de lo mismo), ha asumido sumisamente como verdadero lo que la propaganda gubernamental les ha hecho creer, ya que las prioridades de este sufrido pueblo son la comida y sobrevivir el día a día. Otros, que se desenvuelven en los medios oficiales, lo aceptan, ante el temor de ser cuestionados políticamente.
Lo cierto es que, si te mueves por las calles habaneras (en mi caso), oyes disímiles muestras de alegría jocosa, que dejan entrever el verdadero sentir de los de a pie. Los comentarios, sobre todo los de la juventud (sin un micrófono oficial ante sus narices), son soñar con un futuro mejor: “pronto tendremos Internet, volverán los viajes en ferry, habrá Mac Donald´s donde quiera, ahora podremos ir a la “yuma” sin necesidad de poner en peligro nuestras vidas, y otros más”. Sin embargo, algunos viejos recalcitrantes, pertenecientes a los CDR, solo comentan el regreso de los tres espías, planteándolo como un triunfo de Cuba frente a EEUU, porque ignoran que no fue más que un trueque de tres espías por cincuenta y tres prisioneros de interés norteamericano. Aquí estos detalles se desconocen.
En ello influye que la televisión oficial (la única), evidentemente por órdenes superiores, coloca en un primer plano de importancia el regreso de Gerardo, Ramón y Antonio que, por cierto, se ven saludables, bien alimentados y en magnífico estado físico, algo muy diferente de las terribles historias sobre maltratos, condiciones infrahumanas y otras falsedades propagadas oficialmente durante su estancia en prisión, y al de Alan Gros, quien fue entregado anémico, con pérdida de visión y sin algunos dientes. Recuerden que una imagen vale más que mil palabras. Lo cierto es, que le siguen mintiendo y manipulando información al pueblo cubano inescrupulosamente los medios masivos de comunicación, lo que evidencia que en nuestro país no hay aún libertad de prensa.
Ahora como nunca antes, la sociedad civil y los diferentes grupos opositores debemos priorizar este importante acontecimiento, dejando a un lado nuestras diferencias personales para, juntos, seguir presionando al régimen, a fin de que todos ocupemos un espacio en la nueva etapa que se avecina y nuestras voces sean finalmente escuchadas. Es bueno recordar que siempre que se efectúan negociaciones, de cualquier tipo, hay que ir con dos maletas: una para dar y otra para recibir.

La primera medida inteligente.

Dos banderasEn estos ocho años transcurridos desde que Raúl Castro fuera designado por su hermano como su sucesor, para asumir el gobierno del país, este 17 de diciembre, fecha hasta ahora sólo de trascendencia religiosa para el pueblo cubano, pasará a la historia de nuestra isla como el hecho más trascendental de estos últimos cincuenta años, por el anuncio público del restablecimiento de relaciones diplomáticas con los EEUU.
Las anteriores medidas tomadas por él como presidente, como la apertura para viajar, vender y comprar viviendas y automóviles, establecer pequeños negocios privados y otras, no son más que devoluciones de derechos usurpados a los ciudadanos, por el propio régimen que arribará pronto a cincuenta y seis años en el poder.
Entre otros factores fundamentales que pueden haber influido por la parte cubana, considero que ha estado presente una economía en crisis sin perspectivas reales de mejoramiento, las pocas inversiones extranjeras, el éxodo de los jóvenes profesionales y el desgaste y envejecimiento de la población adulta, más otros que harían interminable la lista. Podemos sumar a ellos el bajo precio actual del petróleo, que nos ha estado llegando “generosamente” de Venezuela, y que pudiera faltar en algún momento.
Dos países que vuelven a unirse en un entendimiento, que necesariamente deberá seguir desarrollándose, para sacar a Cuba del abismo económico y social en que se encuentra.

Disquisiciones sobre “Contigo pan y cebolla”

En el marco del “Festival del nuevo cine latinoamericano” iniciado el día 4 del mes en curso en nuestro país, entre los filmes a presentar, está “Contigo pan y cebolla” del director Juan Carlos Cremata, quien en reciente entrevista en televisión en el programa “De tarde en casa”, expresó, que él había decidido no presentar su película a concurso, porque no cree en este tipo de competencias, como tampoco cree que hay buenos ni malos filmes, ni buenos ni malos actores ni directores.

Si no cree en premios ni en todo eso que expresó, entonces por qué hace cine, o por qué aceptó la “perra residencia” que le dieron en el Nuevo Vedado, que según dicen las “malas lenguas” fue como recompensa por su película Chamaco? Les juro que para terminar de ver esa sórdida y oscura cinta, tuve casi que amarrarme al butacón. No digo butaca, porque no fui al cine, el sacrificio afortunadamente, lo hice en casa alquilando un CD.

De “Contigo pan y cebolla” (aún no la he visto), basada en la obra teatral de Héctor Quintero, no creo que pueda esperarse mucho, el título evoca una vieja frase que se hizo muy popular en nuestro país, cuando la cebolla y el pan costaban apenas unos centavos, entonces esa frase significaba un acto de amor en extrema pobreza.

Hoy día decirla saldría sumamente costosa, pues la libra de pan cuesta 10.00 CUP y una pata (la mitad de una ristra) de cebolla no baja de 70.00 CUP muchísimo más que el salario diario más alto de cualquier trabajador.

Así pues el significado de la frase ha cambiado mucho, tanto como los valores sociales perdidos durante estos cincuenta y cinco años de sobrevivencia.

 

Objetos enroscados no identificados.

Benéfica nuevaObjetos enroscados no identificados.
En la antigua Clínica La Benéfica ( hoy rebautizada gubernamentalmente como Hospital Miguel Enríquez, en honor a un médico chileno muerto durante la dictadura de Pinochet), apareció un día, en el falso techo de una de las salas de recuperación de cirugía, un ente animal o vegetal amarillento enroscado, que crecía y engordaba visiblemente, ante el asombro y temor de los allí ingresados. Días después apareció otro y otro más, colmando ya la copa de la paciencia de los internos en dicha sala.
Ante las reiteradas quejas de pacientes y sus acompañantes, finalmente acudieron dos trabajadores del centro, armados de escalera, brocha y pintura, arrancaron de un tirón aquellos tres objetos enroscados no identificados y, con rapidez, suministraron un par de brochazos de pintura en el área donde éstos habían aparecido, marchándose del lugar.
Nadie más vino a investigar el origen de éstas apariciones, tampoco fumigaron. Todo quedó tapado por la pintura.
Hace solo unos años estaba cuidando a una amiga recién operada, en una sala de recuperación, del Instituto de Nefrología del Hospital Clínico Quirúrgico, cuando de pronto escucho un tropelaje en el falso techo roto. Ante mi asombro, los pacientes habituales de ese centro me dijeron, con la llamativa calma que da un problema ya asumido: ¡no se asuste señora, esos son los gatos corriendo tras los ratones!
Según Naciones Unidas, nuestro país está entre los diez primeros más saludables del planeta. Esto, más todos los incidentes ocurridos diariamente en cuanto a higiene y falta de mantenimiento que existen en nuestras instalaciones hospitalarias, exceptuando a aquellas que son exclusivamente para altos dirigentes, sus familiares y pacientes extranjeros demuestra que, tanto los visitantes como los funcionarios de esta institución de renombre mundial que vienen invitados o laboran permanentemente en nuestro país, se conforman con lo que el gobierno les muestra y no se molestan en averiguar más allá.
Los pacientes del hospital de marras, aún están esperando se les informe la causa y origen de esos objetos enroscados no identificados.

Sospechosos habituales.

Y te lo preguntasEn el Nuevo Vedado, uno de los mejores barrios habaneros según opinión popular, desde hace años están ocurriendo cosas que en otra época fueron inimaginables: asaltos con armas de fuego, armas blancas o a puros golpes. Da lo mismo quien seas, si el día que eres seleccionado por el delincuente llevas un solo CUC encima como todo capital. Así le sucedió a una amiga, que cometió la imprudencia de contestar a una llamada de su celular en plena noche. Fue asaltada, pinchada con un punzón en uno de sus glúteos y despojada de todas sus pertenencias, por unos jovencitos que no sobrepasaban los 16 años.
Hace solo dos semanas, en una casa de La Herradura, una zona del barrio un poco apartada, robaron todos los muebles del portal: sus dueños, un anciano de más de 80 años y su hija, quien trabaja en una oficina, hicieron la denuncia en la estación de policía correspondiente.
Como el anciano permanece durante todo el día solo, cosa esta que conocen todos sus vecinos y amigos, así como los ladrones, recibió una mañana, días después de efectuada la denuncia, la visita de un policía uniformado. Una vez dentro de la casa, el policía le comunicó a la víctima que habían capturado a los ladrones, pero no se pudieron recuperar los objetos hurtados y le presentó un papel para que lo firmara, donde decía hacerle entrega de 3,000 CUP como indemnización. El señor en cuestión, sin más lo firmó y recibió de manos del policía un rollo de billetes, quien de inmediato abandonó el lugar. Cuando el octogenario quedó solo, se dispuso a contar con calma el dinero, comprobando con asombro que solo había 2,000 CUP.
¿Cómo es posible, que sin haberse realizado juicio y no existir sentencia de Juez dictaminando el monto y la forma de pago de la indemnización, se aparezca un agente del orden por su cuenta, a saldar la deuda del ladrón?
¿Será que, ante el temor de ser descubierto él o en su afán de encubrir a algún familiar muy cercano, este uniformado se aventurara a aparecerse por su cuenta y, además, estafara al afectado?
Esta incógnita aún no se ha despejado.

Afortunados accidentes.

Afort.accident.culinariosAlgunas de las más espectaculares recetas de la gastronomía, han surgido producto de accidentes ocurridos durante su preparación.
Recuerdo que en la segunda mitad de los años sesenta, estando yo en funciones diplomáticas en París, visitaba con frecuencia la embajada cubana, allí conocí y establecimos una bonita amistad el Chef Gilberto Smith, su esposa e hijos. Con frecuencia Smith, conociendo mi afición por la culinaria, me invitaba a participar junto a él, en los adornos y presentaciones de sus famosos platos.
En uno de esos intercambios me confesó, cómo surgió su exquisita y famosa receta de Langosta al Café: -“Se me estaban pegando (casi quemando) las langostas y lo único que tenía a mano era un gran jarro de café recién colado, para las visitas, vertí su contenido sobre éstas a modo de bombero y a partir de ahí surgió la famosa receta que después perfeccioné”.
Hace unos días, tuve muy presente esta anécdota, pues yo estaba desde muy temprano metida en la cocina preparando el postre, de un almuerzo al que había invitado a un matrimonio amigo. Mi madre siempre me decía que a ella le gustaba empezar por preparar el postre, por si surgía algún inconveniente.
Había dejado al baño de María un pudín muy suave que yo hago y que muchas personas confunden con flan. Me puse a hacer otras tareas y de pronto siento que sale de la cocina un aroma a panetela. Corrí a ver qué pasaba y me percaté que toda el agua se había evaporado. Saqué rápidamente el molde para que el pudín se refrescara y, al voltearlo, parte de la cubierta quedó pegada al caramelo, afeando la apariencia del mismo.
No debía presentarlo así y tampoco podía desecharlo. De inmediato me dispuse a preparar otro postre. Esta vez hice con la poca maicena que tenía, una especie de natilla muy suave tipo Islas Flotantes. En esta oportunidad no surgieron problemas. Fue entonces que me vino la idea de presentar juntas ambas recetas, como una sola.
Busqué unas copas para agua, de cristal, de boca ancha, y un poco profundas. Coloqué en el fondo de cada una un poco de pudín, las rellené con la suave natilla, coronándolas con un merenguito quemado y una hojita de menta, polvoreé sobre cada una un poquito de canela para darles mejor apariencia.
El postre fue un éxito, gustó y lo celebraron mucho, pero cuando me pidieron la receta y me preguntaron cómo se llamaba, no se me ocurrió otra cosa que decirles Copa Rebeca.

¿Dónde está la rareza?

Leyendo el artículo publicado en el diario Granma el 7 del presente mes Rarezas no tan raras, escrito por el periodista Pedro de la Hoz, sobre Halloween, las cheerleading y banderitas de barras y estrellas, no pude menos que sentarme ante mi laptop para responderle y refrescarle la memoria a de la Hoz.

Ante todo decirle que, desde hace ya algunos años, un pequeño grupo de jóvenes y otras personas no tan jóvenes, entre las que me encuentro yo, veníamos celebrando, en la medida de nuestras posibilidades, no solo éstas sino muchas otras fechas que sí forman parte sólida de nuestra cultura, como las Navidades, la Nochebuena, el Día de Reyes, los bailes de disfraces por ejemplo, que estuvieron prohibidas o muy mal vistas durante casi 56 años.

Es cierto que formamos parte de una aldea global, donde cada país, a pesar de ello, trata de mantener vivas sus tradiciones sin preocuparles asimilar lo nuevo adquirido de otros continentes. Un buen ejemplo de ello es Japón. Lo bonito, agradable y alegre no hay que imponerlo por decreto: se asimila espontáneamente. No es así el caso del famoso lazo amarillo que nos trataron de imponer a través de los centros de trabajo y estudiantiles, CDR, sindicatos y Partido, y que no tiene que ver con nuestra cultura. Mucho menos viniendo desde ese famoso país enemigo contra el que nuestros Medios azuzan diariamente, a pesar de que nuestros artistas, intelectuales y deportistas acuden a él constantemente en busca de mejorar sus vidas.

Los jóvenes universitarios en la CUJAE y en la propia Universidad de La Habana organizaron sus Halloween. También lo hicieron los músicos en La Tropical, en el 1830, en el Diablo Tun Tún y en el Salón Rojo del Capri, lo cual encuentro muy bien, pues habían opciones donde escoger libremente, según las posibilidades de cada quien, ya que ninguno de estos lugares, a mi modo de ver, es sagrado. ¿Dónde esta la rareza?