Lejos de mi planeta.

Aunque lejos de mi querido planeta, me mantengo al tanto de lo que alli sucede, gracias a la Internet, que aqui, en este rincon de Francia , como en casi todos los paises, esta disponible para todos, lo cual no no resulta asi alla, donde solo unos pocos privilegiados tienen libre acceso a ella.

Esta pequeña ciudad de 20 000 habitantes, posee todo lo que cualquier ser humano necesita para vivir: casas con calefacción, calles bien pavimentadas y excelentemente señalizadas, limpieza urbana, clasificación de la basura generada en la vida cotidiana, escuelas, iglesias, tiendas, restaurantes, parques, supermercados,museos y  sobretodo una magnifica atención por parte del Estado y la ciudadanía  a zonas ecológicas protegidas, conservación y cuidado de la fauna, reglas urbanas, en fin todo lo que un ser humano requiere para la buena  y saludable convivencia.

Lo irónico resulta que, estando con esta parte tan importante de mi familia, no se me quita de la mente el acontecer en mi pequeña isla, castigada ahora, como si fuera poco el desgaste y sufrimiento acumulado y padecido durante más de medio siglo, por una epidemia de una enfermedad que estaba erradicada desde el Siglo XIX.

Observe hoy con detenimiento, la conducta ciudadana, de los vecinos, llevando los desechos propios, para ser recuperados como materia prima, a lugares cercanos a sus viviendas, donde en distintos contenedores clasificados se recupera todo ese material, que después sera reciclado. Hasta los niños conocen y participan de esto, pues en sus casas y en las  escuelas se les informa y educa sobre la importancia de esta actividad cívica, así como el respeto hacia la propiedad ajena, el cumplimiento de las leyes y regulaciones. Todo esto me hace sentir pena por mi país, que hasta  1959, estuvo a la cabeza, en América Latina respecto a higiene y salud pública, así como en otros muchos renglones, donde ocupábamos  los primeros lugares en la Región, como también  respecto a  algunos países de Europa.

Ya comenzó a nevar, y el pintoresco paisaje de construcciones alsacianas, muy antiguas  que se mezclan con las modernas, construidas de acuerdo a las regulaciones y respetando una arquitectura que no rompe con la armonía del entorno,  el paisaje cobró un nuevo encanto al vestirse de blanco.

De regreso de nuestro paseo, tomamos el camino Allée des Platanes,  entre los poblados de Blotzheim y Altkirsch ,sembrado de estos árboles a ambos lados de la carretera, durante  el reinado de Napoleón III. No pude evitar pensar en mis vecinos, de La Habana, Carmelo y Felipe, que no han dejado un solo árbol con vida en nuestra calle. He ahí una de las diferencias entre cultura e instrucción.

Un ricón cubano en Suiza.

393107_10200192087315466_2069263085_nAnoche, con un grado bajo cero de temperatura, pero con el calor de nuestro entusiasmo, emprendimos Tito y yo la ruta desde Francia hasta Basel, Suiza, en busca de un nuevo rincón cubano.

En la calle Rümenlibachweg # 9  4052, en Basel, se encuentra un acogedor local  que hace esquina y se llama El cubanito, bar-café. Este agradable  lugar  fue inaugurado, después de muchos esfuerzos y sacrificios, el 29 de diciembre del 2012.

Su dueña y anfitriona, una bella y agradable cubana, está orgullosa, y con razón del resultado final de su sacrificio.

Cuando llegamos, ya el local estaba lleno, y los músicos prestos a comenzar la descarga: Dianelis, la cantante, Jorge el Guajiro, en la guitarra y Coco en la percusión, hicieron vibrar  con su música cubana, el nuevo local

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Ya mas entrada la noche fueron llegando cubanos , jóvenes algunos, otros no tanto que colmaron de  buena onda el local.

Dianelis, con su maravillosa voz fue brindándonos una panorámica de los ritmos cubanos, haciendo una recreación muy especial y suya de Bésame mucho. Pronto se les unió, imitando el sonido de un bajo con su garganta, Alcides Toirac. También se incorporaron a la descarga otros cubanos allí presentes, tocando claves y maraca.

Pasamos una noche increíble y fuimos de los últimos en irnos, cuando ya se cerraba el local.

El sentimiento de la nostalgia y la añoranza de la patria y la familia, además de la alegría era la atmósfera que reinaba en  la  peculiar estancia.

Un domingo diferente

Sala Covarrubias, T.nacional

Este domingo hubiera sido tedioso y aburrido como todos los demás, si no llega a surgir una inesperada y agradable invitación: Evelio Tieles y Francis, su esposa nos llamaron para invitarnos a un gran concierto a realizarse en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional.

Llegamos temprano, poco antes de las once de la mañana, hora señalada para comenzarla función. Esta sala suele llenarse, más aún, cuando está anunciada la Sinfónica Nacional con un virtuoso como Tieles de solista: Un verdadero regalo en un planeta donde las buenas opciones son escasas.

Orquesta Sinfónica Nacional y el Mtro. Evelio.Tieles

La sala disfrutaba de un total lleno. Como apertura, la orquesta dirigida por el Maestro Enrique Pérez Mesa, nos regaló Sinfonía Simple, de Benjamín Britten. Espectacularmente bien ejecutada.

En la segunda parte: el único Concierto para violín y orquesta, en re mayor, Op.61 que escribiera Ludwing van Beethoven. Evelio Tieles como solista.

El público entusiasmado, de pie, ovacionó a la orquesta, a su director y al Maestro Tieles, haciéndolos salir a saludar varias veces. Los aplausos no cesaban de agradecer tan maravilloso regalo matinal.

Un premio muy merecido

La noche estaba fresca. Desde temprano nos pusimos en función, de lo que acontecería esa tarde. Debíamos recoger al poeta y Regina para ir juntos a la residencia del embajador de Holanda, donde se haría una recepción para entregar oficialmente el premio Príncipe Claus a Yoani Sánchez.

Al llegar al lugar de la cita, pudimos observar que ya un nutrido grupo de bloggers, estaba en la esquina de la residencia, esperando la hora señalada en la invitación. Una misteriosa camioneta blanca con cristales oscuros estaba situada justo frente al lugar. En la otra esquina un motociclista en su moto, con el casco puesto y sin moverse, parecía haberse convertido en escultura. También una pareja, simulaban estar verificando una dirección. Ninguno de ellos se movía.

Entre los últimos en llegar al lugar estaban el Coco Fariñas, el Padre José Conrado y Dagoberto Valdés. Después de intercambiar saludos, todo el grupo nos dirigimos hacia el lugar de la cita. Afortunadamente nadie nos molestó. Eso si, como sabíamos de qué se trataba, antes de entrar dirigimos una gran sonrisa hacia la camioneta blanca aparcada, así como a la pareja que no se movía del lugar y al motociclista.

El acto fue realmente emotivo. Todos estábamos allí para apoyar y acompañar a Yoani. Ella, con las palabras sabias y sencillas que la caracterizan, agradeció el merecido galardón. Cerrados aplausos dieron por terminada el acto de premiación. Entonces se repartió un variado y exquisito buffet. Pasamos una noche realmente encantadora.

De la mano de Kafka

Segura estoy que si a este señor le hubiera tocado vivir ahora, en mi planeta, hubiera sido un escritor costumbrista.

Acompañé a mi amiga Regina a la Escuela de Veterinaria, pues había que operar de urgencia a su perrita. Yo no quería dejarla sola en estos tristes menesteres.

Hacía muchos años, a Dios gracias, que yo no entraba en ese recinto universitario. Al llegar, la impresión fue malísima: el estado de abandono, deterioro y suciedad me golpearon. ¿Quien es el último para cirugía?, pregunté. Inmediatamente marqué detrás de una señora que llevaba una perrita sata, con un fuerte demo. Había un pastor alemán con una ingesta de carne de puerco y un cachorro de cocker spaniel con lo mismo. Era muy temprano aún. Después la cola se fue engrosando con la llegada de nuevos pacientes. Hubo quien transportó a su perrote en una carretilla de materiales de construcción.

Cuando ya estábamos organizados, esperando nuestro turno, un empleado dio voces de que la compañía eléctrica les había informado que hoy tenían vía libre, en toda esa zona. Eso, en el buen criollo quiere decir tumba catao y pon quinqué, o sea que no iba a haber fluido eléctrico hastaquien sabe cuando. Mi amiga y yo nos erizamos. Eso de tener que repetir la odisea, no nos hacía gracia algunapero otra voz, esta vez la de un doctor, anunciaba a los turnos de cirugía que no se fueran, pues iban a operar con la luz del sol. Si, como lo oyen, a pleno sol, pero sin A. Delon.

Entrada sala de Recuperación. Las manchas son de heces de murciélagos

El dueño de una perrita se nos acercó y nos comentó la cantidad de servicios que brindaban en este lugar, pero que el único inconveniente es que: podían cortar las uñas de los perros, pero que no disponían de alicates para ello, también vacunaban, solo que en estos momentos no había vacunas, los bañaban y pelaban, pero no había agua y los aparatos de pelar estaban rotos.

Finalmente, después de mucho esperar, pues aunque teníamos el turno tres, llegaron unas cuantas urgencias, que lógicamente pasaron primero, pudimos observar que las lamentables condiciones del local, no impidieron que los magníficos y esforzados cirujanos, salvaran las vidas de cuanto animalito pasó ese día por el soleado quirófano

¡Chapeau por los médicos veterinarios!

Primer aniversario

Trabajo en parche, por Rebeca

Hace ya algo más de un año, estando de visita en casa de nuestro amigo el poeta, su esposa me habló de una tal Yoani y de una Academia para bloggers que esta quería abrir. En aquel momento, me pareció que mi amiga estaba hablando en chino.

Había oído algo sobre Yoani. A cada rato ella era noticia en la onda corta. Jamás imaginé conocerla y mucho menos tener el privilegio de que me aceptara como alumna. Así, días después, me ví integrando un entusiasta grupo, que me hizo sentir nuevamente joven.

Mi primer post Wil wild Centro Habana, salió enganchado al blog Mala letra, por obra y gracia de su titular. No tuve el mío propio hasta principios de enero del pasado año, cuando aparecí por vez primera en la portada de Voces cubanas. Les puedo asegurar que eso me emocionó mucho.

Cuando lancé mi segundo trabajo, El valle de los caídos, ya en mi propio blog, nunca imaginé llegar al año y mucho menos recibir tantas satisfacciones. No les voy a negar que al principio tuve que vencer muchos miedos, pero valió la recompensa.

A Yoani, Reinaldo, Miriam, Claudio y el Dr. Vallín que nos impartieron tan excelentes clases y conferencias, a todos aquellos que nos brindaron su apoyo y a ustedes mis lectores, doy mis más expresivas gracias por ayudarme a arribar a mi primer aniversario en la blogosfera alternativa de mi amado planeta.

Lapsus mentis

De nuevo mi amiga Maricarme me dio motivos para un post.

Ella estaba muy cansada, pues se ha pasado, como la mayoría de nosotras las mujeres de nuestro planeta, aseando la casa, ordenando armarios y escaparates, limpiando adornos, y estirando el dinerito, para esperar el año nuevo como se debe.

Ella quería preparar una buena ensalada fría para el treinta y uno. Tan agotada la había dejado la limpieza de fin de año, que cuando salió a hacer el recorrido de búsqueda y captura de alimentos, pasó de largo, por un lugar donde venden carne de puerco (la única) y vio de reojo, el mostrador con los pedazos encima, quedándosele esta imagen en su cerebro. Al llegar al kiosko de ventas en moneda dura, sin percatarse aún de su error, le preguntó al dependiente -¿tiene carne?-, este sin salir de su asombro le contestó, -no señora nada parecido-. ¿Y por casualidad tiene alguna lata de cocteil de frutas?-,- no señora tampoco, -pero mire mi tía, continuó el empleado , usted debería ir derechito para su casa, darse una buena ducha, acostarse a dormir un rato y después cuando esté más despejada vuelva por aquí que con gusto la atenderé.

Mi amiga me cuenta, que de regreso a su casa no podía aguantar la risa por el papelón que acababa de hacer.

La piernita de puerco

Cristina estaba toda atareada preparando la piernita de puerco que había tenido que luchar, después de dispararse tremenda cola. Ella tenía el secreto de una receta familiar que guardaba celosamente.

La Nochebuena llegó y Cristina presentó el plato que tanto la enorgullecía, acompañado de los consabidos frijoles negros y arroz blanco. Todos quedaron encantados con el asado. -Por favor mi amiga, dime cual es el secreto. Además, ¿por qué le cortas el muñón a la patita?, ¿tiene eso algo que ver con la receta? -Mira, la receta no te la voy a dar, así que no me lo tomes a mal, pero lo del muñoncito, la verdad es que no se porqué se hace, mi mamá también lo hace y ella dice que así lo hacía mi abuela-. Mejor se lo preguntamos a ella.

Días después cuando fueron a casa de la abuela, salió en la conversación lo de la piernita y la famosa amputación.

La abuelita, muy anciana ya, pero con la memoria perfecta, ante la insólita pregunta, les respondió con una angelical sonrisa, y sentenció: ¡Mijita eso no tiene ningún misterio. Lo que pasa es que el horno de mi cocina era muy pequeño y tenía que hacerlo para que cupiera. Lo que no se es por qué tu mamá y tu lo siguen haciendo, teniendo hornos más grandes!

Linimentos en Nochebuena

Hoy, en vísperas de la Nochebuena, los agro-mercados están repletos de personas en busca de cerdo, yuca y vegetales, para tratar de componer, lo mejor posible, la cena de mañana.

Cuando regresaba del mercado, con las pesadas bolsas (que yo tuve que llevar, pues no hay), venían delante de mí dos muchachas bastante jóvenes, conversando en voz alta, sobre el tema del momento: los despidos de personal para el mes de enero, aquí llamado por la población el mes del terror. Una le comentaba a la otra la sinrazón de dejar ahora la gran cantidad de personas que van a quedar cesante. La otra le acotó, remarcando: como siempre se les va a ir la mano ahora el que se quede, va a tener que hacer su trabajo y el de los dos o tres que saquen de su departamento, por el mismísimo salario. Imagínate, dijo la otra, nosotros no tenemos la culpa de que inflaran las plantillas, para decirle al mundo que en nuestro planeta no había desempleo Así que ahora, no solo tendré que escribir a máquina, limpiar los baños, repartir los papeles y además actualizar el mural Qué graciosos, y todo eso por un salario que no alcanza ni para empezar. ¡Además, justo en vísperas de Navidad y fin de año. Nada que ya eso de los *linimentos me tienen malita, malita!

Bueno mi amiga by, ya sabes, sin coger lucha y¡Feliz Navidad!

*lineamientos en el argot popular

¡Feliz Navidad a todos!

Para ustedes, mis lectores, estas imágenes de mi gato Mitsukusú, aceptando finalmente posar para una postal. Créanme, no fue fácil convencerle, en eso se parece a mí.

Con mis mejores deseos de felicidad y prosperidad para ustedes.

Ahora si vamos .

De nuevo se repiten los discursos, las críticas se diluyen, sin nombre y apellidos, pero implicándonos a todos, es decir excepto a algunos. En fin lo de siempre.

Oyendo estos últimos llamamientos a la austeridad, a la lectura de los lineamientos, a las inminentes cesantías, etcétera, vino a mi mente algo muy antiguo que dijera el gran filósofo Cicerón:

“El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los altos cargos públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del del Estado.”
Año 55 a.C.

Yo me pregunto, ¿ahora a quien vamos a culpar?

Profecía.

A finales de los años ochenta, mi hijo Alfredo, que recién se iniciaba en la fotografía, se consiguió una cámara. Iba caminando por toda la ciudad, observando y apretando el obturador sin parar.

Esta es una de las tantas imágenes que tomó por aquel entonces, en la calle Reina y que a mi se me antoja profética.

Estas son las imágenes que yo he tomado recientemente, en la misma calle:

Todo parece indicar que, afinaron bien la puntería.

Días de amor y perdón

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Son muchos los sentimientos que experimentamos por estos días. No se si por tradición o por contaminación, pues aunque no quieran las autoridades en mi planeta, está implícito en el ambiente y trasciende a nuestros corazones.

Ayer estuve haciendo gestiones en La Habana Vieja, la cual considero como un oasis en medio de nuestro desierto urbano. Llamó mucho mi atención ver, que a diferencia de otros años, ni las calles ni las tiendas estaban adornadas. Se veían al pasar por los restaurantes de lujo y los hoteles, árboles de Navidad, pero como escondidos de los ojos de los transeúntes. Como si la ciudad se avergonzara de engalanarse. Me molestó, pues precisamente este era la única porción de la capital, donde se podía respirar aires navideños. Alguien me comentó, que se debía a un decreto que establecía la prohibición de estos adornos. No me consta, pero algo hay, pues precisamente el Casco Histórico presumía por esta época de hermosos adornos y luminarias.

Creo que es un grave error repetido hasta el cansancio, prohibir estas manifestaciones de alegría, pues la población cada vez más, se las ingenia para adornar las casas y los jardines, a pesar de la falta de recursos. Esto se ha convertido en desafío. Yo, desde mi blog, me sumo a todas aquellas almas que conservan vivo el espíritu navideño y brindo porque un día no muy lejano ya, todos los cubanos podamos unirnos en un abrazo de amor y perdón.

¡Feliz Navidad!

Vísperas de san Lázaro

Esta noche y durante toda la madrugada cualquiera que salga a la calle podrá observar la cantidad de personas que, caminando ó arrastrándose con grandes pesos, y a pesar del intenso frío, se dirigen hacia el santuario del El Rincón. Muchos van caminando, otros en autos alquilados o particulares, la mayoría en ómnibus, cuyas líneas, afortunadamente, el estado se ha visto precisado a reforzar para este día, a fin de evitar desórdenes.

Siempre es impresionante observar como tantas personas imbuidas por la fe, siguen la tradición que, durante medio siglo han tratado de omitir los medios oficiales.

Para todos lo que profesan fe a este santo milagroso, así como para aquellos que llevan su nombre, les deseo se cumplan todas sus peticiones. ¡Felíz día a todos los Lázaro!

FIART 2010

Para los que no lo conocen, la Feria Internacional de Artesanía (FIART) es la exhibición más importante en nuestro planeta, que tienen los artistas-artesanos para exhibir sus creaciones y exponerlas al mundo una vez al año.

Huevos de avestruz calados.

Como siempre, a pesar de la distancia y el frío que nos azota por estos días, el evento cuenta con mucha concurrencia. Nos asombra ver en días entre semana y en horario de trabajo, la cantidad de personas que hacen fila para sacar las entradas, en su mayoría jóvenes en edad laboral. Quizá también las largas colas se deban, a que solamente hay un pequeño kiosco, atendido por una sola persona vendiendo las entradas.

Este año, como casi todos, la orfebrería es la protagonista principal. Muchos stands, entre ellos los de Perú, México, Brasil exhiben muy atractiva platería. También los orfebres cubanos muestran sus bellas creaciones. Gran cantidad de muebles artesanales ocupan los salones más amplios. Mientras, las tejedoras y muñequeras se apiñan por falta de espacio.

Muñeca en fibras de yute.

El gran público que acude al evento viene sobretodo a mirar, pues los precios, aunque este año están un poco más bajos, son en CUC y eso hace que las posibilidades de adquirirlos disminuyan grandemente. Aún así, la feria está muy concurrida, pues son bien pocas las opciones de distracción.

“Guaguariando”

En muchos países de América latina, se dice guagua a los niños pequeños. Pero tengo entendido que en Canarias, al igual que en nuestro planeta (seguro el término nos vino de allá) guagua es un ómnibus, con la característica que los de aquí siempre están repletos de gente.

Hoy Regina y yo temprano, nos metimos como pudimos en uno de esos famosos buses.

Mucho trabajo pasamos para abordarlo. Una vez dentro, apretados como sardinas en lata, el hombre que recoge la recaudación (sustituto de la alcancía) se apresuró a cobrarnos. Este personaje es una nueva modalidad introducida desde hace poco, a raíz de un artículo que salió en el periódico, donde decía que el sesenta por ciento del total de la recaudación se perdía. Se me ocurrió preguntarle por qué si ahora ellos estaban sustituyendo a las alcancías recaudadoras, no acababan de quitar estos tarecos que ocupaban tanto espacio y molestan a los pasajeros, que a duras penas tratamos de avanzar hacia el interior del bus. Desde luego no me dio ninguna explicación.

Nuevamente, dirigiéndome a el, comenté las pocas guaguas que circulaban, pues las paradas nuevamente estaban congestionadas. El me contestó que no había pocas guaguas, que lo que pasaba es que había mucha gente en la calle. Eso no es nada le respondí, en enero van a haber muchas más cuando dejen cesantes a un millón doscientas mil personas-. Un gracioso intervino y dijo que esas personas tendrían entonces que sacar un carné de ladrón por cuenta propia. Yo le respondí que ese carné ya los tenían los de las tiendas TRD (tiendas recaudadoras de divisas). El silencio fue sepulcral. Continuó el viaje con los consabidos empujones y apretujones. ¡Nada que subí al bus con unos jeans y una chaqueta y por poco me tengo que bajar vestida de hawaiana!

Las Navidades de Fermín

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El siempre soñó que sus huesos fertilizarían un día, cuando le llegara su hora, la tierra que lo vio nacer. Con el paso y el peso de los años, observó con callada tristeza, la marcha hacia el exilio de amigos y familiares. Poco a poco se fue quedando solo.

Ahora Fermín, con sus ochenta años generosamente repartidos por su magro cuerpo, salió de nuestro planeta, hacia México con un pequeño maletín, y un corazón lleno de expectativas: finalmente se reuniría con toda su familia.

Llegó al DF, donde lo esperaba un buen amigo, con instrucciones precisas de llevarlo sano y salvo, hasta la frontera. Pero Fermín, un poco atolondrado por el viaje, al llegar a Guanajuato, salió del hotel, le dio la vuelta a la manzana y exclamó: -¡Coño, yo creía que Miami era más grande!- Pronto su amigo lo sacó de su error. Le esperaban aún once horas de viaje para llegar al punto indicado y, por supuesto, una vez in sito, solicitaría de inmediato acogerse a la ley de ajuste cubano.

Lleno del entusiasmo que lo caracteriza abordó el bus que lo conduciría a Orlando, pero cuando llevaba unas cuantas horas de camino, se percató que su maletín, con todos los documentos, se le había quedado en la garita fronteriza. Ni corto ni perezoso, tomó otro ómnibus de regreso a Texas, recuperó su maletín y emprendió nuevamente viaje. Esta vez iría directo a Miami.

Finalmente, después de 140 horas de viaje (desde que salió de nuestro planeta) logró reunirse con sus angustiados familiares. Estos al interrogarlo por la inexplicable demora, Fermín con una gran sonrisa les comentó: - ¡Caramba, como he disfrutado el paisaje!-

Después de tantos años y tantas peripecias, Fermín estas Navidades las va a pasar en familia.

A la expectativa

Desde hace mucho tiempo, aquí en mi planeta, estamos a la expectativa de lo que pueda pasar. Nunca podemos planificar nada en nuestras vidas, pues no tenemos la certeza de poderlo lograr por más esfuerzos que hagamos.

Se acerca otro veinticuatro de diciembre y, aún los mercados permanecen desabastecidos. El largo peregrinaje diario en busca de alimentos nos agota. Hay que visitar al menos dos o tres agros para lograr conseguir hacer una ensalada. Ni que decir de los cárnicos (carne de cerdo fundamentalmente), cada día menos y de baja calidad.

Nosotros los planetarios, a pesar de todas las dificultades diarias, durante todo el año seguimos acariciando la idea de tener una Noche Buena decente Eso quiere decir tener al menos un pedazo de carne de cerdo para asar, unos frijoles negros, arroz blanco, algún postre y al menos una botella de vino, aunque sea casero. Me parece que no es tanto pedir. Sin embargo, eso no puede en modo alguno llegar a todos los hogares, pues esta sencilla cena costaría lo siguiente:

Unas cuatro libras de carne de cerdo, a treinta y cinco pesos la libra, serían unos ciento cuarenta pesos.

Dos libras de frijoles negros, a quince pesos la libra, harían un total de treinta pesos.

Dos libras de arroz blanco a tres cincuenta la libra, sumarían otros siete, el ají está a doce pesos la libra y la cebolla a diez. Un postre no bajaría de unos diez pesos: guayaba en barra y queso crema de soya, más la consabida botellita de vino cubano que costaría unos sesenta pesos, el gasto de combustible y etcétera sumarían más de doscientos sesenta y nueve pesos para una simple y raquítica cena.

Si el salario promedio es de unos trescientos pesos (no es así exactamente), ¿con cuanto debe contar un ciudadano de este planeta, para tener una precaria cena de Navidad? Además, qué dinero nos quedaría para terminar el mes.

Pero como este país parece ser milagroso, el ingenio popular se las arregla para conseguir el dinero, ya bien sea con la ayuda de los amigos, o de la familia en el exterior, o algún negocio de última hora. Solo estamos a la expectativa, Dios dirá la última palabra.

Wikileaks ó paparazzis cibernético

Es increíble constatar el gusto de tantas personas, por este tipo de paparazzismo cibernético, que por cierto es muy desagradable y altamente inflamable.

En mi planeta están de pláceme, pues en el punto de mira del colimador de este australiano inescrupuloso, está el eterno enemigo de enfrente.

Si algo es eficiente aquí, donde nada funciona, es precisamente el secreto estatal. Se especula mucho sobre cualquier cosa. A veces hasta se filtra alguna que otra información delicada, pero como no se publica, quiere decir que nunca aconteció. Hay quien dijo una vez, que si Napoleón hubiera tenido a su disposición el diario Granma, nadie se hubiera enterado de su derrota en Waterloo.

Lo que si llama mucho mi atención, es que hasta el momento, todo lo publicado afecta fundamentalmente a un solo país, ¡qué casualidad!, será por descuido del atacado o quizá porque alguien está pagando demasiado bien al atacante. Eso solo el tiempo lo dirá.

Es de general conocimiento, que los diplomáticos de todos los países, sin excepción, informan a sus respectivos gobiernos todo lo que llega a sus oídos. Esto no quiere decir en modo alguno, que lo expresado por éstos, sea la opinión oficial de los países que representan.

Señores, me parece que este paparazzismo cibernético no beneficia a la corta ni a larga a nadie. Si de pronto se destaparan todas las cajitas de Pandora existentes, sería sencillamente el fin del mundo.

En general, a todas las personas equilibradas, molesta sobremanera el acoso de los paparazzis a las figuras célebres. Creo que igual rechazo merecen los que mediante intrigas tratan de confrontar a los gobiernos del mundo civilizado, siendo esto aún mucho más peligroso. A mi humilde juicio eso equivale a regar la basura y dejarla tirada.

Increíble, pero cierto

Anoche, viendo en la televisión de mi planeta un noticiero de Telesur, que se ha puesto de moda, no por su contenido (muy parecido al nuestro), sino más bien por la cantidad de imágenes (a las que no estamos acostumbrados), pude ver casi con estupor lo acontecido en muchos de los locales habilitados como colegios electorales en Haití.

Urnas violadas y tiradas por el suelo, con profusión de boletas, algunas ya utilizadas por los electores, regadas por doquier. El desorden y la confusión reinaban en medio de unas elecciones, que no me explico cómo fue posible celebrarlas, en el trágico escenario de una epidemia de cólera y aún con las secuelas del terremoto, del que increíblemente no acaban de restablecerse, a pesar de la inmensa ayuda recibida de innumerables países.

Más aún me impactó oír temprano en las noticias, por la onda corta, que los organismos internacionales se daban por satisfechos respecto al resultado de los comicios.

Una pregunta me hice de inmediato. Cómo es posible que este caos llamado elecciones haya merecido la aprobación de la OEA y no así las organizadas y efectuadas libres, democráticas y transparentes en Honduras, con la altísima participación del pueblo, quien expresó cívicamente su voluntad.

Camino a El Rincón

De nuevo este año, nuestra amiga, a la que no le gusta dar marcha atrás ni conducir distancias largas, nos pidió que la lleváramos en su auto a El Rincón y de regreso, ella nos invitaba a almorzar en un paladar muy bueno que hay en Santiago de las Vegas, como regalo por mi cumpleaños.

Salimos sobre las 10 de la mañana para tener tiempo de estar un rato en el santuario y

a la vuelta hacer algunas pesquisas, en busca de cebollas, pues en la ciudad están muy escasas y a muy alto precio.

Con agrado noté que después de un año, aquellas carreteras destrozadas, habían sido arregladas. Presumimos que era por la proximidad de la tan esperada fecha de Lázaro.

Durante el trayecto, pudimos observar que muchas personas iban caminando desde la última parada de los ómnibus de Santiago de las Vegas. Otras abordaban carretones tirados por parejas de caballos que transportaban unas veinte personas. Era casi una visión medieval. A ambos lados de la carretera habían improvisados puestos de flores, y en los portales de algunas de las casas, mesas llenas de imágenes de yeso, representando a Lázaro, Changó, y algunas otras deidades. También algún que otro puesto de venta de carne de cerdo, colgada ahí no más, sin refrigeración alguna. El día estaba nublado pero con mucho calor.

La sorpresa más agradable fue al llegar a la iglesia. Recién pintada, y con sus jardines muy bien arreglados. Inmediatamente noté la ausencia en la puerta principal de aquel letrero del año pasado, donde se reflejaban algunas de las prohibiciones, en lo que respecta a vestimenta y normas de conducta, para acceder al templo. La iglesia estaba colmada de creyentes, a pesar de faltar casi veinte días para la tan esperada celebración. Muchos jóvenes y niños, así como una gran fila de personas de todas las edades, esperando para recibir la bendición. Los altares de Lázaro y la Caridad colmados de flores y velas encendidas. Una joven se arrastraba hacia el altar, cumpliendo una promesa. Salí muy reconfortada al constatar que, a pesar de los años de prohibiciones y carencias, la fe popular crecía cada día.

Viernes negro

Hoy en los Estados Unidos de Norteamérica se lleva a cabo el viernes negro, justamente después del día de Acción de Gracias. Se efectúan en todas las tiendas del país grandes rebajas, que hacen que un gran número de mujeres hagan fila, desde horas de la madrugada, delante de los grandes almacenes, para ser las primeras en acceder a los artículos rebajados. Mientras, los hombres en su mayoría, permanecen frente a los televisores, para no perderse el súper partido de football.

Se conoce como viernes negro, porque las tiendas este día reflejan sus más altos índices de ganancias, en tinta negra en sus libros.

Aquí en mi planeta, los pavos traídos de Carolina, EEUU, a pesar del famoso bloqueo, estaban muertos de risa en los congeladores de las tiendas en moneda dura. El costo de un kilogramo de pavo es de seis setenta y cinco (CUC), lo que equivale a unos ocho dólares. Ya ustedes saben lo menos que pesa un pavo. Por tanto, no se apreciaban olores ni aromas especiales, provenientes de hogares vecinos. Cierto es, ya lo expresé anteriormente, que no existe la tradición, pero cómo es posible incrementarla con semejante limitante.

Muchas personas en nuestro planeta conocen de esas fiestas, a través de los CD clandestinos que circulan de mano en mano, con los programas de Maria Elvira y Esta Noche Tonight, ya que en los intermedios siempre están haciéndote la boca agua, los anuncios de los supermercados, incitándote a comprar la gran variedad de productos, a precios increíblemente bajos, sobretodo si los comparamos con los de aquí. Por tanto, aunque mucho nos gustaría a la mayoría de los planetarios disfrutar también de esa tradición (todo lo que signifique festividad es bien recibido), nos resulta absolutamente imposible, pues además, tenemos que acumular, los pocos recursos que poseemos, para celebrar la Noche Buena, que a pesar de que nos la han querido arrancar de nuestro calendario, se ha impuesto, por voluntad popular. Mi esposo y yo ayer celebramos brindando con refresco Tu Cola, en casa de nuestro amigo el poeta y Regina. No nos alcanzó el presupuesto para más, pero nos dimos un abrazo, y expresamos nuestro agradecimiento a Dios, por disfrutar mutuamente de tan linda amistad. Igual hicimos telefónicamente con los amigos que nos quedan en este planeta, donde todos los días, no solamente los viernes, son negros con pespuntes grises.

Thanksgiving Day

Cualquier día es bueno para dar gracias a Dios ó a la vida, como desee cada quien. Lo importante es agradecer por los dones recibidos. Entre ellos, principalmente la familia y los amigos: todo aquello que hemos ido fomentando durante nuestra existencia.

El solo hecho de poder ver el sol todos los días, es suficiente para dar gracias. Tener salud, es el bien más preciado y, si sumamos a ello, la dicha de contar con una linda familia y con entrañables amigos, creo que es más que suficiente para agradecer constantemente.

Cierto es que esta linda tradición no llegó a adoptarse en nuestro planeta, porque antes que la noche lo oscureciera todo, ya nosotros contábamos con muchas y lindas tradiciones, pero segura estoy, que si el tiempo no nos hubiera paralizado, hoy también contaríamos con un Día de Acción de Gracias, pues aunque no tenga que ver con nuestra historia, tampoco el base ball lo fue, deporte que adoptamos y convertimos en nuestro.

Por ello, desde aquí, envío un saludo afectuoso a todo aquel que me sigue, y les deseo de todo corazón un very happy Thanksgiving.

Candil de la calle.

Nunca como antes, he pensado en ese viejo refrán que tanto repetía mi abuela.

Ella era un almacén viviente del refranero popular español, que heredamos de la madre patria y con el que enriquecimos nuestra cultura.

Una vez oí decir a un profesor de filosofía marxista, que en dicho refranero estaban todas las categorías filosóficas. Incluso él comenzaba siempre sus clases, dejando suelto en el aula un refrán popular.

Desde hace muchos años, en mi planeta, ser candil ajeno ha sido la práctica cotidiana, invocando una equivocada solidaridad. A cada rato se ve en la televisión un grupo de galenos que parten hacia algunos países hermanos a llevar la asistencia médica y hasta los medicamentos. Todo esto es muy loable. Al igual que asistir a los damnificados de terremotos y otros cataclismos pero, lo que no podemos perder de vista es que el primer deber de un médico es para con los de casa. A veces con frecuencia hay que peregrinar, de consultorio en consultorio, para localizar un doctor que te de una receta, o que te tome la presión. Otro tanto pasa con los medicamentos, los que la mayoría de las veces están en falta.

Así mismo podemos decir de los maestros, de los cooperantes internacionalistas, y hasta de los trabajadores sociales, a los que en ocasiones envían para enseñarles a los ciudadanos de otros países a cambiar los bombillos incandescentes por ahorradores. Ni que eso fuera una tarea tan difícil de realizar. Quizá sea porque aquí no tienen contenido de trabajo También algunos artistas se han convertido en candiles callejeros sumándose a esta propaganda oficialista. Esta el caso del cantautor Silvio Rodríguez que aparece ahora en un spot en TV abogando por los nombrados cinco héroes.

Nos preocupamos mucho por lo que acontece en otros países, y nos hacemos los de la vista gorda con los que tenemos a nuestro lado.

De nuevo viene a mi mente ese famoso refrán: candil de la calle, oscuridad de la casa

El último congreso.

Se publica en la prensa oficial (la única), que el próximo año, en el mes de abril, se celebrará el congreso del partido. El único punto a tratar será la economía. ¿Cuál?

Muchas expectativas se crearon, cuando se hicieron los primeros anuncios, de que se celebraría finalmente el tan aplazado congreso partidario. Las declaraciones del presidente, echan por tierra las pocas esperanzas, que algunos creyentes habían albergado. Todo seguirá igual. Nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato, aunque el gato esté viejo y enfermo todos temen acercársele demasiado, pues aún se cuidan de sus largas y afiladas garras.

Para fin de año, la población de mi querido planeta, se enfrenta a un reciente aumento de la gasolina, nuevas subidas de precios en los alimentos, la nueva tarifa eléctrica, la merma del transporte colectivo, la incertidumbre de los despidos masivos, en fin, como para celebrar con renovados bríos, otro aniversario del triunfo.

Si añadimos a todo lo anterior, el cansancio, el desencanto y la falta de esperanzas. Me parece que vamos a tener pocos motivos para festejar. Más aún, con el hecho de que es el partido el que rige los destinos de nuestro planeta. Sumemos a todos los motivos anteriormente expuestos, este del anuncio, ya hecho oficialmente de un próximo congreso partidista con un único tema.

Todo ello me ha hecho recordar un viejo chiste soviético que decía: Se encuentran dos amigos, y uno le dice al otro, camarada Ivanovich, cómo es que usted no fue al último congreso del partido? ¡Caramba! Responde el cuestionado, de saber que era el último, hubiera hecho un gran esfuerzo por asistir!

Incondicionalidad

Mucho se ha manipulado el significado de esta palabra. Siempre me ha molestado sobremanera por lo que ella implica, por tanto, me he negado a ser incondicional de alguien o algo. No pocos problemas me busqué, en mi antiguo centro laboral, por defender esta posición.

Recuerdo una ocasión, en que fui cuestionada en mi trabajo, por la secretaria del núcleo del partido porque, hablando precisamente sobre la incondicionalidad, le comenté, que yo no me sentía incondicional de nada ni nadie, y menos de un hombre, pues el ser humano, era proclive a equivocarse. Que yo seguía ideas, pero no líderes. Casi me echan del trabajo.

Hoy escucho en la onda corta, la polémica desatada en nuestro vecino país bolivariano, por los lamentables pronunciamientos del ministro Rangel, quien dijo que, las fuerzas armadas estaban casadas incondicionalmente, con la política del presidente. Olvidando que el único matrimonio posible y honorable es con la constitución del país, aprobada por la inmensa mayoría del pueblo, la cual están obligados a defender, como exige la democracia. Ese casamiento incondicional, a mi modo de ver, no es más que miserable concubinato.

Pirámide poblacional

Al lado de mi edificio, haciendo esquina con la calle cuarenta y uno, en el Nuevo Vedado, existe desde hace muchísimos años, un Jardín Infantil. En el estuvieron mis dos hijos, con la diferencia de doce años, que es la edad que se llevan.

A mi apartamento llegaban las voces y risas de los niños y, a veces, los gritos de sus seños (personas que los atienden, pero que no son maestras). Me acostumbré a oírles y hasta me hacían gracia, aunque en ocasiones me molestaban algunos disparates, dichos por quienes les cuidaban. De pronto, hace más de tres meses, el silencio y el abandono del lugar me inquietaron. Es un terreno que hace esquina, que goza del privilegio de tener hermosos árboles y que, por su situación, lo hace muy apetecible para construir en el, esas horribles casitas de bajo costo, con que desde hace años están afeando la arquitectura del barrio.

Ayer, cuando iba camino del mercado, me llamó mucho la atención el estado en que se encuentra un círculo infantil de esta barriada, que desde hace par de años está totalmente abandonado. Se decía que lo iban a remodelar, pero lejos de eso, lo han dejado a la deriva. Ya le faltan cristales, ventanas y hasta los marcos donde se empotraban las mismas. Los pastos silvestres cubren el terreno que le rodea. No hay un solo letrero que indique que están reparándole, tampoco se ve persona alguna cuidando el local.

En el camino de regreso a casa me encontré con una señora, que es justamente la directora de Jardines Infantiles de esta zona. Le pregunté qué era lo que pasaba con el de al lado de mi casa. Me dijo que no habían podido abrirlo por falta de niños. Que solamente habían inscrito a dos. También me comentó que esta situación se repite en todos los municipios, pues la pirámide poblacional infantil es muy baja. Como en Europa, tu sabes. Pero por diferentes motivos, le contesté. Se quedó callada y nos despedimos. Me di cuenta que ella se había aprendido de memoria el discurso oficial.

Rumbo a Alamar

Era una tarde como otra cualquiera. El bus se desplazaba repleto de pasajeros, que con rostros cansados y miradas perdidas, regresaban a sus hogares, después de una jornada de trabajo, o de pasar trabajo tratando de rendir una jornada.

Todo transcurría con normalidad: fuertes frenazos, conversaciones en voz alta, música estrepitosa que salía de los últimos asientos, en fin, lo de todos los días. Este bus no atraviesa el túnel, va por una carretera periférica que llaman el anillo. Ya habían bajado algunas personas y otras lograban tomar asiento. Casi todos los que quedaban, iban para el reparto Bahía y el resto para Alamar.

De pronto, en uno de los tramos más solitarios y pocos iluminados, se suben dos hombres, que de inmediato enarbolan armas blancas, amenazando, uno al conductor y el otro al resto de los pasajeros. Pronto, presionando a éstos, van de asiento en asiento exigiendo la entrega de relojes, cadenas de oro, celulares, dinero y todo aquello que tuviera algún valor. Una señora que se mostró reticente, fue la peor tratada. Uno de los delincuentes, dirigiéndose a ella le dijo: Ahora, por ponerte pesada, me tienes que dar la ropa también: la infeliz dicen que llegó a su casa en ropa interior. Esto ocurrió hace apenas dos semanas.

Yo recordaba aquello que el Instructor de la policía había dicho a mi amiga, la doctora, cuando le robaron. Tu también tienes culpa, por ir bien vestida y luciendo una cadenita de oro.

Espero que estos infelices, que fueron ultrajados y robados, no vayan a hacer sus acusaciones a la misma estación de policía, donde está el Instructor de mi relato anterior. (Ver post La culpabilidad de la víctima).

Noche de brujas

En realidad, me gustan las noches embrujadoras, y una vez al año una Noche de Brujas, no estaría nada mal. Pero

Aquí en mi planeta, las noches ya no son embrujadoras, de hecho casi todas son de brujas o de brujería. Me cuentan que para celebrar el Halloween en otros países, los niños se disfrazan, salen a recorrer el barrio, con sus padres a tocar de puerta en puerta en busca de golosinas. Aquí te tocan la puerta, a cualquier hora del día y de la noche y salen corriendo, cuando te asomas a ver quien es, ya no hay nadie. Tampoco tienes caramelos para ti, así que mucho menos para dar. En cuanto a los estrenos de filmes, nosotros, cuando salimos a la calle nos enfrentamos, sin pagar entradas, a distintas películas de horror: El bus embrujado, Asalto en plena calle, Bronca en la panadería, La cebolla fantasma, La vida por un viajecito, Persiguiendo a las patatas, El pollo piloto, etcétera.

Vestirse de bruja o de demonio, no es nada fuera de lo común, es más bien cotidiano. Al menos esas son las referencias copiadas de los videos clips. Por tanto, mañana no será un día extraordinario en mi planeta. Brujos y brujas saldremos a la calle, a enfrentarnos con nuestros demonios cotidianos.

¡Felíz Halloween para ustedes!

El sueño de Julito

Mi amigo me cuenta que llegó tarde y cansado a la casa, y se recostó en el sofá de la sala

En eso comenzaron a llegar los amigos habituales. El los condujo hacia el sótano, donde tenía la cava. Tres impecables mesas rústicas y bancos componían el mobiliario del lugar, donde una decoración tipo bodegón español hacia muy agradable la estancia.

Pronto las tres mesas estuvieron totalmente ocupadas. Encima de éstas, estaban las distintas tapas, repletas de lascas de jamón, lonjas de chorizo gallego, boquerones, angulas al ajillo y la deliciosa tortilla española. Eran los indispensables acompañantes para los buenos vinos.

Cachita, una muchacha asidua al local, poseída quizá, por el espíritu de una bailarina española, dejó el banco para comenzar a bailar entre las mesas y dar palmas. Pronto todos estaban coreándola. A medida que las botellas bajaban, subía el ardor de los allí presentes. Todos reían, cantaban, rumbeaban, en fin daban riendas sueltas a la alegría proporcionada por un buen Rioja. De pronto, se aparecieron dos carros patrulleros, convocados tal vez, por algún vecino frustrado que no fue invitado. Cuando los patrulleros abrieron sus puertas para empujar dentro a los alegres visitantes, Julito, sacudiendo la cabeza, y pegando un brinco en el sofá, despertó: Todo había sido un sueño.

Claro, me contaba, únicamente en sueños. ¿Cómo te ibas a imaginar que yo pudiera poner un negocito en mi casa, a pesar de que me lo autorizaran? ¿De dónde iba yo a sacar los vinos, los jamones, las cosas? Quizá la tortilla si pero, a veces caminas la ciudad entera y no encuentras papas. ¡Ah!, si de verdad liberaran los negocios, por cuenta propia, yo tendría la oportunidad de importar los vinos y los embutidos. Pero eso no lo van a hacer jamás, al menos durante este reinado. En fin, el rato que estuve durmiendo, me divertí, ¡total, soñar no cuesta nada!

El antes y el después, sin el durante

El Parqueo subterráneo de la Plaza Vieja cuando lo estaban demoliendo.

De nuevo hoy, caminando por La Habana Vieja, resolviendo problemas y tirando fotos, volvieron a captar mi atención, los innumerables letreros que han colocado de antes y después.

Si estos carteles solamente estuvieran dirigidos a personas menores de cuarenta años, y con escasa cultura, lo entendería. Pero parecen haber olvidado que todavía existimos quienes tenemos más de cincuenta años y además nacimos en esta ciudad.

Desde niña visité mucho La Habana Vieja, pues mi padrastro, quien fue para mí el mejor de los padres, me llevaba con frecuencia a visitar a sus clientes. Me cansé de recorrer de arriba abajo las calles Obispo y O´Relly. La primera llena de establecimientos elegantes con regalos exclusivos, sastrerías, joyerías y grandes farmacias, así como bancos, restaurantes y cafeterías. Todos estos comercios tenían dueño, por lo tanto estaban bien decorados, iluminados y limpios. Daba gusto pasear por estas calles. O´Relly era más bien una calle de grandes bancos y comercios. Había una tienda, Potin, donde se ofertaban unos exquisitos bocaditos con pollo y punta de espárragos, además de pastelería francesa, chocolates y bombones en preciosas cajas de regalos ó a granel. De este agradable establecimiento solo queda el nombre en granito sembrado, en el suelo, a la entrada del miserable y oscuro cuchitril en que ha devenido. Entonces, por qué aquí no hay un letrero de antes y después, como en otros muchísimos establecimientos, que en su mayoría desparecieron y en su lugar han improvisado pequeños parques Es cierto que la Plaza Vieja, ya está casi terminada de restaurar. Solamente falta el bello hotel art- nouveau, que al triunfo de la revolución se convirtió (como casi todas las demás edificaciones del lugar), en solares y después en ruinas, salvándose milagrosamente su hermosa fachada.

Existe un enorme letrero en medio de la Plaza que reza Para no olvidar y muestra unas ruinas y movimientos de tierra. Ese terreno removido, era un gran parqueo subterráneo que existía y encima de éste un parque. En los años setenta a algún sesudo se le ocurrió que no hacía falta y lo demolieron. Muchos años después, en su lugar, construyeron un parque con una gran fuente. Antiguamente todos los edificios que rodeaban el cuadrilátero, habían sido establecimientos y comercios muy bien atendidos por sus respectivos dueños.

Ahora, después de muchos años, se han dado cuenta de que faltan lugares en el centro histórico donde poder parquear. Por qué no agregar, en el enorme cartel, en la parte que muestran las ruinas, un letrero con fecha que diga durante

Amable o confianzudo

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Todos los días, en los establecimientos donde se oferta cualquier tipo de servicio, en las tiendas, en las escuelas, y hasta en las oficinas, se tropieza uno con personal que la falta de capacidad, conocimientos y destreza, tratan de suplirla con un trato excesivamente confianzudo, que raya en la vulgaridad. Es que posiblemente piensan, que al tratarte así están siendo amables.

Donde quiera, pues se ha extendido más que la verdolaga, se encuentran personas que para dirigirse a uno lo hacen con expresiones tales como mi tia, mamita,temba china, etcétera. Son incapaces de tratar con respeto, ni de responder debidamente a las preguntas que se le hacen, porque generalmente carecen de los conocimientos al respecto. En general, no se responsabilizan con las respuestas que dan.

Llevo dos meses llamando una vez por semana al Archivo Nacional, donde firmé una especie de contrato a dos meses vista, por una investigación, que pagué por adelantado, como se exige. Cada vez que llamo, la misma persona, pues es la misma voz la que me responde: -todavía nada mamita- Cuando la increpo, alegando mis derechos, me replica: -que tu quieres mamita, no tenemos personal suficiente-

Hoy, cuando una vez más, haciendo acopio de paciencia, llamé al Archivo, me atendió la misma voz, repitiéndome exactamente lo mismo. Le pregunté su nombre y, rápidamente, como si se tratara de una agresión, me contestó: -lo siento mamita, yo no te puedo dar mi nombre-

¡Ah!, ¿entonces trabajas ahí clandestina?, le dije.-Mira mamita, te tengo que colgar-.Esa fue su respuesta.

Ante esta situación, me he propuesto ir a conocerla personalmente, a ella y a su jefe inmediato superior.

Un onomástico deslucido

Mañana domingo se estarán celebrando en mi planeta los sesenta años de nuestra televisión. Fuimos después de Estados Unidos de Norteamérica, el primer país que contó con esta tecnología.

Uno de los pioneros de esta novedoso medio de comunicación fue Gaspar Pumarejo, que la introdujo en nuestro país y acondicionó su casa familiar, convirtiéndola en un gran Studio para la realización de programas. Fue sin dudas el pionero y uno de los que más contribuyó a su posterior desarrollo junto con los hermanos Mestre.

En los años cincuenta nuestra televisión había alcanzado un gran nivel y contaba entonces con la más avanzada tecnología de punta. Muchos fueron los programas que marcaron pauta. El incremento a posteriori de la publicidad y el diseño, están indisolublemente unidos a la televisión. Se hicieron algunas proezas, como aquella de transmitir en vivo y directo el baseball de las grandes ligas, (utilizando para ello un avión que sobrevolaba nuestros cielos captando la señal), para regocijo de un pueblo, mayoritariamente amante de este deporte.

Hoy, la televisión en nuestro planeta no es ni la sombra de lo que un día fue. Tediosa, aburrida, vulgar, politizada al máximo. Los mensajes y las consignas pululan entre programa y programa, lo que ha hecho que muchos como yo, la usan de monitor para pasar películas de video alquiladas. Cuando logras encontrar un programa interesante, bien hecho, resulta que es un enlatado, y como tal se repite mucho, precisamente por falta de recursos económicos para renovarlos constantemente.

Nada, como dijera José Saramago: -Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos-

Felicidades a los pioneros de nuestra televisión, y a todos aquellos que se entregaron y se entregan a ella con tanto amor, donde quiera que se encuentren en estos momentos.

La culpabilidad de la victima

Una amiga muy joven, médico recién graduada, viajaba en ómnibus junto a su novio, también médico. Ambos iban hacia sus respetivos centros de trabajo, cuando de pronto, ella sintió un ardor en su cuello. La sorpresa del asalto la paralizó, pero no a su novio, quien se tiró del transporte corriendo detrás del ladrón. En la persecución se le unieron dos jóvenes más y entre los tres lograron capturar al delincuente. Un policía que acudió al lugar, al oír los gritos, esposó a éste, e hizo que le devolviera la cadenita de oro a la víctima.

Días después la joven doctora fue citada a la estación de policía más cercana al lugar de los hechos, para proponerle que retirara la acusación, ya que ellos habían investigado y el ladrón no tenía antecedentes penales y pertenecía a una buena familia. Ella les contestó que quería que procedieran con la denuncia, para que estos hechos no se repitieran. Entonces vino el Instructor a conversar con ella y tratar de que se olvidara del asunto, ya que ella también tenía cierta culpa, por ir bien vestida y con cadenita de oro, que eso despertaba la codicia de los jóvenes que no tenían medios para vestirse bien como ella, y por eso robaban.

Mi amiga la doctora, muy seria y ofendida les contestó. Entonces, ¿si una mujer es violada o abusada, ella también es culpable por ser bonita y sexy? ¿Eso quiere decir que la víctima es culpable? Así andan las cosas en mi planeta, imagínese usted cuando medio millón de personas, perdón, de víctimas, queden cesantes.

O no llegamos, o nos pasamos

Así dijo de nosotros, el General Máximo Gómez, allá por el año 1890

Es cierto, nos pasa continuamente. Debe ser algo que tiene que ver con el clima, la situación geográfica o la mezcla de razas.

Hace ya algunos años (unos cuantos), no recuerdo exactamente, al Instituto de Meteorología se le fue un ciclón y nos cogió desprevenidos. Entonces estábamos mal, pero no tanto como ahora. Esta vez, a diferencia de otras, en que se han magnificado los huracanes y el famoso cono se ampliaba tanto en el mapa, que abarcaban toda isla, minimizaron el fenómeno atmosférico y le dieron tan poca importancia, que todos salieron para la calle. Unos a sus trabajos, otros a las escuelas, a hacer gestiones y a las peregrinaciones en pos de alimentos, etcétera. Fueron sorprendidos por la tormenta, en plena calle.

Hubo grandes ramas de árboles desprendidas por el viento, muchos cristales de edificios volaban por los aires, con el peligro que esto implica para los transeúntes. Las inundaciones hicieron que el transporte, ya malo de por si, se paralizara y las personas, muchas tuvieran que regresar a sus hogares, empapadas caminando, al igual que los muchachos de las escuelas. El diario Juventud Rebelde (16-10-10) publicó una nota donde decía que debido a las intensas lluvias, combinadas con el viento y el deterioro acumulado en las redes eléctricas, ocasionaron afectaciones complejas en algunos puntos de la capital. Muchos postes fueron derribados, lo que conllevó a colapsar el sistema y a mantenernos veinticuatro horas sin electricidad en la mayoría de los hogares. Además, ¿no les parece que en la nota publicada en la prensa, el orden de los factores si que altera el producto?

Creo que una vez más se cumplió la máxima que da título a este post.

Impecable en la memoria

La gran actriz Greta Garbo supo retirarse a tiempo, en el esplendor de su belleza y en la cúspide de la fama. Posición esta muy inteligente, que muchos no asumen, porque se dejan vencer fácilmente por su ego.

Pero hoy ni la gran actriz ni los tozudos, son el tema que me ocupa. Es que ayer me pasaron un documento de la antigua tienda El Encanto, que aún vive en mi memoria, y quedé impactada. Yo la recordaba y lo haré siempre, sobretodo por aquel lema que marcaba el inicio de cada temporada y hacía que todas las pepillas lo acatáramos, sin importarnos mucho el frío o el calor: ya es verano en El Encanto ó ya es invierno en El Encanto.Esto marcaba para toda Cuba la temporada, independientemente del informe de meteorología.

Cuando acabada de llegar a París, en los años sesenta, me llevaron a Galerías Lafayette, experimenté una sensación de mareo, nada agradable para mí, pues venía de mi planeta, donde las calles estaban oscuras, apenas se veían circular autos y las vidrieras de las tiendas estaban adornadas con serpentinas y libros de marxismo. Le dije a la persona que me llevó, sácame de aquí porque tengo fatiga. Pero no te deslumbra ver esta tienda, me preguntó-. Si, está muy bonita, le respondí, pero yo en mi planeta tenía El Encanto. Entonces me dijo: tu lo que eres muy chovinista.

Hoy, mirando las fotos de aquella magnífica tienda por departamentos (la primera en América Latina y posiblemente en el mundo, en aquellos años), con sus elegantes salones, su ropa exclusiva, sus encantadores y bien vestidos empleados, así como sus espectaculares adornos de Navidad dentro de la tienda, en la fachada y en sus vidrieras, se me ocurrió pensar algo en lo que jamás había meditado: Al menos El Encanto despareció en pleno esplendor, como la actriz de marras. No tuvo que pasar por la vergüenza que pasaron las otras grandes tiendas habaneras como Fin de Siglo, Flogar, por solo citar algunas, que el tiempo, la desidia y el abandono las han hecho devenir en miserables caricaturas de lo que un día fueron.

Una proeza ejemplar

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Hoy la noticia más importante ha sido el rescate de los 33 mineros chilenos que, durante sesenta y nueve días han estado atrapados en las profundidades de una mina, a casi setecientos metros.

Si loable ha sido la labor del gobierno chileno, que no ha escatimado en gastos y tecnología, grandiosa ha sido la actitud de los propios mineros, que creciéndose en las dificultades, han sabido mantener la calma y hasta el buen humor. También en todo momento han estado recibiendo el apoyo de familiares y amigos, que en las afueras de la mina han acampado y se han mantenido ahí, sin moverse, dándoles el aliento y las esperanzas que tanto necesitaban.

Hoy indudablemente es un gran día para esas familias que en breve tendrán a todos sus miembros de nuevo juntos, sanos y salvos. Hay que destacar la gran labor de los rescatistas que, arriesgando su propia integridad han bajado a buscarles y a ayudarles en el ascenso. Mario Gómez el GPS, como le llaman cariñosamente sus compañeros ha hecho un gran trabajo, debido a sus profundos conocimientos y experiencias sobre la mina. Esta noche habrá fiestas, y regocijo en todos los hogares chilenos.

Ayer justamente, era el cumpleaños de Pedri, uno de mis dos sobrinos muy queridos, mitad chilenos, mitad cubanos. Temprano en la mañana le pasé una felicitación diciéndole que, a partir de ahora su onomástico quedaría indisolublemente ligado al día en que se realizó en su país natal una gran proeza: el rescate de los mineros de Copiapó.

Impresionada, ante tanta cordura, entereza, organización tecnología, apoyo moral y psicológico, técnico y otros, no pude contener mi expresión ¡ Oh my God, qué bueno que en mi planeta no hay minas ni mineros!

Un modelo démodé

Aunque el gastado modelito no ha servido, ni tan siquiera para el país del que lo recomendó, hay personajes que se creen reencarnación de libertadores, e insisten en implantarlo, a pesar de que los fracasos, uno tras otro, de donde lo están copiando, no les hacen reaccionar. Claro, hay quien tardó más de setenta años en darse cuenta, otros llevan más de medio siglo y, aunque parece que se han dado cuenta (a menos que sea un lapsus mentis), ya no saben cómo darle marcha atrás a tanto desastre.

Hoy en la mañana, oyendo la onda corta, se me heló la sangre, escuchando las nuevas medidas tomadas, a toda prisa (antes que llegue enero) del reencarnado, no sea que cuando se estrenen los nuevos diputados, le sea muy difícil actuar a su aire.

Pensaba, cómo es posible que habiendo ejemplos tan cercanos, se insista en repetir lo que no sirve. Pero es que yo pensaba en los de a pie. Estos otros sencillamente piensan en si mismos: en instalarse y perpetuarse a toda costa. Entonces me di cuenta de que el famoso modelito démodé, funciona muy bien para ellos. No importa que la industria caiga, que la desidia se extienda por todo el país, que la violencia reine en las calles, que la prensa enmudezca por la censura. Nada de ello le importa al reencarnado con tal de extender más tiempo su poder.

S.O.S. Varadero

Anoche, en casa de unos amigos, donde coincidieron algunos arquitectos, uno de ellos muy bien conectado nos dijo que era ya algo muy seguro que, se iban a echar (demoler) el Hotel Internacional de Varadero, para en sus terrenos construir uno muy anodino, por cierto, igual a cualquiera de los miles que hay dispersos por las diferentes playas turísticas del mundo

Creo que me subió la presión, porque sentí indignación, impotencia, tristeza y una especie de calor que ardía en mi rostro, al darme cuenta que eso era ya algo inminente.

Pensé entonces en esos maravillosos hoteles art decó que conocí cuando de niña viajé a Miami y, que al regresar a esta playa, cincuenta años después, los volví a ver, relucientes, como acabados de construir, emergiendo orgullosos entre sus nuevos hermanos, menores en edad, pero mucho mayores en tamaño. Sentí una íntima satisfacción, ver cómo personas sensatas fueron capaces de defender más que el valor monetario del terreno, la memoria histórica del país.

Al igual que Miami Beach sería una playa cualquiera, con hoteles muy parecidos a los que te puedes encontrar en cualquier balneario de cualquier país, hay un sello que la distingue y la hace diferente: sus hoteles art decó y su Fontainebleau de los años cincuenta, que lejos de devaluarla, justamente la revalorizan.

Desde aquí hago un llamado a todos aquellos que como yo gusten de preservar los valores arquitectónicos y la memoria de un país, escriban a las autoridades de mi planeta, abogando por la salvación del Hotel Internacional de Varadero: su sello emblemático. Ya esta hermosa playa perdió bastante al dejar que la desidia acabara con sus hermosos bungaloes que tanto la distinguían.

Amigos sin fronteras

“Un Modigliani, a lo Rebeca”

En mi último viaje a Santo Domingo, República Dominicana, fui recibida, como de costumbre, por una increíble mujer, ceramista, restauradora de porcelana (oficio este que pocos practican hoy día), en su maravillosa casa museo, de arquitectura morisca, en pleno corazón de la ciudad colonial.

Estar allí, era como adentrarse en las páginas de un cuento de las mil y una noches. Esta vez, la habitación del ático donde usualmente me alojaba, estaba ocupada, por una chica norteamericana alta, rubia, delgada, muy simpática, que además hablaba correctamente el español. De inmediato surgió mucha empatía entre nosotras y nos convertimos prontamente en inseparables. Yo le puse el sobrenombre de Chicuela, el cual aceptó gustosamente. Ella había ido a probar fortuna, yo a otra exposición de patch-work, esta vez como homenaje a los Grandes Maestros impresionistas. Yo llevaba las obras terminadas sin montar, lo haría como de costumbre en la galería de la francesa, en Gazcue, donde ya tenían experiencia en enmarcar este tipo de técnica. Las dos exposiciones anteriores realizaron en este taller un trabajo, impecable.

Ciudad Colonial está rodeada de casas preciosas, de arquitectura de la época de la conquista, convertidas hoy muchas de ellas, en talleres de pintura y galerías. Otras pertenecen a familias adineradas que las han restaurado, sacándole todo el esplendor que otrora ostentaran.

De todos los balcones cuelgan trinitarias de variados colores. Pareciera como que estuvieran emulando entre si. Esta antigua ciudad, la primada, como ellos le llaman, cuenta con un gran número de iglesias, muy antiguas todas. En la amplia plaza, frente al Ayuntamiento, emerge orgullosa la impresionante Catedral

Muchos fueron los paseos, las caminatas, las risas, pero llegó la víspera del anunciado día y las invitaciones en su mayoría aún no se habían entregado. Chicuela y yo salimos a pie a repartirlas. Fue agotador. El día de la exposición mi amiga norteamericana junto conmigo, codo con codo, nos dimos a la tarea de limpiar el local de la exposición, a engalanarlo, a colgar los cuadros, en fin, terminamos exhaustas, pero felices. La sorpresa grande fue el gran aguacero que justo estalló una hora antes de la anunciada apertura, las inundaciones, hicieron que aquel hermoso jardín que habíamos engalanado, no lo pudiéramos usar, quedando reducido el espacio para el público a la terraza bajo techo y los pasillos del museo, donde estaban expuestos los cuadros. A pesar de todos los inconvenientes, que fueron muchos, eso nos sirvió a Chicuela y a mi, para demostrar que dos personas provenientes de países, a los que intereses gubernamentales quieren convertir en enemigos, tienen más en común de lo que las personas piensan, y que para los seres humanos sensibles y honestos no existen fronteras.

La patria de nuestros sueños

Quedaron muy lejos ya aquellos sueños infantiles y juveniles, en que nos emocionaba ver la bandera, y escuchar las primeras notas de nuestro himno nacional eran capaces de arrancarnos lágrimas.

Recuerdo que hace años, estando en Madrid, en la Feria Internacional de Artesanía, con algunas de mis alumnas, escuché a lo lejos los primeros acordes de nuestro himno. Me estremecí, sentí que se me secaba la garganta y, excusándome con ellas, partí hacia donde resurgía el eco de esas primeras notas. Yo iba vestida en plan campaña: jeans, camiseta y zapatillas, para poder recorrer cómodamente los diferentes pabellones. De pronto, cuando la música se hizo más fuerte y clara, me vi parada frente al entonces embajador de Cuba en España, justamente el médico que había estado atendiendo mucho tiempo a mi mamá. Los dos nos sorprendimos. El muy elegante, su esposa como salida de una revista Vogue. Yo medio que me corté, pero él al notar mi confusión, me dio un abrazo que asombró a los allí presentes, luego, cuando recuperó la cordura, me hizo la pregunta incómoda: ¿Y tú, que haces aquí? Es una larga historia le contesté, mientras me despedía, alejándome.

Después, de regreso a casa, recordaba aquellos versos de Martí que siempre estuvieron entre mis favoritos:

_El amor madre a la Patria, no es el amor ridículo a la tierra, ni a la hierba que pisan nuestras plantas. Es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca_

Para sentirse cubano, para serlo, no es necesario vivir en Cuba (criterio éste absurdo, que quisieron imponerle a nuestra cultura). Ser cubano es una condición innata, está incorporado en lo más profundo de nuestros sentimientos, no hay nada ni nadie que lo impida, no hay decreto que pueda excluirlo, tendrían que arrancarnos el alma. Mi patria es mi familia, mis hijos, mis amigos, mi barrio, el lugar donde nací. Patria es mucho más que un himno y una bandera.

Desde mi ventana

No soy fotógrafo, pero me encanta la fotografía. Tengo un hijo que si lo es, y de los buenos, con muchos premios aquí en mi planeta. Cuando me asomé a la ventana hace unos días y observé estos colores, corrí a buscar mi camarita y enroscándome la correa bien fuerte a la muñeca, la saqué con cuidado por entre las persianas, para poder captar este momento. Increíblemente, mientras disparaba el obturador, pensé en él, en mi otro hijo, en mis bellas nietas, a las que apenas conozco, en mis amigos que se han ido, y me entristeció no poder compartir esta impresionante visión con todos ellos.

Cuando pienso, que han tenido que alejarse y perderse estos atardeceres (aunque disfruten otros), sencillamente por haber perdido aquí, en la tierra que les vio nacer, el horizonte, siento que algo dentro de mí se quiebra.

Se que viajar, irse a vivir a otro país, estrechar otros vínculos, regresar, volver a salir, es la cosa más normal del mundo, pero tener que dejar el tuyo indefinidamente, porque en él no tengas futuro, no tengas opciones, eso si que no es justo. Más aún, cuando creciste oyendo decir en la escuela y en los medios que todo lo que acontecía se había hecho para darte un futuro mejor.

Un cielo color de invierno

En mi planeta, el cielo hoy amaneció teñido color de invierno. Parece como cuando va a entrar un frente frío. Aún hace calor, pero hay brisa y el sol no está tan agresivo. Magnífico día para salir a hacer gestiones.

Al pasar por Zapata y 12, frente a la entrada del cementerio, llamó mi atención el despliegue de actividad en éste. Estaban como preparándose para un acontecimiento. No puse demasiada atención, pues la noticia que yo estoy esperando la voy a oír primero por la onda corta.

Al llegar a Inmigración, para solicitar la búsqueda de mi otro abuelito, me encontré con una amiga que estaba en la cola. Ella venía a solicitar un PRE (permiso de residencia en el exterior), tenía en sus manos un Granma y me mostró la primera página toda en negro. De pronto me brincó el corazón. ¿Será que sucedió y yo aún no me he enterado? Imposible, se notaría en la calle, y todo en el camino, excepto lo del cementerio, me pareció normal. Cuando leí, me espanté. Se había publicado un decreto, estableciendo el día 6 de octubre de cada año, como día de las víctimas del terrorismo de estado por todos los actos de terrorismo imperial de que habíamos sido objeto.

Señores, terrorismo es un solo, no hay que ponerle apellido. Tampoco a la democracia.

Terrorismo fue lo del avión de Barbados, terrorismo es el de la ETA, terrorismo es el de las FARC, terrorismo fue el de las torres gemelas, terrorismo es el de Al Qaeda. Todo aquello que se quiera imponer mediante actos vandálicos de fuerza, que conlleven la muerte de personas inocentes, hágalo quien lo haga y venga de donde venga. Cobrar vidas ajenas, destruir edificios públicos, poner bombas, secuestrar, imponer ideas o modelos sociales por la fuerza, a mi humilde modo de ver es terrorismo. No es lo mismo un cielo color de invierno, como el de hoy, a un cielo color de luto como el que los terroristas quieren imponer.

Disquisiciones

Es triste cuando fallan las motivaciones. Lo que un músico ó pintor daría por llamar musa.

Soy una persona que no se deja abatir fácilmente, pero en estos días, me doy cuenta de mi estado de ánimo, porque me he alejado un poco de mi PC y cuando abro Word, sencillamente, no me viene nada a la mente. Debe ser porque hay ideas fijas, que se me ha pegado como lapas, impidiendo que entren otras. Algo así como la letra de la famosa canción de Sánchez de Fuentes las penas que a mi me matan, son tantas, que se atropellan, y como de matarme tratan, se agolpan unas a otras y por eso, no me matan.

En realidad, tengo muchas cosas que agradecer a Dios y, créanme, lo hago a diario. Algunas personas cercanas a mi círculo, me llaman privilegiada, porque tengo un bonito apartamento, bien decorado y amueblado (con cosas que quedaron de la familia y amigos), que conservo a toda costa. También porque he viajado y he tenido la suerte de conocer personajes, tener buenos y fieles amigos y sobretodo, por poseer el don de crear belleza con mis manos Pero todo eso, que realmente aprecio y atesoro, no tiene comparación con lo que he perdido: libertad.

Hoy es domingo, habíamos invitado a un amigo a almorzar, pero no pudo venir. Esto hace que el día no se pinte de un nuevo color. Mas tarde iremos a visitar al poeta y su esposa, para cerrar con alfiler de oro este día tan anodino de la semana. Solía comentar con mis amigas ¡qué suerte la mía, que nunca me enamoró ningún hombre llamado Domingo!.

Por eso Dejando al tiempo que haga de las suyas, que es el mejor médico de estas y otras enfermedades (Sancho a D. Quijote), me despido de ustedes, deseándoles que pasen un buen domingo.

“A pleno sol”

Hoy con un sol que rajaba las piedras, me encaminé hacia La Habana Vieja, para asistir a una cita en la Lonja de Comercio, que me hicieran de la Cancillería española, debido a los trámites iniciados para mi naturalización.

Desde que me llamaron hace ya tres semanas para citarme, me empecé a preocupar y a especular. Nunca te dicen por teléfono, de qué se trata el requerimiento

Esta vez la cola, cada día más organizada, gracias a la experiencia (van por el segundo año), caminó rápido.

Cuando llegó mi turno, la empleada, muy amable, por cierto, me entregó el papel con el requerimiento. Se confirmó mi sospecha. Me estaban pidiendo lo mismo que la vez anterior: Un papel que justificara la entrada de mi abuelo a Cuba. A principios de junio solicité ese documento en el Archivo Nacional (ver post Busque su abuelito en el AN).

Llamé de nuevo al Archivo (lo hago cada semana), antes de ir para La Lonja, y la respuesta fue la misma mami, aún no hemos hecho la investigación, me contestó la burócrata. Lo más triste es que ya está pagada, pues la cobran por adelantado.

De regreso, abatida por frustración, recordé que un lector de mi blog me había pedido una foto del Restaurante El Templete, para él y para ustedes, mando fotos del mismo y también del famoso Templete donde está la célebre Ceiba.

¿Carnavales en septiembre?

Se acerca la festividad del 28 de septiembre, la fiesta de los Comités de defensa de la revolución. Empieza el carnaval.

Mi cuadra, el único que la limpia es Joseito, empleado de Aurora (organismo estatal para limpieza de calles), y algún que otro vecino el jardín y frente de sus casas, de vez en cuando. Pero hoy, en vísperas de tan esperada fiesta, los más combativos salen a la calle a limpiar lo que entre semana, sin pudor ninguno, sus hijos y nietos y hasta ellos mismos ensucian.

Los hay, porque los conozco, que no limpian ni las telarañas de la entrada de sus casas, tampoco el pedazo de escalera que les conduce a ella. Sin embargo hoy salen escoba en ristre a barrer la calle. Cortan los matorrales silvestres que, durante un año crecieron libremente, pintan con lechada aguada, los bordillos de blanco. Siempre son las mismas caras, algunas ya muy ajadas por la edad y por las frustraciones. También las simulaciones dejan huellas en el rostro. En fin, son aquellos, que en confianza y a lo cortico como aquí decimos, se quejan tímidamente de lo mala que está la situación y lo caro que está todo.

En sus casas, algunos colocan banderas del CDR y la abusada enseña nacional. Un vecino, el teacher, como le llamamos cariñosamente, ese día aprovecha para lavar y tender en el balcón de su casa su toalla de playa, cuyo diseño ostenta una bandera norteamericana, nadie le dice nada, porque creen que está loco. Cuando observo todo esto que está ocurriendo, en mi barrio y en todos los demás barrios, me doy cuenta por qué este régimen ha durado más de medio siglo. Entonces siento pena por mi país y vergüenza ajena por mis compatriotas.

Carta abierta a Pablo Milanés

Querido Pablo

Así se titula un CD tuyo, por cierto muy bello, y así quiero yo comenzar mi misiva.

Desde que te conocí, hace ya muchísimos años, en tu casa, cuando yo visitaba a la que entonces era tu esposa, Zoe, te tomé aprecio porque descubrí en ti a un ser humano bueno, sencillo, magnífico amigo y padre, incluso con unos hijos que no eran tuyos, pero los asumiste y amaste como tales. Yo te admiraba mucho por tus canciones y también por la vida que llevabas.

Con el tiempo coincidimos en España, y con tu habitual modestia, me llamabas para que te ayudara en las compras, pues no te gustaba ir de tiendas. Me comentabas que no te apetecía, porque en cuanto entrabas al Corte Inglés, ponían tu música, como si alguien estuviera esperando verte entrar para hacerlo. No querías creer que esa música, la tuya, era la que estaba sonando constantemente, porque gustaba mucho, estaba de moda. Eso me causaba gracia, porque parecías un niño sorprendido.

Ha pasado mucho tiempo. Te fuiste del barrio, nos hemos visto casualmente y en pocas ocasiones. Conocí y también me hice amiga de Yolanda, una gran mujer a la que diste dimensión internacional con el maravilloso himno al amor que ella te inspiró y que lleva su nombre.

He seguido tus pasos, desde lejos. Nunca me ha gustado acosar a las celebridades Tomo distancia, para no confundir el verdadero sentimiento, con el fanatismo, o el oportunismo, cosas ambas que evito por desagradables.

Tus anteriores declaraciones, como mucho de tus actos, me han hecho ver al hombre sensible e inteligente, pero sobretodo honesto que eres. Pero, estas últimas Pablo, no las entiendo. Como es posible que después de, valientemente descartar para dirigir un país a figuras que pasan los setenta y cinco años, y que llevan demasiados ejerciendo el poder, me vengas a decir que esas mismas figuras que tu descartaste como incapaces, sean ahora a las que tu les pida dejar arreglado esto antes de morir y peor aún, que nombren un sucesor.

¿Es que acaso encuentras sano, que esto se convierta en una dinastía? ¿No crees que si esos personajes en cincuenta y un años, no lo han hecho, lo van a lograr ahora, en lo poco que ya les queda? Dime sinceramente Pablo, no sueñas tú también con un país libre, democrático, donde todos podamos expresarnos sin temor a represalias, tengamos las mismas oportunidades y cada quien con sus conocimientos y capacidades demuestre el lugar que le corresponde en la sociedad.

Confío en tu raciocinio e inteligencia y espero de ti declaraciones más acordes a los tiempos y al siglo en que vivimos.