Un ricón cubano en Suiza.

393107_10200192087315466_2069263085_nAnoche, con un grado bajo cero de temperatura, pero con el calor de nuestro entusiasmo, emprendimos Tito y yo la ruta desde Francia hasta Basel, Suiza, en busca de un nuevo rincón cubano.

En la calle Rümenlibachweg # 9  4052, en Basel, se encuentra un acogedor local  que hace esquina y se llama El cubanito, bar-café. Este agradable  lugar  fue inaugurado, después de muchos esfuerzos y sacrificios, el 29 de diciembre del 2012.

Su dueña y anfitriona, una bella y agradable cubana, está orgullosa, y con razón del resultado final de su sacrificio.

Cuando llegamos, ya el local estaba lleno, y los músicos prestos a comenzar la descarga: Dianelis, la cantante, Jorge el Guajiro, en la guitarra y Coco en la percusión, hicieron vibrar  con su música cubana, el nuevo local

.

Ya mas entrada la noche fueron llegando cubanos , jóvenes algunos, otros no tanto que colmaron de  buena onda el local.

Dianelis, con su maravillosa voz fue brindándonos una panorámica de los ritmos cubanos, haciendo una recreación muy especial y suya de Bésame mucho. Pronto se les unió, imitando el sonido de un bajo con su garganta, Alcides Toirac. También se incorporaron a la descarga otros cubanos allí presentes, tocando claves y maraca.

Pasamos una noche increíble y fuimos de los últimos en irnos, cuando ya se cerraba el local.

El sentimiento de la nostalgia y la añoranza de la patria y la familia, además de la alegría era la atmósfera que reinaba en  la  peculiar estancia.

cubanos por el mundo

Al llegar a este rincón de Francia para reencontrarme con mi familia, a quien no veía desde hacía siete años, tuve la gran alegría de recibir la visita del hijo que vi nacer, de una muy querida amiga. Enseguida, como es de suponer, surgió el tema de la patria lejana y de los problemas y frustraciones que significan abandonar, prácticamente contra tu voluntad, la tierra que te vió nacer. Ese es su caso.

Este cubano no se resigna a permanecer en su exilio forzado, que además aquí, por jugarretas de la vida, es aún un indocumentado, al que no pueden repatriar como el quisiera, pues las autoridades cubanas se niegan reiteradamente a recibirlo. La última vez que estuvo en Cuba, permaneció cuatro meses en prisión, por negarse a abandonar el país.

Este hombre, joven aún, que tiene dos nombres y una cabeza, que no deja de pensar en las penurias a las que está sometida su querida patria,  se ha dedicado en su tiempo libre, que lamentablemente es todo lo que le sobra, pues al no poseer documentos, sólo puede realizar trabajos esporádicos, a investigar a profundidad los asuntos cubanos.

Quedé verdaderamente impresionada, cuando me mostró con fotos, informes y lujo de detalles, a los que los cubanos de la isla no tenemos acceso, todo lo relacionado con el extraño accidente donde murieran Oswaldo Payá y Harold Cepero.

Por este motivo estoy subiendo el video que mi amigo me facilitara para consideración de ustedes.