Sacándole presión a la olla

Este verano ha estado caracterizado no sólo por un inquietante calor, que se ha extendido inusualmente hasta estos primeros días de octubre, sino también por un desabastecimiento en el mercado en general, y en las tiendas de productos alimenticios e industriales en particular.

Igualmente ha incidido en incrementar la inestabilidad, el silencio sostenido sobre la salud del ex primer mandatario y la excesiva cautela y lenta puesta en marcha de algunos de los muy publicitados cambios, anunciados por el actual presidente.

Las deserciones, cada vez en aumento, de los profesionales de la salud que se encuentran en misiones en algunos de los países del Alba, así como las de los deportistas que han ido a competir a otros países, más las interminables colas integradas por personas de todas las edades, en su mayoría jóvenes, a las puertas de las embajadas de España, México y EEUU, por solo mencionar algunas, muestran una elocuente estampa de la situación actual del país.

De pronto hoy amanecemos con la sorpresiva noticia de que a partir del 13 de enero del año 2013, entrará en vigor la nueva Ley Migratoria, en la que quedará abolido el requisito de la Carta Invitación y el famoso Permiso de Salida (Tarjeta Blanca). Es muy significativo que, faltando aún tres meses para que la misma entre en vigor, haya sido ya anunciada en el diario Granma

¿Será esto una cortina de humo, lanzada como medida de distracción para que todo lo anterior aquí expuesto quede opacado, ó quizá se quiera, mediante la misma, sacarle un poco de presión a la olla política, que parece estar a punto de estallar?

Esta lisiada medida migratoria, que según ya se adelanta, no será igual para todos los ciudadanos, tendrá sus excepciones. De hecho, ya nace con problemas. Aún así, ha despertado esperanzas y expectativas entre toda la población, incluso en aquellos que ni sueñan con poder viajar algún día.

Es como si a la pobre gallina desplumada, de pronto le ofrecieran para cubrirse en pleno invierno, unas pocas plumas, aquellos que precisamente la han desplumado.

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