Un día después

El dueño de los Medios es el dueño del país: Esta frase se corrobora a diario aquí en nuestra “isla cautiva”. Hay que hacer un esfuerzo extraordinario, para seguir los noticieros radiales y televisivos, y tratar de interpretar la otra cara de las noticias. Es realmente un insulto a la inteligencia, el modo burdo y reiterativo del que hacen uso para manipular la información.

Desde luego, existe un gran parte de la población que trata de mantenerse ajena a ello “para no complicarse la vida”, pero lo más triste es que, cuando se enfrentan a cámaras y micrófonos de reporteros en las calles, el miedo los paraliza y sin ningún escrúpulo, mienten para “acariciar los oídos oficialistas” y no buscarse problemas. Lamentablemente esta es una actitud cómoda, carente de civismo y honestidad, pues estas mismas personas, en círculos íntimos y  en las colas (filas) callejeras suelen expresarse de manera crítica contra el régimen.

Todos los primeros de mayo, mansos como corderos temerosos, actuarán como profesionales de la simulación, pasando sonrientes ante las cámaras, mostrando una falsa alegría y apoyo al régimen y a su “eterno líder”, posición ésta que cambiará drásticamente, cuando al terminar el desfile, de regreso a casa, se enfrenten con un refrigerador vacío y comenzarán a hurgar en sus magros blsillos, buscando algunas moneditas en CUC para poder comprar una bolsita de leche en polvo en el “mecado negro”, a fin de asegurar mañana un vaso de leche a sus hijos (si están aún en Cuba) o a sus ancianos progenitores, conscientes de que el presente se les escapa entre las manos, en un país donde no hay futuro.

Un Primero de Mayo al estilo norcoreano.

El Primero de Mayo, que se supone sea una fecha de los trabajadores, y para éstos exigir mejoras laborales, en nuestro país, después del primero de enero de 1959, se fue convirtiendo en una concentración de masas “espontáneas”, para apoyar al régimen y no para esgrimir demandas laborales, todo muy al estilo de los extintos países socialistas.

Este año, después del detonante causado por la gran acogida que tuvo en el pueblo cubano la visita del presidente de EEUU Barack Obama, la propaganda castrista se ha exacerbado a extremos nunca antes vistos. La reaparición, en la palestra pública, del ya casi olvidado anciano líder de la revolución cubana, ha recrudecido en los Medio la veneración a un personaje que ya parecía en vías de extinción.

Existe en estos momentos un exagerado y constante culto a la personalidad, vinculando a todo tipo de evento cultural, deportivo y político con el 90 cumpleaños de un personaje que, aunque en su fuero interno la mayoría de los ciudadanos le hagan un total rechazo, el miedo, utilizado como arma imperante en nuestro país, impida manifestarse espontánea y públicamente en su contra, y haga que, como mansas ovejas de un deteriorado y desmantelado rebaño, acudan por decisión e imposición administrativa a cubrir el porciento participativo impuesto en sus respectivos centros laborales, para completar la cifra designada de un 6,3 millones de ciudadanos, que irán a mostrar su apoyo en las diferentes plazas del país, a un régimen en total decadencia.

Esto no es más que la versión norcoreana de un desfile caribeño, propio para competir en cualquier Aquelarre.

¿Rebaja de precios?

Tengo una amiga que en cuanto se enteró de la anunciada rebaja de precios, salió corriendo, el día antes, a las tiendas en moneda dura para comprar, pensando posiblemente en almacenar algunos de los artículos rebajados antes que se acabaran. Craso error, esquema de los años sesenta, que nunca funcionó. Por otra parte, un entrevistado en la televisión estatal (la única que existe en nuestro país), dijo ante las cámaras que él se sentía como si le hubieran aumentado el salario. ¿Acaso este hombre recibe salario en CUC? Aquí los salarios, al igual que las jubilaciones, son en CUP y apenas alcanzan para sobrevivir. Este pobre hombre parece no tener en cuenta, que la mayoría de los productos rebajados en unos cincuenta o cuarenta centavos CUC, y algunos pocos productos en CUP, tampoco son significativos, pues éstos se venden a la población a precios inflados y, además, equivalentes a 24 pesos CUP por 1 CUC.

A mi modo de ver, esto no ha sido más que una distracción, para tratar de opacar el desencanto dejado en la población por el VII congreso del Partido, donde los pocos ingenuos que aún tenían esperanzas, las perdieron con la reaparición del “fantasma de la ópera” que salió diciendo “aquí el que manda soy yo”. También esta insignificante rebaja de precios pudiera ser una pequeña trampa, para alegrar a los “carneros’ que van a desfilar este primero de mayo

Señores, todo sigue igual o peor, y la más fehaciente demostración de ello es el continuo e ininterrumpido éxodo de cubanos hacia otros países, con esperanzas de utilizarlos como puente para pasar al destino final soñado por todos: Estados Unidos de Norteamérica.,

Enfrentamiento entre cubanos

Calificar, el gobierno de Cuba, a Playa Girón como la “primera derrota del imperialismo en América” es una falacia. Playa Girón, o Bahía de Cochinos, no fue más que un enfrentamiento entre cubanos que nunca debió suceder.

Una amiga, que estuvo casada con uno de los pilotos que combatieron en Girón, me contaba que el padre de sus hijos, después de algunos años, desencantado e irritado por la situación política a la que estaba siendo sometido nuestro país, decidió renunciar a su cargo y marcharse hacia Norteamérica, estableciéndose en Miami. Allí se reencontró con viejos compañeros suyos que también habían desertado, comenzando a reunirse y compartir en encuentros amistosos, en los que participaban algunos de aquellos otros pilotos contra los que años atrás habían combatido, pero ante todo cubanos, sintiendo sus corazones latir por la misma patria, olvidando aquellas diferencias que les habían separado.

Una noche, en una de las ya acostumbradas cenas en las que solían intercambiar experiencias, estando todos sentados a la misma mesa, compartiendo una rica comida criolla, el piloto de mi relato solicitó permiso para ir al baño. Momentos después, se escucha un fuerte ruido, que hizo al anfitrión correr hacia dicho lugar, observando allí a su amigo, caído en el suelo. Solícitamente lo sostuvo en sus brazos, justo momentos antes de que éste falleciera.

Tuvieron que pasar muchos años de enfrentamientos, desencuentros, malos entendidos y campañas difamatorias, orquestadas por el régimen de la isla, para que finalmente dos cubanos a los que nunca nadie debió convertir en enemigos, se unieran para siempre en un abrazo.

Qién tiene que pedir perdón?

Apenas acababa de despegar del aeropuerto José Martí de La Habana el Air Force One, con el presidente norteamericano Barack Obama, familia y comitiva rumbo a Buenos Aires, Argentina, cuando ya los Medios cubanos estaban transmitiendo comentarios tergiversados, y saliendo al aire una “torcida” y rebuscada Mesa Redonda, para tratar de desvirtuar el excelente discurso de Obama, en el Gran Teatro Alicia Alonso (anteriormente García Lorca).

Aterrorizados ante el impacto causado por las palabras del presidente de EEUU, aún ante la presencia de un auditórium “escogido”, a los que se les escapaban aplausos no autorizados, inmediatamente en la prensa plana comenzaron a cuestionar las certeras y convincentes palabras pronunciadas por Obama, dirigidas sobre todo a la sociedad civil, alegando, entre otras nimiedades, que el presidente de Estados Unidos de Norteamérica tenía que haber pedido perdón al pueblo de Cuba por las víctimas de Barbados y de otros hechos.

Acaso no es el gobierno cubano el primero que deba pedir perdón a nuestro pueblo por las persecuciones religiosas e ideológicas que sufrimos durante décadas, por los campos de concentración de las UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), por las víctimas del hundimiento del remolcador 13 de Marzo, por el fusilamientos de los tres adolescentes que trataron de llevarse una lancha, sin herir a nadie, y por los miles y miles de muertos que han perecido cruzando, en precarias embarcaciones, el Estrecho de la Florida, huyendo del régimen, por los injustos encarcelamientos de la Primavera Negra y por las golpizas de que son víctimas todos los domingos las Damas de Blanco.

Por favor, acaben de pasar la página, como le dijera el presidente Obama a Raúl, y miren hacia el presente y el futuro, no al pasado. Esa será la única manera de acabar de salir de este estancamiento económico, político y social en que estamos sumidos desde hace más de medio siglo.

De qué te quejas?

Nuevo Vedado

Nuevo Vedado

Muchos ciudadanos se quejan de que se produzcan acontecimientos tales como: la visita del Presidente Obama, el concierto de los Roling Stones, el desfile de modas de Chanel en el Paseo del Prado, eventos deportivos internacionales y otros. Suelen tomarlo como un apoyo al régimen, y no como una apertura que, a pesar de la intransigencia del gobierno, viéndose forzados a “abrirse al mundo”, como dijo el Papa Juan Pablo, aún en contra del criterio de muchos dirigentes y del propio Raúl, que precisamente temen a las aperturas porque saben de sobra, que son grietas que cada vez se ensancharán más, y provocarán que se les vaya de sus manos el control del poder absoluto que están acostumbrados a ejercer contra la población.
El lado positivo de todo esto es, a mi entender, que se han visto obligados a acatar obras de restauración y mantenimiento que, durante cinco décadas, fueron obviando, para priorizar el proselitismo político y la exportación de ideología. Todo esto finalmente, va a redundar en beneficios a la población, así como el arribo creciente de extranjeros, a pesar de la escasa infraestructura y los problemas sanitarios y de todo tipo, que aquejan a la ciudad para recibirles.
Finalmente, no les va a quedar más remedio que ejecutar obras públicas y de aseguramiento de transporte e higiene y sanidad en toda la ciudad, que no solo beneficiaran a los foráneos que nos visiten, sino a toda la ciudadanía de una u otra forma, pues están alarmados con la “importacion” del Zika en nuestra isla y caiga el turismo y la posibilidad de inversiones extranjeras. Piensen en el lado positivo de estos acontecimientos y no que los mismos, no se están realizando en la manera a que aspirábamos como sociedad civil incipient, no reconocida por el régimen.
Esto es algo parecido al combate contra el dengue. Si seguimos tratando de liquidarlo solamente con petróleo quemado, como se ha estado haciendo hasta ahora, durante casi cuarenta años, solo vamos a lograr que el fenómeno se haga endémico.

Le llegó su turno al Hospital Joaquín Albarrán.

Busto de Albarr{an

Hace aproximadamente un mes, con motivo de un cambio de dirección en el Hospital Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán, sito en Ave. 26 y Avenida de la Independencia (Boyeros), una Comisión del Ministerio de Salud Pública, compuesta por 35 especialistas de diferentes esferas del mismo, realizaron una inspección a fondo en dicha institución.
Los resultados, por supuesto, eran los ya esperados durante años por los pacientes que acuden a este centro hospitalario: salas con techo y carpintería en total estado de deterioro, suciedad en pisos, paredes y sanitarios, salideros en los baños y ausencia de algunos herrajes, cubos y recipientes con agua almacenada y otras desgracias.
De los seis elevadores con que cuenta dicho hospital, normalmente solo uno está en funcionamiento, y por éste suben a enfermos y operados, bajan muertos y tanques de basura y se trasladan comidas, pacientes y visitantes.
Las barandas o pasamanos de metal de las escaleras, se pueden raspar con una cuchilla y sacarle fácilmente un centímetro de mugre, incrustada por el tiempo y la falta de higiene. Otra de las pruebas que más llamó la atención fue la que le hicieran directamente a médicos y personal auxiliar de medicina, al pedirles que se lavaran las manos como lo hacían habitualmente, aplicándoles posteriormente un spray, que detectó la permanencia de infinidad de bacterias en las mismas.
Todo esto me lo informa un cirujano que trabaja desde hace años en dicha institución, cuyo nombre me reservo para no buscarle problemas. También me dice que el hospital carece de neumólogos, y que apenas cuenta con anestesiólogos suficientes.
Como resultado de esta exhaustiva inspección, fueron clausuradas las instalaciones dedicadas a nefrología y siquiatría debido a su gran estado de insalubridad y deterioro sostenido.
Una amiga, que recientemente tuvo que acudir a dicho hospital para ser intervenida quirúrgicamente de urgencia, me cuenta que tuvo que subir por las escaleras, haciendo un gran esfuerzo, debido a los fuertes dolores que la aquejaban, pues el único elevador en funcionamiento, ese día estaba parado por roturas. Me agrega que, cuando llegó al salón de operaciones, una doctora que la vio exclamó: ¡Vaya caray, los pacientes nos están llegando por las escaleras!