Ponle todo al noventa!

No se trata de la lotería ni la charada, todo lo contrario, se trata de un derroche absurdo y lamentable de un ataque violento y viral del “culto a la personalidad”.

Recuerdo que a inicios de los años sesenta a algún “guatacón” del gobierno, se le ocurrió sacar una estampilla de correos con el rosrto de Fidel guerrillero, y éste, casi de inmediato, en un gesto que ahora considero “mediático”, lo mandó a retirar.

Sin embargo, con el paso del tiempo fueron apareciendo fotos  del “máximo líder” en oficinas públicas, centros laborales,  fábricas y escuelas. Los Medios giraban todos alrededor de su figura y el líder se fue haciendo el de “la vista gorda”, pues al parecer se sentía complacido. Su ego fue creciendo cada vez más.

Desde enero del presente año 2016, no ha transcurrido un solo día del calendario, en que la prensa plana, la radio y la televisión dejen de hacer alusión al 90 cumpleaños del “líder eterno”.

Por solo citar algunos ejemplos: En el Consejo Nacional de la CTC, en un país donde existen tantos  y diversos problemas laborales que afectan al trabajador, la CTC consideró entre las tareas más importantes del movimiento sindical, el homenaje al líder indiscutible de la Revolución, en sus noventa años.

Por otra parte, los trabajadores forestales celebraron su día, plantanto noventa cedros, como muestra de respeto a las “ideas y legado” de Fidel.

Hasta la “renovada” Feria de La Rampa, en su edición XVII estará dedicada al 90 cumpleaños del líder.

Así esta sucediendo en todas las esferas culturales, políticas, y laborales de nuestro país, pues la alta dirigencia exige y prioriza vincularlo todo al “estilo norcoreano”, al cumpleaños 90 que esperan celebrar este 13 de agosto.

Campaña contra el mosquito.

Pariódico Tribuna PeriodicoEn mi planeta Cuba el dengue lo trajo la insalubridad y a ésta la trajo la revolución. La desidia y el abandono hicieron que el mosquito Aedes Aegyptis proliferara en los edificios abandonados por desplome, en los salideros del sistema de acueductos, en los cúmulos de basura sin recoger, en las latas y bolsas plásticas que pululan por los solares y espacios abiertos de la ciudad.

Ahora la campaña publicitaria para acabar con el mosquito ha devenido casi en un chiste. El gobierno culpa a los ciudadanos de la existencia del mismo, atacan a  los efectos, pero no a las causas.

Es bueno que usted se lea detenidamente esta nota publicada en el semanario Tribuna, y me diga honestamente si esto es serio o es un chiste que “se les fue”.

Cien contra una.

Durante la reciente celebración de la III reunión del Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), se manejaron términos y conceptos arcaicos, que fueron desempolvados por complacencia, a raíz de la reaparición en la palestra pública del anciano líder de la revolución.

La reunión se celebró, como invocando a viejos fantasmas, justamente en el mismo lugar donde éste pronunciara hace 55 años aquellas “palabras a los intelectuales”, desatando la gran “cacería de brujas” que sentó las bases de nuestra ideologizada política cultural.

Durante esta reunión, los miembros de la Comisión Permanente de Cultura, Turismo y Espacios Públicos dieron a conocer, en nombre de dicha organización, una declaración que expresa como “los escritores y artistas cubanos, reaccionamos con sorpresa, estupor e indignación ante imágenes de la recepción a los viajeros del Crucero Adonia, que arribó a inicios de este mes de mayo a la terminal portuaria de La Habana. Muchachas en traje de baño que reproducen la enseña nacional y remedan, con sus movimientos, uno de nuestros ritmos tradicionales, ofreciendo una versión deplorable a quienes por primera vez visitan Cuba”.

La alternativa ofrecida por el crítico Rolando Pérez Betancourt, ante la posibilidad de la penetración ideológica debido al restablecimiento de las relaciones entre EEUU y nuestro país, fue “no cogerle miedo al vampiro, sino preparar una bala de plata para matarlo”.

Parece que Betancourt no recuerda que los primeros que abusaron del uso de nuestra enseña nacional fueron precisamente los dirigentes de nuestro país, aceptando firmar una bandera cubana el líder de la revolución, en la escalinata de la Universidad de La Habana, presentada por el máximo dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas en ese momento. Tampoco que, desde hace tiempo, es usual enarbolarlas con la figura del Ché impresa en ellas, así como que otras tantas permanecen colgadas, sin ton ni son, dentro de locales comerciales y oficinas y detrás de los ventanales de cristal de algunas entidades estatales, a modo de cortina para impedir el paso del sol y otras se desflecan y destiñen en fachadas de inmuebles gubernamentales, sin que a nadie se les ocurra quitarlas y resguardarlas.

Acorralar una bandera de EEUU por un centenar de las nuestras, según propone dicho crítico, es no percatarse de nuestra realidad. Quizá desconoce que nuestra bandera tricolor (made in China) solamente se puede adquirir en las tiendas de divisas, o sea en CUC, moneda ésta a la que solo tienen alcance unos pocos afortunados.

Un día después

El dueño de los Medios es el dueño del país: Esta frase se corrobora a diario aquí en nuestra “isla cautiva”. Hay que hacer un esfuerzo extraordinario, para seguir los noticieros radiales y televisivos, y tratar de interpretar la otra cara de las noticias. Es realmente un insulto a la inteligencia, el modo burdo y reiterativo del que hacen uso para manipular la información.

Desde luego, existe un gran parte de la población que trata de mantenerse ajena a ello “para no complicarse la vida”, pero lo más triste es que, cuando se enfrentan a cámaras y micrófonos de reporteros en las calles, el miedo los paraliza y sin ningún escrúpulo, mienten para “acariciar los oídos oficialistas” y no buscarse problemas. Lamentablemente esta es una actitud cómoda, carente de civismo y honestidad, pues estas mismas personas, en círculos íntimos y  en las colas (filas) callejeras suelen expresarse de manera crítica contra el régimen.

Todos los primeros de mayo, mansos como corderos temerosos, actuarán como profesionales de la simulación, pasando sonrientes ante las cámaras, mostrando una falsa alegría y apoyo al régimen y a su “eterno líder”, posición ésta que cambiará drásticamente, cuando al terminar el desfile, de regreso a casa, se enfrenten con un refrigerador vacío y comenzarán a hurgar en sus magros blsillos, buscando algunas moneditas en CUC para poder comprar una bolsita de leche en polvo en el “mecado negro”, a fin de asegurar mañana un vaso de leche a sus hijos (si están aún en Cuba) o a sus ancianos progenitores, conscientes de que el presente se les escapa entre las manos, en un país donde no hay futuro.

Un Primero de Mayo al estilo norcoreano.

El Primero de Mayo, que se supone sea una fecha de los trabajadores, y para éstos exigir mejoras laborales, en nuestro país, después del primero de enero de 1959, se fue convirtiendo en una concentración de masas “espontáneas”, para apoyar al régimen y no para esgrimir demandas laborales, todo muy al estilo de los extintos países socialistas.

Este año, después del detonante causado por la gran acogida que tuvo en el pueblo cubano la visita del presidente de EEUU Barack Obama, la propaganda castrista se ha exacerbado a extremos nunca antes vistos. La reaparición, en la palestra pública, del ya casi olvidado anciano líder de la revolución cubana, ha recrudecido en los Medio la veneración a un personaje que ya parecía en vías de extinción.

Existe en estos momentos un exagerado y constante culto a la personalidad, vinculando a todo tipo de evento cultural, deportivo y político con el 90 cumpleaños de un personaje que, aunque en su fuero interno la mayoría de los ciudadanos le hagan un total rechazo, el miedo, utilizado como arma imperante en nuestro país, impida manifestarse espontánea y públicamente en su contra, y haga que, como mansas ovejas de un deteriorado y desmantelado rebaño, acudan por decisión e imposición administrativa a cubrir el porciento participativo impuesto en sus respectivos centros laborales, para completar la cifra designada de un 6,3 millones de ciudadanos, que irán a mostrar su apoyo en las diferentes plazas del país, a un régimen en total decadencia.

Esto no es más que la versión norcoreana de un desfile caribeño, propio para competir en cualquier Aquelarre.

¿Rebaja de precios?

Tengo una amiga que en cuanto se enteró de la anunciada rebaja de precios, salió corriendo, el día antes, a las tiendas en moneda dura para comprar, pensando posiblemente en almacenar algunos de los artículos rebajados antes que se acabaran. Craso error, esquema de los años sesenta, que nunca funcionó. Por otra parte, un entrevistado en la televisión estatal (la única que existe en nuestro país), dijo ante las cámaras que él se sentía como si le hubieran aumentado el salario. ¿Acaso este hombre recibe salario en CUC? Aquí los salarios, al igual que las jubilaciones, son en CUP y apenas alcanzan para sobrevivir. Este pobre hombre parece no tener en cuenta, que la mayoría de los productos rebajados en unos cincuenta o cuarenta centavos CUC, y algunos pocos productos en CUP, tampoco son significativos, pues éstos se venden a la población a precios inflados y, además, equivalentes a 24 pesos CUP por 1 CUC.

A mi modo de ver, esto no ha sido más que una distracción, para tratar de opacar el desencanto dejado en la población por el VII congreso del Partido, donde los pocos ingenuos que aún tenían esperanzas, las perdieron con la reaparición del “fantasma de la ópera” que salió diciendo “aquí el que manda soy yo”. También esta insignificante rebaja de precios pudiera ser una pequeña trampa, para alegrar a los “carneros’ que van a desfilar este primero de mayo

Señores, todo sigue igual o peor, y la más fehaciente demostración de ello es el continuo e ininterrumpido éxodo de cubanos hacia otros países, con esperanzas de utilizarlos como puente para pasar al destino final soñado por todos: Estados Unidos de Norteamérica.,

Enfrentamiento entre cubanos

Calificar, el gobierno de Cuba, a Playa Girón como la “primera derrota del imperialismo en América” es una falacia. Playa Girón, o Bahía de Cochinos, no fue más que un enfrentamiento entre cubanos que nunca debió suceder.

Una amiga, que estuvo casada con uno de los pilotos que combatieron en Girón, me contaba que el padre de sus hijos, después de algunos años, desencantado e irritado por la situación política a la que estaba siendo sometido nuestro país, decidió renunciar a su cargo y marcharse hacia Norteamérica, estableciéndose en Miami. Allí se reencontró con viejos compañeros suyos que también habían desertado, comenzando a reunirse y compartir en encuentros amistosos, en los que participaban algunos de aquellos otros pilotos contra los que años atrás habían combatido, pero ante todo cubanos, sintiendo sus corazones latir por la misma patria, olvidando aquellas diferencias que les habían separado.

Una noche, en una de las ya acostumbradas cenas en las que solían intercambiar experiencias, estando todos sentados a la misma mesa, compartiendo una rica comida criolla, el piloto de mi relato solicitó permiso para ir al baño. Momentos después, se escucha un fuerte ruido, que hizo al anfitrión correr hacia dicho lugar, observando allí a su amigo, caído en el suelo. Solícitamente lo sostuvo en sus brazos, justo momentos antes de que éste falleciera.

Tuvieron que pasar muchos años de enfrentamientos, desencuentros, malos entendidos y campañas difamatorias, orquestadas por el régimen de la isla, para que finalmente dos cubanos a los que nunca nadie debió convertir en enemigos, se unieran para siempre en un abrazo.