De la mano de Kafka

Segura estoy que si a este señor le hubiera tocado vivir ahora, en mi planeta, hubiera sido un escritor costumbrista.

Acompañé a mi amiga Regina a la Escuela de Veterinaria, pues había que operar de urgencia a su perrita. Yo no quería dejarla sola en estos tristes menesteres.

Hacía muchos años, a Dios gracias, que yo no entraba en ese recinto universitario. Al llegar, la impresión fue malísima: el estado de abandono, deterioro y suciedad me golpearon. ¿Quien es el último para cirugía?, pregunté. Inmediatamente marqué detrás de una señora que llevaba una perrita sata, con un fuerte demo. Había un pastor alemán con una ingesta de carne de puerco y un cachorro de cocker spaniel con lo mismo. Era muy temprano aún. Después la cola se fue engrosando con la llegada de nuevos pacientes. Hubo quien transportó a su perrote en una carretilla de materiales de construcción.

Cuando ya estábamos organizados, esperando nuestro turno, un empleado dio voces de que la compañía eléctrica les había informado que hoy tenían vía libre, en toda esa zona. Eso, en el buen criollo quiere decir tumba catao y pon quinqué, o sea que no iba a haber fluido eléctrico hastaquien sabe cuando. Mi amiga y yo nos erizamos. Eso de tener que repetir la odisea, no nos hacía gracia algunapero otra voz, esta vez la de un doctor, anunciaba a los turnos de cirugía que no se fueran, pues iban a operar con la luz del sol. Si, como lo oyen, a pleno sol, pero sin A. Delon.

Entrada sala de Recuperación. Las manchas son de heces de murciélagos

El dueño de una perrita se nos acercó y nos comentó la cantidad de servicios que brindaban en este lugar, pero que el único inconveniente es que: podían cortar las uñas de los perros, pero que no disponían de alicates para ello, también vacunaban, solo que en estos momentos no había vacunas, los bañaban y pelaban, pero no había agua y los aparatos de pelar estaban rotos.

Finalmente, después de mucho esperar, pues aunque teníamos el turno tres, llegaron unas cuantas urgencias, que lógicamente pasaron primero, pudimos observar que las lamentables condiciones del local, no impidieron que los magníficos y esforzados cirujanos, salvaran las vidas de cuanto animalito pasó ese día por el soleado quirófano

¡Chapeau por los médicos veterinarios!

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5 pensamientos en “De la mano de Kafka

  1. EL ESTADO DE ABANDONO DE CASI TODA LA CIUDAD ES DEBIDO AL QUEMINPORTISMO, A LA DESIDIA A LA FALTA DE MOTIVACIÓN , AL ESTANCAMIENTO ECONÓMICO.
    ES COMO SI LAS PERSONAS VIVIERAN UNA ESPECIE DE “INERCIA” QUE NO LAS DEJA SACUDIRSE DE ESE ALETARGAMIENTO; COMO LO DECIA GORBACHOV, LA MISMA QUE ES PERNICIOSA. LA MALA CALIDAD DE LOS SERVICIOS SON UNA DE LAS TANTAS FACETAS DE LA ECONOMIA QUE EN EL CASO SOCIALISTA NO FUNCIONA, POR ESO LA AGUDA ESCAZES DE DE PRODUCTOS, Y EN EL CASO VETERINARIO ES INAUDITO QUE NO HAYA IMPLEMENTOS TAN BÁSICOS PARA DESEMPEÑAR UNA LABOR. UNA ECONOMÍA QUE NO PERMITE EL EMPRENDIMIENTO SE ESTANCA.
    SI HUBIERA LIBERTAD, HABRÍAN MAS VETERINARIAS, MENOS COLAS, MAS Y MEJORES EQUIPOS, MEJORES INSTALACIONES, Y TU PLANETA SERÍA UN LUGAR PARA VIVIR.

    • Efectivamente Jorge, es asi.Tengo una amiga que en el 94 abandono mi planeta, y me djo: me voy porque la desidia se esta tragando al pais. Me acuerdo de ella todos los dias. Gracias por tu comentario, saludos, Rebeca

  2. Buenos días Rebeca:

    He visitado como 5/6 clínicas veterinarias en La Habana, te puedo asegurar que en ningunas de ellas tienen unas simples tijeras para cortar las uñas de los perros.

    Mis suegros tienen un cooker spanis, y me solicitaron que cuando fuese a Cuba, les llevase unas tijeras especiales para cortarle las uñas al perro, en ese viaje aproveché para llevar otras tijeras para el veterinario que lo atiende, éste señor se llevó una alegría enorme con ese regalo, porque desde entonces hace sus negocios por la izquierda cortando las uñas de los perros, digamos que podría ser una nueva actividad para los nuevos cuentapropistas.

    Un saludo desde España.

    • Desgraciadamente es asi. Yo tambien tengo mi tijerita de perros que a cada rato presto, inclusive al veterinario. Me satisface cuando puedo brindarle ayuda a alguien, sobretodo a los veterinarios que en mi planeta no pueden ni hacer recetas pues no estan autorizados, las medicinas para los aimalitos hay que resolverlas como todo en la bolsa negra o con amistades que tengan acceso a ospitales. Gracias por tu comentario, saludos,Rebeca

  3. Me gradue en esa escuela en 197O y me quede de profesor hasta el 199O en que vine a vivir a Miami. Hace 5 años volví por allí y me encontré con lo poco que aun se conserva de su pasado, no pude menos que sentir una gran pena y al mismo tiempo respeto por los que aun sobreviven precariamente en ese medio tratando de mitigar el dolor ajeno. Desde aquí les envío mi abrazo de hermano a todos ellos, pues se como piensan y de su calidad humana y profesional.

    Dr. Elio coro desde Miami.

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