¡Bon Appetit!

Han pasado más de veinte años y, todavía, cuando veo a las personas desesperadas, buscando donde venden huevos liberados, recuerdo aquella tarde en que mi hijo menor y yo estábamos solos. Abrí el refrigerador y me percaté de que solamente me quedaba un huevo y era además la única proteína con la que contaba. Afortunadamente me quedaban un par de cebollas y aún el pan era por la libre.

-Mira, le dije a mi hijo, que entonces tenía unos ocho años (ya hacía uno que le habían quitado la cuota de leche) y el dólar estaba penalizado, vamos a hacer una tortilla francesa con cebollitas picaditas en rodajas, la cortamos en dos y metemos cada mitad en un pan, al que le untaremos un poquito de aceite y verás que merienda tan rica-.

En ese momento llegan mi sobrina con el novio y ella entra diciéndome: ¡Tía estamos partidos de hambre, el almuerzo de la universidad estaba incomible!

No dije nada. Batí aquel huevo con desesperación, esperando que creciera. Hice la tortilla con cebolla y la dividí en cuatro partes. Metí cada porción en un pan, agregándole una hojita de lechuga a cada uno. Puse un mantel, servilletas y cubiertos, como si se tratara de una gran cena. Hice una limonada y los llamé.

¡Bon appetite!, -les dije-, al menos estamos juntos y tenemos alimento que compartir. Todos estábamos riendo a mandíbula batiente.

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3 pensamientos en “¡Bon Appetit!

  1. Hola Rebeca, es la primera vez que dejo un comentario en tu blog, pero esa historia parece sacada de mi vida personal. Cuántas veces mi salvadora tía no hacía maromas para ponerle un poquito de comida caliente a sus hijos y a mí en la mesa. Y esa historia del huevo, nos pasó con unas 6 cucharadas de arroz y menos de 1 taza de potaje, mis tíos, un primo, yo, y de pronto que llega una prima de alamar con sus 2 niños!!! Las cubanas sabemos de esto, de alguna manera mi tía hizo que aquel arroz y fijoles alcanzaran y que todos comiéramos algo. Hoy mi tía ya no está conmigo, pero siempre la llevo en mi corazón. Gracias por hacerme recordar.

  2. Que triste!
    Que triste que esto ocurra en una economía pretendidamente articulada.
    El sector primario (agricultura y pesca) es lo que antes se desarrolla en una economia.
    Que triste, cuando Cuba en el 59 tenia la mejor renta per capita de Latinoamerica !!!
    Que triste, cuando en Cuba en el 59 NO HABIA HAMBRE !!!!
    Que triste, que medio siglo despues exista la CARTILLA DE RACIONAMIENTO!!!
    Cuba ha descendido a una PROTO-ECONOMIA DE SUBSISTENCIA.
    Un abrazo Rebeca.
    Sigue así.

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