Por transferencia.

De nuevo mi amiga Mari Carmen (arsenal de frescas anécdotas), me cuenta otra de las historias que, por insólitas que parezcan, son tan reales que hasta duele contarlas.

Su sobrino llegó muy afligido a su casa, para contarle que acababa de venir de Inmigración, donde le habían notificado que no se le podía otorgar el permiso de salida solicitado, debido a que su padre, era un médico internacionalista, que hacía tres años había desertado.

Por más que el joven explicó, que desde entonces desconocía el verdadero paradero de su padre con el que además no mantenía comunicación, y que su mamá quien lo estaba invitando, llevaba casi diez años viviendo en el exterior, la negativa de salida le fue reiterada. Agregaron además, que el tenía que estar desvinculado laboralmente, al menos durante cinco años, para solicitar nuevamente la salida.

Como es de conocimiento general, los trabajadores, sobretodo los de la Salud, en nuestro amado planeta, deben esperar un quinquenio, después de perder el vínculo laboral, para aspirar a viajar, amén de que durante ese período de tiempo, si son hombres, no los coja la ley del vago. Parece que este tipo de castigo se pasa por transferencia de padres a hijos. Lástima que no ocurra lo mismo con las casas, los autos o cualquier otro tipo de bien material.

Anuncios

Un pensamiento en “Por transferencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s