Cuerpo de guardia.

Normalmente el cuerpo de guardia de un hospital es un lugar caótico, donde constantemente entran ambulancias o llegan carros con personas accidentadas, se escuchan gritos y llantos. Pero no siempre es así, al menos en los policlínicos de barrio. Aquí la cosa es más relajada, pues las urgencias van directamente a los hospitales, al igual que las personas que se sienten muy mal, no acuden a estos centros de asistencia primaria, van raudos al lugar donde saben les van a resolver el problema: el hospital, pues son los que con más recursos cuentan.

Los casos que a continuación relato son ciertos, aunque parezcan broma, y además fueron protagonizados en el policlínico de mi barriada.

Me cuenta una de las doctoras con las que tengo mayor confianza, que un domingo en que se encontraba de guardia, llegó una mujer joven, un tanto alterada, y dirigiéndose a ella le dijo: Doctora, usted tiene que salvarme la vida, si no me ayuda mi marido me va a matar

-Cuénteme su problema para ver cómo la podemos ayudar- le dijo la doctora.

-Mire, en honor a la verdad, yo tengo una relación extramatrimonial, y la cosa es que me quedé dormida y ahora no puedo llegar a mi casa, sin justificarle a mi marido donde estuve. Necesito que usted me ingrese y, si hay que ponerme un suero, ¡me lo ponga!

Veamos -contestó la galena- eso lo tengo que consultar con mi superior, yo no puedo determinarlo por mi misma.

Consultado con el jefe de la guardia, y temiendo ambos por la integridad física de la mujer que estaba realmente muy alterada, decidieron ingresarla y pasarle un suero de glucosa. Llamaron a su casa y le dijeron al esposo que viniera a buscarla, porque había llegado mal a la guardia y la tuvieron toda la noche ingresada hasta estabilizarla. El esposo, todo compungido, se personó de inmediato, y ante la imagen indefensa de su mujer, la colmó de caricias, mimos y solo le reprochaba el que no lo hubiera despertado, para decirle que fuera a acompañarla.

El otro caso fue más sencillo pero más simpático: Llega una señora de unos treinta años, y le dice al doctor: Me he descubierto una bolita en una mama, pero como estaba impartiendo clases, esperé terminar y vengo a verle, para que me diga si es cáncer y cuanto tiempo me queda de vida. El médico, alcanzándole una corta bata blanca, le dijo: quítese la ropa y póngase esto, que de inmediato la voy a auscultar

La señora va para detrás del biombo, y en ese momento se oye un ruidito metálico. ¡Gracias doctor, pero ya no hace falta!, -dijo la paciente- ¡encontré el cáncer! Es que no me había dado cuenta pero en mi prisa por terminar de almorzar, tenía ya la cucharita del postre en la mano, y cuando miré el reloj tuve que salir corriendo para no perder el ómnibus, en ese instante no se me ocurrió otra cosa que guardarla en mi sostén, olvidándome después de ello. Usted no se imagina lo preocupada que me tuvo esa bolita todo el tiempo.

El otro caso es un señor que llega al cuerpo de guardia con una cajita de cerillas, y moviéndola para hacerla sonar se la muestra al doctor. Médico, no crea que estoy loco, pero estos no son fósforos, mire usted, son dos piedritas. El médico intrigado le pregunta ¿Acaso las expulsó usted? No doctor, esas las encontré en el Cerelac cuando desayunaba, y quiero que usted las mande a analizar para ver si tienen veneno. Por favor señor, -dijo el doctor- si tuvieran veneno ya usted tendría los síntomas. Mejor va al lugar donde compró el producto y le reclama al vendedor.

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4 pensamientos en “Cuerpo de guardia.

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  2. Hola Rebeca:

    La historia que le voy a contar tambien es muy cierta, aunque parezca broma, mi suegra vive en La Habana y ha tenido la necesidad de revisar su visión, con el fin de rectificar la graduación de sus espejuelos, por lo cual solicitó un turno en el policlínico de su barriada, (un barrio de lo mejorcito de La Habana), le concedieron dicho turno con el oftalmólogo para la primera semana del mes de Julio, al llegar al policlínico le informaron que no tenían suministro eléctrico, y que debería regresar a la semana siguiente, el resultado fué que se desplazó al policlínico en 8 ocasiones, y para finales del mes de Agosto pudo recibir la atención del oftalmólogo, en cada una de las visitas semanales surgía un problema distinto, cuando reclamaba a la encargada del policlínico la respuesta era siempre la misma ¡¡ mija estamos en Cuba !!, por cierto, estoy observando la foto que has colocaco en el post, y para la entrada de discapacitados al policlínico, han construido una rampa de cemento, con lo cual han destrozado la acera y supone una barrera para las personas que transitan por ella, mi pregunta es la siguiente: ¿no crees que hubiese sido más fácil y económico, hacer un rebaje al escalon de acceso al policlínico?.

    Un saludo.

  3. Conozco un caso de una ninna que tenia una condicion medica que requeria cirugia….supuestamente no tenian posibilidad de operarla por unos meses porque no habia habitacion disponible y faltaban algunas otras cosas, o sea estaban como dicen aqui “booked”; pues resulta que el tio fue de USA con plata $$$$$$$$$$$$$$$….y aparecio la cama de hospital y todas las cosas que necesitaban y que supuestamente no habian.

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