“Dar muela”

Dar muela, en el argot popular de mi planeta, es un término aplicable a aquellas personas que gustan de hablar, hablar, hablar más que para ser oídos, para escucharse ellos mismos.

Ayer, viendo la televisión en horas de la tarde, cosa ésta que no acostumbro a hacer, me quedé enganchada con un programa llamado De tarde en casa.

En el momento en que se encendió la pantalla, el periodista José A. Rodríguez, de la sección Papelito Habla, leía la queja de una televidente y mostraba un pequeño sobre plástico, color rosa, que había contenido un picadillo de res, comprado en una de las tiendas recaudadoras de divisas (TRD). El sobre, vacío y limpio ya, tenía impreso en una esquina del mismo: consumir antes de ciento veinte días. El nombre comercial del producto no lo escuché, ya que al parecer se dijo al inicio de la lectura y no se repitió más.

Según expresaba en la misiva la indignada señora, ella lo adquirió para consumirlo de inmediato, pero cual no sería la desagradable sorpresa que la aguardaba al abrirlo, y sentir la fetidez que emanaba de éste. Pero eso no es todo, ni lo peor. Dentro del sobre venía además, a modo de ñapa, un molar humano. Esto último, según mi apreciación, se mencionó sin darle mucho énfasis.

¿Por qué se repiten constantemente los casos de productos cárnicos en mal estado? Sencillamente esto se debe, según nos cuentan los propios vendedores de estas tiendas, a que están obligados a ahorrar electricidad, por lo que durante toda la noche y la madrugada desconectan los frigoríficos, para no pasarse del consumo asignado y que les corten el servicio eléctrico.

¿Pero y la muela?, ¿De dónde salió? ¿Cómo es posible que ésta haya ido a parar a un paquete de picadillo? Si se tratara de un pedazo de pezuña o de un diente vacuno, hasta sería más lógico, aunque no justificable.

En fin, seguimos como de costumbre, señalando errores, atacando efectos, pero sin adentrarnos en las causas. Lo cierto es que ya estamos lamentablemente, acostumbrados a que nos den muela, pero de esto a que te metan una de verdad en un paquete de picadillo, eso si que es grave. Si esto no es dar muela, ¿que cosa es?

Anuncios

8 pensamientos en ““Dar muela”

  1. Pingback: Penúltimos Días

  2. Sra Rebeca Monzo Mieres:

    Ud me cae bien, pues aunque fue ‘diplomatica” en Paris no creo que Ud nunca haya sido comunista de corazon, y todos tenemos que hacer pequeñas mentiras para sobrevivir en un ambiente tan duro como el comunismo.
    Mucha suerte le deseo con su blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s