Minorías y mayorías

Cerámica de C. Monzó

En mi planeta los medios están constantemente divulgando sobre los grupos independentistas de Puerto Rico, pero jamás mencionan que son solo el 2,6% de la población, por lo que la mayoría de los desinformados habitantes de mi querido planeta, piensan que es el sentir de todo el pueblo puertorriqueño.

A cada rato traen a algún dirigente de ese partido, así como a algún que otro artista (siempre los mismos), y les brindan el espacio y la divulgación en los medios, que le son negados a los del patio. Entiendo perfectamente que las minorías también deban ser escuchadas y tomadas en cuenta, pero los gobernantes tienen que gobernar para todos, y siempre e invariablemente sus representantes son elegidos por la mayoría de los votantes. Esto, desde luego, en aquellos países donde se ejerce la democracia.

Entonces no entiendo por qué aquí defienden a esas minorías foráneas, y no toman en cuenta para nada a las de su propio país, que si se tienen en consideración las cifras de estas últimas elecciones, somos un 20% de los votantes que estamos representados en la misma. Eso, claro está, tomando como fiables las cifras emitidas por el propio régimen. Entre las abstenciones, la boletas anuladas y los que no acudimos a las urnas, representamos a una buena parte de la ciudadanía, que mediante estas opciones, hemos demostrado no estar de acuerdo con el sistema actual. Por lo tanto, si para nuestros gobernantes es tan importante el porciento mínimo de ese país vecino, por qué no tienen la misma consideración con el que representa la oposición en el suyo propio.

Pienso que después de estas recientes elecciones en Puerto Rico, donde quedó demostrado por voluntad de la inmensa mayoría del pueblo, el deseo de ser un estado más de la Unión, aquí no sigan con la cantinela de estar pidiendo la independencia de ese país en Naciones Unidas, así como constituir grupos de apoyo a su soberanía, cosa esta que corresponde solamente a sus ciudadanos, y éstos acaban de manifestar su deseo, a través del voto soberano.