Un año y ya camina con paso firme.

Hace poco más de un año, nuestros amigos Reynaldo y Yoani vinieron a visitarnos para decirnos que, finalmente, el acariciado sueño de fundar un periódico independiente, se llevaría a cabo, y que si era de nuestro interés podríamos ser colaboradores.

¿Por qué un nombre tan singular para un diario? He aquí la respuesta: “14” es el piso donde viven sus creadores, “Y” de Yoani, la que gestó la idea y “Medio”, haciendo referencia a los medios de comunicación.

Con gusto comenzamos a brindar nuestro modesto aporte, al igual que otros. Pronto el sueño se hizo realidad y el 21 de mayo del 2014, vio por primera vez la lu, el diario digital 14 Y Medio.

Ayer nos reunimos todos en la sede del informativo: sus creadores, el staff del diario y los colaboradores. Pasamos una tarde deliciosa, de conversaciones y debates, donde el plato principal fueron nuevas sugerencias e ideas para mejorar aún más a 14Ymedio.com

¡FELIZ PRIMER ANIVERSARIO!

 

Información es poder.

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Corría el año 1985, aún yo trabajaba en una dependencia estatal, como todos en nuestro país, y se hablaba en los Medios cubanos de una emisrora radial “enemiga” a la cual habían puesto, indebidamente, el nombre de Radio Martí. Esto generó una encarnizada propaganda gubernamental contra la misma, sobre todo, por haberla bautizado con el nombre del Apöstol, del cual el desgobierno cubano se siente dueño absoluto.

Como es de esperar, a todos los seres humanos nos gusta lo prohibido, más aún tratándose de una fuente de información, cuya censura viene impuesta por un régimen totalitario. Mi curiosidad se incrementó y me dí a la tarea de buscar una fórmula para llegar a ella.

Valiéndome de un viejo radio de onda corta, que me habían regalado (su venta en las tiendas estaba prohibida), logré, recorriendo el dial de un extremo a otro una y otra vez, encontrar la proscripta estación, justo al ladito de la famosa Radio Rebelde, la cual le trasmitía a Radio Martí una insoportable interferencia, pero mi insistencia logró descubrir que, moviendo suavemente el aparato a un lado y otro, lograba capturar con bastante nitidéz la voz de la “manzana prohibida”.

A partir de ese glorioso momento, mi vida cambió, tuve conocimiento de lo que estaba sucediendo dentro y fuera de nuestras fronteras pero, sobre todo, me sentía felíz de dejar atrás la manipuladora retórica oficialista.

Como me era muy difícil no soltar, de vez en cuando, un comentario polémico en mi entonces centro de trabajo, influenciada, claro está, por esta nueva fuente de información, pronto me coloqué en la mira de la administración, por lo que en 1986 decidí renunciar a mi trabajo de oficina y dedicarme por entero a mi trabajo artístico, como modo de vida.

Cual no sería mi sorpresa y emoción, estando un día trabajando en mi taller con mi radio favorita pegada al oído, escuchar en una entrevista que estaban haciendo con relación a un evento de la SIP, la inconfundible voz de un familiar muy querido, con el cual hacía 26 años que no tenía ningún tipo de contacto. A pesar de las dificultades y las insoportables interferencias, me convertí en fiel seguidora de esta emisora radial, que me había abierto una nueva ventana al mundo de la información.

Mis más sinceras felicitaciones por su 30 aniversario a ese gran colectivo de trabajo, que en todos estos años ha hecho una reconocida y meritoria labor, en pos de brindar información a todos los ciudadanos cubanos, pues aunque a muchos no les llega, los que sí logran conectar, se encargan de difundirla, cambiando la visión única brindada por los Medios oficiales de la isla.

Corría el año 1985, aún yo trabajaba en una dependencia estatal, como todos en nuestro país, y se hablaba en los Medios cubanos de una emisrora radial “enemiga” a la cual habían puesto, indebidamente, el nombre de Radio Martí. Esto generó una encarnizada propaganda gubernamental contra la misma, sobre todo, por haberla bautizado con el nombre del Apöstol, del cual el desgobierno cubano se siente dueño absoluto.

Como es de esperar, a todos los seres humanos nos gusta lo prohibido, más aún tratándose de una fuente de información, cuya censura viene impuesta por un régimen totalitario. Mi curiosidad se incrementó y me dí a la tarea de buscar una fórmula para llegar a ella.

Valiéndome de un viejo radio de onda corta, que me habían regalado (su venta en las tiendas estaba prohibida), logré, recorriendo el dial de un extremo a otro una y otra vez, encontrar la proscripta estación, justo al ladito de la famosa Radio Rebelde, la cual le trasmitía a Radio Martí una insoportable interferencia, pero mi insistencia logró descubrir que, moviendo suavemente el aparato a un lado y otro, lograba capturar con bastante nitidéz la voz de la “manzana prohibida”.

A partir de ese glorioso momento, mi vida cambió, tuve conocimiento de lo que estaba sucediendo dentro y fuera de nuestras fronteras pero, sobre todo, me sentía felíz de dejar atrás la manipuladora retórica oficialista.

Como me era muy difícil no soltar, de vez en cuando, un comentario polémico en mi entonces centro de trabajo, influenciada, claro está, por esta nueva fuente de información, pronto me coloqué en la mira de la administración, por lo que en 1986 decidí renunciar a mi trabajo de oficina y dedicarme por entero a mi trabajo artístico, como modo de vida.

Cual no sería mi sorpresa y emoción, estando un día trabajando en mi taller con mi radio favorita pegada al oído, escuchar en una entrevista que estaban haciendo con relación a un evento de la SIP, la inconfundible voz de un familiar muy querido, con el cual hacía 26 años que no tenía ningún tipo de contacto. A pesar de las dificultades y las insoportables interferencias, me convertí en fiel seguidora de esta emisora radial, que me había abierto una nueva ventana al mundo de la información.

Mis más sinceras felicitaciones por su 30 aniversario a ese gran colectivo de trabajo, que en todos estos años ha hecho una reconocida y meritoria labor, en pos de brindar información a todos los ciudadanos cubanos, pues aunque a muchos no les llega, los que sí logran conectar, se encargan de difundirla, cambiando la visión única brindada por los Medios oficiales de la isla.

¡Al fin el ferry!

Al finDurante muchos años, en nuestro país el ferry funcionó como medio de comunicación económico y práctico entre La Habana y  Key West (Cayo Hueso). Era muy utilizado por aquellas personas que viajaban con sus autos, para  facilitar su movimiento  hacia otros lugares una vez  llegadas al punto de destino. Esto solamente duró hasta el año 59, en que todo cambió drásticamente.

De nuevo, después de 56 años, se ha restablecido finalmente el intercambio de viajes en ferry con  los Estados Unidos de Norteamérica, pero esta vez con ciertas limitaciones: no se puede venir a nuestra ciudad acompañado de su auto y solamente pueden utilizar este medio de transporte (por el momento), los ciudadanos cubanos residentes en EEUU y los de la isla, así como aquellos norteamericanos que clasifican en los listados de intercambio cultural, deportivo, científico, académicos, y otros.

Al conocerse la noticia, la población cubana se ha mostrado un tanto desconcertada con estas limitaciones, pues no se han dado explicaciones al respecto. Supongo que esto se deba, fundamentalmente, a la falta de infraestructura en nuestros muelles para recibir estas embarcaciones transportando autos, la necesaria legalización del uso de chapas y licencias de conducción norteamericanas y cubanas y  el deficiente suministro de insumos para afrontar las necesidades del rápido incremento de visitantes.

Según me cuenta una amiga que trabaja en turismo,  recientemente llegó a la ciudad un  gran crucero y sus viajeros descendieron para visitar el casco histórico de La Habana Vieja y, en un santiamén, colapsaron los suministros de  agua embotellada y cerveza.  ¿Cómo piensa enfrentarse a este problema, una administración que en estos momentos tiene sumidos en un gran desabastecimiento a las tiendas, mercados y comercios de  nuestra capital?

Como siempre, las medidas de apertura parecen sorprender al propio gobierno que dice estar trabajando en ello “sin prisas pero sin pausas”. Me imagino que, como están los  precios y los salarios en nuestro país, a pesar del ferry,  seguirán saliendo muchas más embarcaciones endebles y clandestinas, cargadas de cubanos “sin visa pero con prisa”.

¿Elecciones para qué?

cuba-portadaTengo una amiga de antaño, que tiene gran corazón, pero una bocaza más grande aún que este órgano vital. Nos conocimos hace un montón de años cuando vine a vivir a este barrio y nos unieron  los buenos sentimientos hacia nuestros semejantes, los animales y la naturaleza, a pesar, de nuestras grandes diferencias en cuanto a los conceptos de patria y libertad.

Ella hace unos días, me envió un mensaje impensado, con una conocida nuestra del barrio: “Dile a Rebeca que si esta vez no va a votar, yo misma la voy a buscar y la traigo de los pelos dándole patadas por…” Craso error, le dije a la mensajera. Ante todo no acepto bajo ningún concepto amenazas de nadie, pero peor aún, ese tipo de mensaje solo me lo tiene que dar ella directamente a mí, si es que se respeta, y que mucho menos acepto groserías. Aprovechando que la intermediaria es miembro del CDR de mi cuadra, le comenté lo siguiente:

Acudí a las urnas por última vez hace ya 30 años, en ese entonces, tomaba la precaución  de ir con un bolígrafo escondido en mi pecho para  sustituir el famoso lápiz y así estar segura de poder anular la   boleta,  hasta que un día me percaté de que votar era un derecho y no un deber.  A partir de entonces me acogí al derecho de no acudir a estos extraños sufragios.

-Además, continué, que el día que uno de esos desconocidos postulados con expediente de zafras en su haber y misiones internacionalistas, presente un plan creíble contra el abuso animal, la tala indiscriminada de árboles,   mejoras de salarios, arreglo de calles y aceras, medidas higiénicas para la ciudad, recogida de basura diaria, limpieza de hospitales y policlínicos, mejoras en los abastecimientos, el transporte, etcétera, entonces ni ella ni nadie va a tener que enviarme  recaditos para que acuda a las urnas, yo sola iré por mis propios pies, llevada por una convicción y una esperanza. Mientras eso no suceda, mi mensaje a ella a ti y al resto de la sociedad es y será: ¿Elecciones para qué?

El reino de la mentira.

CaptureUn magnífico profesor de filosofía, fallecido hace ya algunos años, del cual tuve el honor de ser  alumna, comenzaba invariablemente sus clases con un refrán. El solía aseverar, que toda la sabiduría de la vida estaba compendiada en el refranero popular español.

En un artículo publicado en el diario Granma, del 15 de abril del presente año, cuyo fragmento más abajo expongo,  el vice primer  presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en su visita a la ciudad de Matanzas, instó a solucionar graves problemas en la educación. Señaló: “Existe un déficit de 1 086 profesores, fundamentalmente en el municipio de Cárdenas y la localidad cabecera, y en lo que va de curso 244 solicitaron baja del sector…”. La ministra  de Educación comentó que “una de las causas del éxodo de los maestros y de la inactividad actual, lo constituye la sobrecarga docente que asumen los profesores que permanecen en las escuelas”. El vice primer presidente también se interesó por el estado constructivo de los planteles, en los cuales el 43,4% tiene evaluación de regular o mal,

¿Cómo es posible que tan solo hace seis meses, cuando se anunciaba en la prensa, la radio y la televisión, con bombos y platillos, el inicio del curso escolar 2014-2015, se dijera que todo (profesores, aulas, uniformes y libros) estaba listo y en condiciones para comenzar? Es obvio que entonces se mintió, como se ha venido haciendo en todas las esferas todos estos años.

Como colofón reciente a esta sarta de falsedades, el puntillazo lo ejecutó la delegación oficialista, organizada y preparada por el régimen, para representarnos en el reciente Foro de la Sociedad Civil en la Cumbre de Panamá. Los propios componentes prefabricados de dicha delegación, fueron los encargados de mostrarse al desnudo con el mal proceder y la marginalidad con que actuaron ante la prensa y la opinión pública internacional, poniendo al descubierto otra de las grandes mentiras del régimen.

(foto Internet)

A los oficialistas “se les Salió el barrio”.

Llegó la 7ma. Cumbre de Panamá y, con ella, comenzaron a arribar al país centroamericano invitados y delegaciones participantes.  La delegación oficialista cubana, una de las más numerosas, llevaba un buen tiempo estructurándose y preparándose, bajo la óptica del régimen totalitario,  inventando una  serie de ONG oficialistas, con el objetivo de presentarlas como la única sociedad civil cubana.

Lo inconcebible e inaceptable fue enviar a personajes harto conocidos como incondicionales al régimen, pretendiendo hacerlos pasar como miembros de esta sociedad civil. Entre ellos, por solo mencionar a los más conocidos, se encontraba el Dr. Eusebio Leal, historiador de  La Habana,  Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y Abel Prieto, Asesor del presidente Raúl Castro quienes, junto a otros muchos escogidos, se prestaron para servir como acosadores en los famosos mítines de repudio contra los opositores cubanos, verdaderos miembros de la incipiente sociedad civil, insultándolos y, hasta en ocasiones, golpeándoles e impidiéndoles salir por la puerta principal de donde se encontraban hospedados, teniendo que sacarlos la seguridad del hotel  por la cocina y patio trasero del inmueble.

Estos hechos, absolutamente inadmisibles,  han sentado un nefasto precedente ante gobernantes de otros países y la prensa internacional, quienes han quedado  atónitos ante semejantes actos de marginalidad,  vulgaridad y falta de respeto al país anfitrión. Nada, que como diría mi amiga  Mary: “Se les salió el barrio”, corroborando con su deplorable actitud  lo que los opositores dentro de la isla venimos denunciando hace años.

Como si estos desmanes no fueran suficientes, han tratado hasta de monopolizar a José Martí, como si éste no  nos perteneciera a todos los nacidos en esta maltratada isla por igual.

*(Imagen de oficialistas tomada de Internet)

Crimen cultural

Desde hace algunos años sigo un programa radial que se transmite los domingos de 6.00 a 9.00 de la mañana, por Radio Rebelde, emisora radial cubana, irónicamente llamado “Memorias”.
Como amo la buena música cubana de todos los tiempos, soy una fiel oyente de este programa, pues además aprovecho para bailar un poco, a modo de ejercicio matinal. Tengo, y lo confieso, que hacer de tripas corazón para obviar los TEQUES: “Viajar miles de kilómetros a comprar las matrices… cuando la isla estaba bloqueada”… y que año tras año trasmiten, como suelen ellos decir, para no olvidar.
Lo que este programa se calla es que ha sido el propio gobierno revolucionario el que ha sometido a su pueblo a un criminal bloqueo cultural, privando a más de tres generaciones de nuestros mejores músicos y cantantes, por el solo hecho de haber emigrado después del año 1959, o aquellos que estando de gira fuera del país, no regresaron, como es el caso de nuestro gran músico y compositor Ernesto Lecuona, cuyo nombre estuvo prohibido mencionar en la radio hasta los años 89-90. Igualmente fueron, y son aún silenciados, un buen número de músicos y cantantes como Celia Cruz y Olga Guillot, a quien, por primera vez se atrevieron a mencionar el mes pasado, y poner una de sus interpretaciones. Tampoco parecen recordar que The Beatles estuvieron no solo prohibidos, sino sus discos perseguidos, y los que poseíamos algunos, teníamos que transportarlos cambiándoles las carátulas, para evitar nos fueran decomisados y ahora, no sólo John Lenon tiene una escultura en un céntrico parque habanero, sino que al antiguo club nocturno Atelier, lo han rebautizado como El Submarino Amarillo. Mi generación no puede olvidar que, para escuchar su música, había que hacerlo a bajo volumen y con la casa cerrada a cal y canto.
Creo que es hora ya, si vamos a estar acorde a los nuevos tiempos que transcurren, y a los tímidos intentos gubernamentales de restablecer negociaciones con el país que siempre nos han pintado como el enemigo número uno, de cambiar ese lenguaje agresivo y despectivo, para dirigirnos a esos grandes artistas cubanos que optaron por las plenas libertades individuales, abandonando el país en busca de amplios horizontes culturales.
Le sugiero al director del programa, a todo el equipo y, en especial, a su guionista, que rompan de una vez por todas con esos atavismos y acaben de poner esas voces silenciadas durante tantísimos años, además dar datos sobre sus intérpretes, en pos de no seguir dañando nuestra cultura musical.

 

Nota: Este artículo fue publicado en el diario digital 14YMedio.com