El Niño y el Viejo

El Niño y el Viejo.

Aquí en mi planeta Cuba, la falta de productos en los mercados agrícolas, el desabastecimiento en las tiendas de la mal llamada moneda nacional, así como en las de recaudación de divisas, el desplome de edificaciones con acumulación de años en mal estado y sin mantenimiento, la tupición de alcantarillas y tragantes, el derrame de basuras no recogidas a tiempo y arrastradas por los aguaceros, con sus consecuentes inundaciones, los salarios y jubilaciones que apenas alcanzan para cubrir las más precarias necesidades del individuo, son desastres imputados al imperialismo y ahora, más recientemente, al fenómeno del Niño.

Es cierto que este fenómeno climático ha traído graves consecuencias en muchos países, donde existen poblaciones pobres con precarias viviendas. Pero no es menos cierto que en ciudades como La Habana, donde su trazado urbanístico y la arquitectura son motivos aún de admiración por muchos países desarrollados, todas estas consecuencias que hoy estamos padeciendo, no se deben solo a las travesuras del Niño, sino a la mala administración e indiferencia del Viejo.

Mientras el decadente y viejo sistema continúe sin tomar medidas esenciales para el buen mantenimiento de calles, alcantarillas y viviendas, exista un Poder Popular que nada puede y el gobierno de la isla continúe atrincherado en sus obsoletas ideas, sin propiciar los cambios políticos, económicos y sociales esenciales, seguirá la población cubana sufriendo los embates y consecuencias de estos dos fenómenos: el climático y el gobernativo.

Un año y casi nada

Bahìa de La Habana
Ayer, 17 de diciembre, se cumplió  un año del restablecimiento de relaciones entre Los Estados Unidos de Norteamérica y la República de Cuba.
En  mi anterior post expresé que cuando se produjo este acontecimiento, se desataron muchos sentimientos de alegría y preocupación,  pronto se han hecho muy notorios principalmente dos de ellos en la población cubana: mucha esperanza ante la perspectiva de los grandes cambios anhelados por la inmensa mayoría de los cubanos de dentro y fuera del país, y por otra parte, el temor a que la Ley de Ajuste Cubana fuera derogada, al no tener ya sentido.
Este último ha traído consigo el escape masivo de cubanos hacia cualquier país de América Latina, en busca de un “trampolín” para llegar a EEUU, así como la huida de los más “afortunados” directamente hacia USA, al observar el inmovilismo del gobierno cubano, que lejos de proporcionar los  cambios necesarios y urgentes para un país que está sumido en total crisis económica, política y social, lo que ha hecho es atrincherarse tras exigencias absurdas, que lo único que logran es el estancamiento de las conversaciones, con el fin de  ir ganando tiempo.
Hasta ahora, se ha podido observar que todas las iniciativas de apertura provienen del gobierno de Obama, mientras que Raúl insiste en reclamos que sabe perfectamente que no proceden, y los enarbola como símbolos de una soberanía e independencia nacionales bastante cuestionables, utilizando y haciendo emplear a los Medios un lenguaje acusador, obsoleto y nada diplomático, al referirse al gobierno de Estados Unidos.
Mientras esto no cambie, seguiremos con este estancamiento  económico, político y social que ahora, con la crisis del gobierno de Maduro y, por ende, de la izquierda latinoamericana, se agudizará quien sabe hasta qué extremos.
La única imagen positiva que ha quedado en nuestras mentes y retinas ha sido, sin dudas, el izamiento de la bandera de EEUU en la sede de su actual cancillería, así como la de nuestra bandera en Washington.

Sigue la estampida

Partida 1
A un año de haberse iniciado las conversaciones para el restablecimiento de relaciones con los Estados Unidos de Norteamérica, el gobierno cubano sigue en su postura inmóvil, sin acabar de dar un paso de avance.

Las grandes expectativas levantadas, con las que la inmensa mayoría de la población cubana se hizo ilusiones, se han estancado y la estampida de cubanos, la mayoría jóvenes, sigue siendo noticia en todos los diarios extranjeros.
Un nuevo Mariel, pero esta vez por tierra, se está dando. En lo que va de año, la alarmante cifra de emigrantes nacionales por diferentes vías y países, con destino final Miami, se eleva ya a 43,169, superando así la emigración masiva de 1994.

La pérdida de fe en el gobierno cubano y la falta de los tan esperados cambios, han hecho que una gran parte de la ciudadanía cubana haya optado por escapar, buscando un futuro mejor para ellos y sus familiares, en otras latitudes. Incluso personas que tenían el privilegio de realizar trabajos en establecimientos privados exitosos, como algunos paladares, se dieron cuenta que las opciones de expandirse e independizarse y proporcionarles una mejor educación a sus hijos, eran cada vez más inalcanzables.
Otros, aún aferrados a lo que por desconocimiento llaman cambios, como por el ejemplo, el poder viajar, comprar un auto o un apartamento o vender su casa, ignoran que estos mal llamados cambios no son más que la devolución de algunos derechos usurpados por el propio gobierno, lo que ni tan siquiera es digno de agradecer.

Mientras no se produzca una real apertura y el gobierno siga aferrado e exigencias nada inteligentes, y continúe pagando sueldos de miseria a los profesionales e impidiendo a éstos ejercer por cuenta propia, todo seguirá igual. Esto me hace pensar, que realmente no desean cambios que les hagan tambalear su anciana estructura gubernamental, así como la pérdida irremediable del poder, dejando al descubierto el fracaso de su política. Mientras los máximos dirigentes no tengan el valor de reconocer y admitir sus propios errores, y sigan atrincherándose tras demandas y acusaciones absurdas, dirigidas a nuestro vecino del norte, la estampida migratoria será imparable.

Existe una moda cubana?

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A mi modo de ver, es incorrecto afirmar que existe una moda cubana.  En los últimos 56 años cubanas y cubanos radicados en la isla se han vestido como han podido, o bien   con lo que les han enviado algunos familiares que viven en el exterior, transformando ropas viejas, o con los aportes de aquellos que, durante todos estos últimos años, tuvieron la posibilidad de viajar y traer para su posterior venta ropa de baja calidad. La única referencia fuerte de la mal llamada moda, con la que ha contado la población cubana hasta el momento, han sido los famosos video-clips y algunas novelas extranjeras, mayormente brasileñas, proyectadas con años de atraso en nuestra TV.
Es muy difícil dictaminar una moda, si no se cuenta con una fuerte economía y grandes diseñadores, así como una industria textil y ligera que aseguren todo lo necesario para su creación. Es por ello que la moda siempre ha sido dictada por las grandes capitales del mundo, siendo Francia su mayor exponente. La moda en sí, quien la establece como tal es el público, adoptándola, usándola y extendiendo su arraigo. Todo lo demás que se haga, basándose en las tendencias de la moda, son adecuaciones de acuerdo al clima, al status social y a la infraestructura con que cuenta cada país. Debe señalarse que existen prendas emblemáticas, como la guayabera cubana, el sombrero de paja de Panamá y el reboso mexicano, por sólo nombrar algunas, pero ellas no constituyen una moda.
Algo muy loable e interesante es el haber creado la Semana de la Moda Artesanal, por primera vez en nuestro país, como antesala y orientación a la ya afamada feria FIART que se celebra todos los años. Era ya imprescindible fijar un referente de información al buen y correcto vestir, ya que hace décadas, carecemos de información al respecto, al desaparecer las revistas temáticas y las instituciones orientadoras de la misma, así como la ausencia de información y buenos ejemplos a seguir en los Medios Masivos.
El único atisbo de moda cubana, lo inició La Maison hace algún tiempo, cuando se crearon piezas fabulosas y de muy buen gusto, partiendo de la guayabera y los batones criollos. También, otro momento importante fue cuando aparecieron aquellas famosas telas de Telarte, diseñadas por los mejores artistas plásticos de nuestro patio, pero su vida fue tan efímera como la de una mariposa. En ese entonces, se abrieron algunas tiendas en divisas donde se vendían estas creaciones, pero su acceso a la población cubana estaba prohibido, así como el uso de esta moneda.
Haciendo un poco de historia, debemos decir que los más importantes cambios en la moda femenina, a nivel internacional, han sido marcados justamente por grandes acontecimientos de repercusión mundial.Cuando la Primera Guerra Mundial, las mujeres se vieron obligadas a cubrir los puestos de trabajo, dejados por los hombres que marcharon a combatir. Esto marcó un gran cambio en la vida de las féminas, comenzando por un vestuario más apropiado, acorde a su nuevo rol social. Con ello devino el total abandono de las prendas interiores incómodas, como los corsés, que limitaban sus movimientos, la adopción de faldas más cortas y de blusas más holgadas que llegaban a las caderas, el corte de cabello al estilo garçón, así como el uso de largas boquillas para fumar cigarrillos, pues ya la mujer consideraba que se había ganado el derecho de hacerlo en público. Así, estas fueron ganando en independencia económica y autodeterminación.
Debido a ello, el panorama de la moda se ciñó a ciertos cánones que la marcaron: talle largo, largos collares de perlas, finas boquillas para fumadoras y cortas faldas que dejaban ver las piernas, cubiertas por finas medias de seda color carne. Esta fue la estampa elegante de la mujer en los años 20.

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Dos estilos de vestir conquistaron la moda con verdadero arraigo hasta nuestros días: el traje de sastre y la ropa de sport. El primero, confeccionado con todo tipo de materiales, desde lanas finas y suaves para  el día y preciosas telas de  lamé  para la noche, siendo uno de sus mayores exponentes Mlle. Chanel. Asimismo, el estilo Sport, se debió fundamentalmente al gran auge que tuvieron los deportes y sus magníficas exhibiciones, donde acudían las mujeres para disfrutarlas y a la vez lucirse.
Durante los duros años de la Segunda Guerra Mundial, que conllevaron a múltiples racionamientos, el tejido, material de primerísima necesidad, fue uno de los más afectados. Esto hizo que se acortaran las faldas hasta las rodillas, para un mayor rendimiento de la tela.

El uso constante del uniforme por las mujeres que ocuparon puestos de emergencia, tanto en el  ejército como en las fábricas, afectó el modo de vestir. Sin embargo, los grandes modistos no dejaron por ello de crear nuevos modelos, dando respuestas a las nuevas necesidades.En el año 1947 se produjo un radical y sensacional cambio de aspecto en la mujer: se afinó el talle y se bajaron un tanto las faldas, dándoles una hermosa amplitud, de la que carecían desde hacía muchos años. Uno de los más destacados modistos de esta época fue sin lugar a dudas Christian Dior, hasta entonces prácticamente ignorado.
Cuba fue, hasta finales de la década de los años 50, un referente afamado de la belleza y elegancia de la mujer. Tanta fama de bellas y elegantes tenían las cubanas, que al viajar por el extrajeron o vivir fuera, como la Condesa de Merlin, brillaron por su distinción en todas las cortes europeas. Esto se debió, en gran medida, a la cantidad de modistos y atelieres con que contábamos en la capital del país, siendo uno de los creadores más afamados y reconocidos internacionalmente el cubano Ismael Bernabeu, a quien pretendo rendir homenaje con este artículo.

Dos mentiras y una impertinencia.

Al fin

Sigue el gobierno de Cuba, poniendo como condiciones para continuar el restablecimiento y normalización de relaciones con EEUU, la devolución de la base de Guantánamo “ocupada ilegalmente”, el levantamiento del bloqueo y el cese de las transmisiones de radio y TV Martí. He ahí dos mentiras y una impertinencia, que hasta podría considerarse una injerencia.
Ante todo, es bueno aclarar que la base de Guantánamo no ha sido nunca ocupada ilegalmente por Estados Unidos de Norteamérica, sino que es producto de un acuerdo entre gobiernos, que se firmó en 1903 y se ratificó en 1934. El mal llamado bloqueo no es más que un embargo, que se ha venido debilitando desde los tiempos de Carter y que, en estos últimos años del gobierno de Obama, se ha flexibilizado aún más a favor de Cuba, exceptuando algunos acápites del mismo, como el de los créditos bancarios. En cuanto a la exigencia de la desaparición de Radio y TV Martí, ésta es una emisora como otras tantas que existen en diferentes países, incluyendo al nuestro, y que su desaparición o continuidad depende solo de decisiones internas del gobierno de EEUU.
Más bien, estas tontas exigencias parecen frenos impuestos por el propio régimen de la Isla, para ganar tiempo y no tener que responder ante la ciudadanía cubana y el mundo, por las absurdas medidas e imposición de leyes y decretos que sumieron a Cuba en un total desastre político y económico, del cual, el hoy primer mandatario fue también partícipe y responsable.
Sería sano asumir con valentía los aciertos y desaciertos de nosotros mismos, acabar de una vez por todas de pasar esa página y no seguir responsabilizando a terceros, para poder avanzar en el restablecimiento y normalización de relaciones, que favorecerían grandemente al país y sus ciudadanos, evitando el escape en estampida de la juventud cubana.

A Dios rogando y con el mazo dando

Siguen las conversaciones y los acercamientos plagados de enormes pausas, con “nuestro vecino de enfrente”. Para el conocimiento de todos los cubanos, o sea, el pueblo, esto comenzó en una fecha muy significativa en nuestro calendario religioso, el 17 de diciembre del pasado año, día de San Lázaro, pero pienso y creo no equivocarme, en realidad comenzó mucho antes.

El gobierno cubano no ha sido nada moderado ni en su lenguaje interno para nosotros y sus acólitos, ni en las exageradas peticiones de indemnizaciones que hace al gobierno de los EEUU, a cambio de prácticamente nada en reciprocidad. ¿Y quién, si no el propio gobierno de la isla, va a indemnizar al pueblo de Cuba de estos 56 años de expropiaciones, intervenciones, ocupaciones de inmuebles, deterioro del país y separación familiar, sin contar la cantidad de muertos que yacen en las profundidades del Estrecho de la Florida, por tratar de escapar de la isla en precarias embarcaciones, durante casi cinco décadas de prohibición de emigrar por las vías seguras?

Mientras el gobierno cubano no se decida a pasar la página en determinadas cuestiones, y dejar de seguir empleando ese lenguaje agresivo contra EEUU en los Medios, la lentitud seguirá marcando el camino de la oficialidad, sin tener en cuenta que el que de verdad tiene prisa y mucha, es el pueblo cubano, que ha aguantado penurias, escaseces de todo tipo y golpizas, como las que le siguen propinando a la disidencia pacífica cubana, siendo el ejemplo más reciente de estas prácticas, el del pasado domingo cuando Antonio Rodiles se dirigía solo y tranquilo hacia la iglesia de Santa Rita, Miramar, para reunirse con las Damas de Blanco y ofrecerles su apoyo moral.

Lo prohibido es lo que gusta

Recorriendo las calles habaneras, resulta curioso observar la profusión de símbolos norteamericanos en ropas, banderas, calcomanías, bolsos, etcétera.

Hace poco, al pasar por la inmediaciones del cine Yara, en El Vedado, observé con cierto asombro un carrito de venta de granizado, a los que por cierto no les permiten estacionarse más de un minuto, tienen que estar en constante movimiento o les ponen una multa, cosa estúpida ésta, pues los clientes tienen que ir detrás del vendedor. El mismo llevaba par de banderas norteamericanas de considerable tamaño, a ambos lados delanteros. Lástima que no llevaba cámara para plasmar esta imagen.

Los jóvenes de ambos sexos usan con frecuencia camisetas, licras y shorts con el diseño de esta bandera, hasta los bebitos son ataviados con ropitas decoradas con la bandera de las barras y las estrellas, que por cierto, goza de un diseño bien atractivo.

Nuestros Medios no se cansan de resaltar puntuales noticias criticando y hasta desinformando para confundir a la población cubana, sobre sucesos ocurridos en EEUU, que muchas veces tienen similitudes con otros protagonizados en nuestro patio y que, sin embargo, callan. No obstante ese “odio inducido” durante todos estos años contra ese país, con el que ahora el gobierno quiere restablecer relaciones, porque está económicamente “con la soga al cuello”, lo único que ha logrado con toda esta negativa propaganda es un resultado totalmente contrario, pues cada vez son más las personas de todas las edades, sobre todo los jóvenes, que prefieren arriesgar su vida, cruzando el estrecho de la Florida en precarias embarcaciones, para abandonar el país. Asimismo cada vez es más creciente el número de médicos cubanos que utilizan las misiones en otros países para usarlos de trampolín hacia Estados Unidos. También siguen este camino los hijos y familiares de altos dirigentes, que realizan el viaje a ese mismo destino, pero en aviones, demostrando una vez más que lo prohibido es lo que más gusta.

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