Don’t worry about Trump

Las preocupaciones en “mi planeta” por las elecciones en EEUU están fuera de control.

Muchas personas se acercan a mí, pues saben que asisto a “la buena Internet” dos veces por semana, algo extraordinario aquí, para preguntarme, con mucha preocupación, cómo están las estadísticas presidenciales entre la Clinton y Trump, pues nadie con dos dedos de frente hace mucho caso a los Medios cubanos ni tampoco a la TV venezolana Telesur, ya que ambos son más de lo mismo.

Mi respuesta puede estar equivocada, pero siempre digo lo mismo: Ni Trump ni la Clinton van a cambiar nada en Cuba. Tampoco se deben preocupar por lo que haga Donald si sale presidente, pues en EEUU, el que ocupa ese cargo, no puede hacer y deshacer a su libre capricho, como se hace aquí, donde funciona el “ordeno y mando” y el poder legislativo es un simple coro para aprobar todo lo que plantean las autoridades. Allá se respeta a la Cámara y al Congreso, que son precisamente los que controlan las acciones de los gobernantes.

Los cambios en Cuba dependen fundamentalmente del gobierno y de los ciudadanos. Mientras aquí las autoridades se nieguen a aceptar la democracia como opción y se sigan escudando tras mentiras tales como el bloqueo, la indemnización y la devolución de la Base de Guantánamo, componentes éstos que conforman “la hoja de parra” que utilizan para ocultar sus fracasos, nada va a cambiar. Mientras los ciudadanos no participen activamente en la exigencia de cambios, nada va a suceder.

En vez de especular tanto sobre las elecciones estadounidenses, asunto éste que concierne a los ciudadanos norteamericanos, deberíamos ocuparnos de divulgar entre nuestras amistades y vecinos, las verdades sacadas de Internet, para irles retirando la venda que tienen cubriéndoles ojos y oídos desde hace 58 años. Mi abuela María solía decir: la caridad empieza por casa.

Así pues, los que más debe preocuparnos es exigirles a nuestros gobernantes y no bajar la cabeza y aplaudirles por miedo, pues entonces seguiremos enfrentando y padeciendo nuestros ya acostumbrados males, de los cuales, de una u otra forma, todos los cubanos de aquí y de la Diáspora somos responsables.

Don’t worry about Donal Trump o Donald Duck, da igual!

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